Biblits: llegaron los libros digitales en español
Manuel Dávila, Eduardo Ávalos y Feli Dávalos están creando una revolución; con la primera librería virtual de México pretenden crear el lugar de encuentro entre los editores y los lectores. Están en tratos con Amazon para tener una distribución internacional.
Concepción Moreno/El Economista
Nov 23, 2010 |
17:46
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Tal parece que en el ciberespacio el español y su literatura flota por ahí cual barquito a la deriva. Todavía más: no hay una tienda para comprar e-books en español y los que tiene Amazon.com, la gran librería digital, son muy pocos. Está Libranda.com, pero su catálogo es muy poco atractivo para el lector que busca algo más que la mesa de novedades.

Así que aunque los lectores tengan ya Kindle o iPad o Sony Reader deben resignarse a leer en otro idioma.

Y ni hablar de los editores, que no tienen un espacio para pensar siquiera en dar el gran paso digital. En este momento para las editoriales digitalizarse significa un gasto más que una inversión: tienen que producir en un formato que de todos modos no tienen dónde vender.

Pero de la era digital las editoriales ya no pueden escaparse. ¿Y quién quiere hacerlo? Según cifras de Amazon.com publicadas a mediados de este año, la venta de libros digitales rebasó la de libros empastados en casi un 50% en un periodo de tres meses.

Por eso Manuel Dávila, Eduardo Ávalos y Feli Dávalos están creando una revolución. Con Biblits, la primera librería virtual de México, los tres pretenden crear el lugar de encuentro entre los editores y los lectores.

Dávila, Ávalos y Dávalos (suena a juego de palabras) están listos para entregarle, quizá por primera vez, el libro al gran público mexicano. Lo harán abaratando costos, promoviendo a las editoriales pequeñas y, atención, destruyendo el gran mito de la piratería.

Hablar del mercado del libro digital en español es como hablar de un fantasma…

Eduardo Ávalos: “Es que no hay mercado. Es decir, hay lectores pero no hay manera de llegar a ellos”.

Manuel Dávila: “Una de las maravillas de la era digital es la posibilidad de llegar al gran público. Los libros se vuelven baratos, fáciles de reproducir. Se acaba eso de que no te alcanza para comprar varios libros. El libro deja de convertirse en algo para unos pocos, en un objeto de culto y se muestra como lo que es en realidad, un medio para entregarte una historia o una idea”.

¿Se ha superado la nostalgia del papel? ¿Hay suficientes editores y lectores en Hispanoamérica listos para el e-book?

Feli Dávalos: “Todo gran cambio es como un péndulo: por un lado viene con todas sus fuerzas pero siempre hay una fuerza que se le resiste. Pero esa ala conservadora tiene a desaparecer. Si por ejemplo tú le das a un estudiante de preparatoria a escoger entre fotocopias y un pdf, preferirá el archivo en pdf porque pasa la mayor parte del tiempo en la computadora y le es más fácil hacer la tarea ahí mismo”.

Dávila: “La verdad es que tampoco deberíamos sorprendernos. La imprenta fue acusada de vulgarizar el conocimiento, de llevar lo prohibido a las masas. Bueno, ha llegado la hora de masificar el conocimiento aún más.”

¿Cómo funciona Biblits como negocio?

Dávila: “Nuestro modelo de negocios tiene una estrategia muy clara: auxiliar a los editores digitalizar sus catálogos sin dar pagos por adelantado. Se cambia la relación entre distribuidores y productores. Nosotros nos manejaremos sobre porcentajes de venta.

“De lo que se trata es de crear un modelo que anime a los editores a digitalizar, no generarles un gasto extra por algo que es imprescindible que hagan”.

Ávalos: “Además ya tenemos negociaciones con Amazon. Hemos aprendido mucho de ellos, aunque muchas de sus estrategias no funcionan en el mercado hispanohablante. Pero esa excelencia de servicio y ese alcance es lo que estamos buscando”.

Pero, ¿qué hay de la piratería? Para muchos en la industria la digitalización promueve la distribución ilegal…

Dávila: “Eso es lo más difícil. Nosotros estamos en contra de los candados digitales. En Biblits cuando tú compras un libro compras también la posesión. Es tu ejemplar y puedes compartirlo con quien quieras el número de veces que quieras. Es más, si lo pierdes el sitio de Biblits te da una copia de resguardo”.

¿Y eso no fomenta la piratería?

Ávalos: “No, porque es una copia legal. Los libros se venden por el boca a boca. ¿Cuántos no empezamos a leer por qué un amigo nos prestó un libro? Al final de cuentas lo que las editoriales necesitan son más lectores no sacar más ventas de la misma demanda”.

Dávila: “¡La piratería es un mito!”

¿En serio?

Dávalos: “Las cifras con las que asustan a las grandes editoriales son en puros número probables: ‘Si no pones candado, vas a dejar de ver 150 mil ejemplares’, ¡y eso de libros que no han vendido todavía nada!”

Dávila: “Gran parte de estos temores han sido promovidos por los propios creadores de los candados digitales. Las compañías que venden este tipo de seguridad crean un mercado fantasma de ‘ventas probables’ y hacen creer a los empresarios que poner el candado es un modo de asegurarlas”.

Como las cuentas de la lechera…

Dávila: “Exactamente. Así de falso y de dañino”.

cmoreno@eleconomista.com.mx

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