La obra de Ricardo Martínez llega al Museo de la Ciudad

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Notimex

Un goce estético promete ser la exposición 'Ricardo Martínez', conformada por más de 110 piezas originales entre óleos, bocetos y documentos, la cual será inaugurada el próximo 14 de julio, en el Museo de la Ciudad de México, donde permanecerá hasta el 30 de octubre.

En conferencia de prensa, la secretaria de Cultura capitalina, Elena Cepeda, dijo que se trata de la primera retrospectiva de esta magnitud sobre este artista mexicano.

Indicó que el objetivo de la misma es ofrecer al público, sobre todo a los jóvenes, una visión amplia sobre la trayectoria artística de Martínez de Hoyos desde el periodo creativo que inicio en 1940, hasta los trabajos que dejó inconclusos a causa de su muerte en 2009.

Destacó que la mayor parte de las piezas pertenecen a la Fundación 'Ricardo Martínez', aunque también incluye préstamos de instituciones públicas y privadas, como el Museo de Arte Moderno, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Fundación Bancomer, la Galería de Arte Mexicano y alrededor de 15 coleccionistas privados.

La funcionaria destacó que para la exposición de Pierre Soulages hubo 70 mil visitantes, en la de Abel Quezada la cifra fue de 100 mil, y se espera superar este número en la presente muestra.

Asimismo mencionó que la creación del Centro Cultural 'Ricardo Martínez' sigue adelante y que el costo total de la obra será de 40 millones de pesos y quedará concluida el próximo año.

Por su parte, el museógrafo Mauricio Martí explicó que la exposición se presenta en dos etapas: la primera inicia en los años 40 cuando Martínez era muy joven y en ella se pueden observar claramente sus influencias de la Escuela Mexicana de Pintura.

Recordó que Ricardo Martínez estudió en la Escuela Nacional de Pintura, sin embargo en la cronología se puede apreciar que no obstante que estaba muy cerca de todos los murales que pintaron los grandes artistas como Rivera y Orozco, no copió ningún estilo.

Dijo que en la primera etapa de la muestra tiene mucha relación con el surealismo y eso se puede apreciar en los cuadros de los años 40 y 50.

El especialista destacó que a lo largo de la carrera del artista mexicano siempre tuvo como idea constante en su obra que la figura nunca desaparece.

Señaló que la etapa dedicada a la época posterior a los años 50 se podrán ver pinturas dedicas al paisaje y piezas prehispánicas.

Mauricio Martí destacó que ninguna de las pinturas de Ricardo Martínez se puede disociar con ninguna de las corrientes que acontecieron a lo largo del siglo, toda vez, que desde 1918, año en que nace hasta el 2009 cuando murió, el artista fue participe y testigo de todas las corrientes que hubo en México, a pesar de que no se adhirió a ninguna de ellas, mantuvo una constante búsqueda de la figuración.

Ricardo Martínez de Hoyos nació el 28 de octubre de 1918 en la Ciudad de México, miembro de una familia numerosa que constaba de 16 hermanos, de los cuales cinco se dedicarían a las artes: los arquitectos Oliverio, Enrico y Homero, así como el actor Jorge.

De los 9 a los 14 años de edad, Ricardo Martínez de Hoyos vivió en San Antonio, Texas, durante los primeros años de la Gran Depresión. Al regresar a México encontró dificultades para expresarse en castellano, sin embargo, su dominio del idioma inglés le permitió ser un gran lector de las obras de Jane Austen, las hermanas BrontÙ, Charles Dickens, Herman Melville, William Faulkner, John Dos Passos y Walt Whitman, entre otros.

Desde muy joven tuvo que ganarse la vida y la de su familia pintando. Su formación en la pintura fue autodidacta, aprendiendo de libros de investigación, entre los que destacó 'The materials of the artist de Max Doerner', en la versión en inglés de 1934, el cual le reveló los secretos de la técnica.

Ricardo Martínez de Hoyos tuvo el apoyo del pintor Federico Cantú, vecino del lugar donde trabajaba Martínez, quien le llevó a la Galería de Arte Mexicano de Inés Amor donde vendió pinturas y aprendió técnicas hacia 1940.

Sus primeras obras fueron bodegones, seguido de figuras monumentales no narrativas, sugestivas a la escultura pre-colombina.

resentó su primera exposición en Guadalajara, Jalisco, en 1942.

Sus obras formaron parte de la exposición "Obras maestras del arte mexicano", enviada a lo largo de varios países de Europa y a Estados Unidos entre 1961 y 1963. A finales de la década de 1960 creó atmósferas irreales en sus obras al usar juegos de luz y condensaciones de pintura.

En 1971 recibió el Premio Moinho Santista en la Bienal de SÒo Paulo. Entre las exposiciones más relevantes destacan las realizadas en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México en 1969 y 1974, así como en el Museo del Palacio de Bellas Artes en 1984 y 1994.

Además de pinturas de caballete, creó diseños de escenario para el baile Xochipili Macuilxoxhitl, de Carlos Chávez, e ilustró los libros 'Muerte sin fin', de José Gorostiza; 'Junta de sombras', de Alfonso Reyes; 'Poemas mexicanos', de Francisco Giner de los Ríos y 'Epigramas Americanos', de Enrique Díez Canedo, y 'Pedro Páramo', de Juan Rulfo, entre otros.

El 25 de noviembre de 2008 fue galardonado con la Medalla de la Ciudad de México y se puso en marcha la construcción del Centro Cultural Ricardo Martínez, ubicado en la Avenida Juárez 58, en el centro de la ciudad. Ricardo Martínez murió el 11 de enero de 2009.