Inauguran Museo Arqueológico en Jalisco
El Museo de Arqueología de Occidente servirá para mostrar la riqueza de vestigios descubiertos en el estado de Jalisco, producto de varios años de investigación.
Redacción
Oct 4, 2011 |
18:50

El antiguo edificio que albergara en el siglo XVIII al convento de las monjas agustinas recoletas de Santa Mónica, y ocupado en la centuria pasada por la XV Zona Militar de Guadalajara, fue abierto al público como sede del Museo de Arqueología de Occidente, un espacio que servirá para mostrar la riqueza de vestigios descubiertos en el estado de Jalisco, producto de años de investigación.

La inauguración de este nuevo recinto, se realizó la víspera con la presentación de 126 objetos prehispánicos de la cultura maya, entre ellas 12 máscaras funerarias de jade, que integran la exposición Rostros de la divinidad. Los mosaicos mayas de piedra verde, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).

En la ceremonia de apertura del museo estuvieron presentes el gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez; Alejandro Cravioto Lebrija y Antonio Guzmán Pérez, secretarios de Cultura y de Gobierno de la entidad, respectivamente; y la arqueóloga Lorenza López Mestas, delegada del INAH, en representación del director general del Instituto, Alfonso de Maria y Campos.

El gobernador Emilio González señaló que uno de los objetivos principales de la creación de este recinto museístico, es que se convierta en un espacio donde los jaliscienses y los visitantes se puedan encontrar y reconocer, “es un inmueble cuya diversidad de estilos arquitectónicos refleja también la diversidad de la sociedad”.

Por su parte, la arqueóloga Lorenza López Mestas, delegada del INAH en Jalisco, hizo llegar al público el mensaje del director del Instituto, Alfonso de Maria y Campos, en el que se congratulaba de que la sociedad jalisciense ahora pueda acceder a un emblemático monumento que resguarda casi tres siglos de historia y que dará cuenta de la riqueza arqueológica del Occidente de México.

Al respecto, el arquitecto Modesto Aceves Ascencio, director de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura de Jalisco, a cargo del proyecto de remodelación del inmueble histórico, destacó la importancia de crear un museo de arqueología en virtud de la riqueza de vestigios hallados en la entidad, como resultado de años de investigación en las zonas de los Altos y la Costa, y en la región Valles de Jalisco.

“Hay muchos materiales de gran valor histórico que mostrar, de ahí la necesidad de abrir este recinto arqueológico”, manifestó el arquitecto, al detallar que el antiguo edificio abarca una manzana —con excepción del Templo de Santa Mónica que sigue abierto al culto—, y consta de tres niveles y un mezzanine, con corredores y crujías alrededor, espacios que paulatinamente ocupará el nuevo museo.

Sede hasta hace un par de años de la XV Zona Militar de Guadalajara, el inmueble albergó en el siglo XVIII al convento de las monjas agustinas recoletas de Santa Mónica, construido a iniciativa del padre Feliciano Pimentel. La fundación oficial del monumento religioso se realizó el 19 de febrero de 1720, aunque se terminó hasta 1733.

Con las Leyes de Reforma, el inmueble quedó en el abandono hasta 1889, cuando se decidió demolerlo y construir el Seminario Conciliar de Guadalajara. Del conjunto conventual únicamente sobrevive el templo, considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca en Guadalajara. Destaca además el patio central y una arquería a la que se le conoce como el Patio de los Ángeles.

De 1890 a 1902, el ingeniero Antonio Arróniz se encargó de la construcción del seminario con un estilo ecléctico. “Es un edificio muy sobrio de cuatro niveles, su fachada mezcla el ladrillo rojo con la piedra de cantería, y tiene unas pilastras con figuras humanas sobre estípites; sus entrepisos tienen vigas metálicas y un sistema de láminas acanaladas”, explicó Aceves Ascencio.

El seminario tenía una de las bibliotecas más grandes de la ciudad (con alrededor de 15 mil ejemplares), laboratorios de biología, química y física, y el primer Observatorio Astronómico de la entidad.

El arquitecto Modesto Aceves mencionó que los seminaristas sólo ocuparon este espacio alrededor de 15 años, porque con el estallido revolucionario —el 8 de julio de 1914— fue tomado por las fuerzas de Álvaro Obregón y convertido en cuartel. Su uso militar continuó hasta 2009, como sede de la XV Zona Militar de Guadalajara.

Añadió que el edificio está en muy buen estado de conservación, por lo que sólo se atendieron algunos detalles de carpintería y cantería. “El trabajo más intenso ha sido en las adecuaciones para que pueda funcionar como museo, de tal forma que se ha recuperado la forma original de los espacios que el ejército había subdividido en oficinas y dormitorios, y también se liberaron algunos vanos que estaban tapiados; se cambió el piso y se ha provisto de instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias, así como de equipos de videovigilancia y sistemas de iluminación”.

El director de Patrimonio Cultural de Jalisco detalló que los trabajos comenzaron hace tres meses y medio, y hasta ahora se ha concluido la remodelación de las seis salas para exposiciones temporales —que abarcan un área de 600 metros cuadrados—; posteriormente se continuará con el segundo nivel, donde se ubicarán los espacios para la exhibición de colecciones permanentes, por lo que la intervención se prolongará hasta el año próximo.

La exposición de Rostros de la divinidad. Los mosaicos mayas de piedra verde, con la que fue inaugurado el Museo de Arqueología de Occidente, llega a Jalisco luego de presentarse con éxito en el Distrito Federal, Michoacán y Puebla; se compone de 126 objetos arqueológicos originales del área maya, entre ellas 12 máscaras funerarias de jade, un pectoral de concha y cinco ofrendas con que fueron enterrados seis gobernantes mayas hace más de mil años, así como objetos facsimilares de la ofrenda de Pakal, quien gobernó Palenque entre 615 y 683 d.C.

También se exhibe la reproducción del respaldo de un trono de piedra caliza con una representación mítica, procedente de la Cuenca del río Usumacinta, Chiapas, cuyo original está en el Museo Amparo, en Puebla.

La exposición se divide en ocho núcleos temáticos: El universo maya del periodo Clásico, La imagen en la plástica, La máscara en el arte ritual, El ajuar como expresión del cosmos en el universo temporal de los mayas, Palenque, Oxkintok, Calakmul y La deformación cefálica.

La restauradora del INAH Sofía Martínez del Campo, curadora de la exposición, señaló que la muestra permanecerá en Guadalajara hasta el 4 de diciembre, para posteriormente viajar a Francia y presentarse en la Pinacoteca de París en 2012.

El Museo Arqueológico de Occidente se ubica en la calle Zaragoza 224, en el cruce de las calles de San Felipe y Reforma, centro de Guadalajara, Jalisco. Horario: 10:00 a 17:00 horas de martes a domingo. Entrada gratuita.

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