El desarrollo y cuidado del ambiente pueden convivir
Manuel Lino / El Economista
“Es posible tener un desarrollo económico vigoroso, en México y en otros países en desarrollo, reduciendo emisiones de carbono drásticamente”, afirmó el premio Nobel Mario Molina en el coloquio Fronteras de la Química, con el que se clausuró en México el año internacional en esta ciencia.
En el coloquio, participaron además, los doctores Eusebio Juaristi y Francisco Bolívar, el tema del cuidado del medio ambiente, la llamada “química verde”, fue la columna vertebral.
“Tenemos que cambiar la imagen de los químicos como personas que contaminan y causan explosiones”, dijo Juaristi antes de enumerar “los 12 mandamientos” de la química verde.
Juaristi desde la síntesis asimétrica y Bolívar desde los organismos genéticamente modificados comentaron sobre las oportunidades que tiene México de avanzar en ciencia y tecnología cuidando el ambiente, pero fue Molina quién más llamó la atención, por el alcance global del calentamiento y porque, como indicó, “estamos empezando a sentir sus efectos en México con inundaciones y sequías”.
“A finales del 2012 termina el protocolo de Kyoto, ¿hay posibilidades de renovarlo? Y, de no ser así, ¿qué pasaría con el calentamiento global?, se le preguntó a Molina.
“Hace un año, en México –respondió Molina-, y ahora en Durban, vemos que no hay muchas expectativas de lograr el acuerdo ambiental que realmente necesita el planeta. El problema, el cuello de botella, es Estados Unidos: el presidente Obama está de acuerdo con absorber su parte del costo pero en el Congreso, la mitad republicana ha tomado como mantra negar la ciencia del cambio climático o sea, regresaron a la época de la astrología. Pero Estados Unidos no puede funcionar permanentemente con astrología.
“No es indispensable que el acuerdo sea el protocolo de Kyoto, que tiene el problema de que en su versión original solo los países desarrollados hacían ‘compromisos vinculantes’ pero es evidente ya que países como China, Brasil, México, tenemos que participar, China ya está emitiendo más que Estados Unidos.
“Tiene que haber un acuerdo y lo va a haber. Los jefes de Estado de más de 150 países en Copenhague, hay buena voluntad para lograr el acuerdo”.
Se le preguntó también si los países industrializados estarían dispuestos a renunciar a sus comodidades por el bien del planeta.
“Hay también quien se pregunta si los países en desarrollo estarán dispuestos a limitar su desarrollo. Yo creo que es posible tener un desarrollo económico vigoroso en México y en otros países en desarrollo reduciendo emisiones de carbono drásticamente. Esto no se tiene que ver como un sacrificio; no estamos hablando de reducir la calidad de vida; estamos hablando de hacer las cosas de forma más inteligente sin comprometer a futuras generaciones”.
mlino@eleconomista.com.mx












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