Quieren saltar a escena y tener una voz en el debate público
Historiadores, prestos a reparar su ausencia
El documento La historia que necesitamos para el país que queremos es académico y un pronunciamiento político de izquierda.
Concepción Moreno / El Economista
Jun 7, 2012 |
22:20
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“Durante muchos años ha sido palpable la ausencia de los historiadores, como comunidad, en las discusiones sobre los grandes problemas nacionales”. Así comienza Pedro Salmerón, doctor en historia, su presentación del documento La historia que necesitamos para el país que queremos.

El documento parte de la iniciativa de un grupo nutrido de historiadores que firman el texto: historiadores y estudiantes de historia, gestores culturales y antropólogos provenientes de instituciones como la UNAM, el INAH, el Colegio de México, el ITAM y el IPN.

Uno de los detonares de esta unión entre historiadores fue “la tontería con que se organizaron las celebraciones del Bicentenario” (Salmerón dixit) y la omnipresencia de textos al alcance del público que consideran escritos por seudohistoriadores, además de la deficiencia con que se enseña historia, sobre todo en la educación básica.

El grupo de historiadores no sólo redactaron el mencionado documento, también proponen la creación del Observatorio Ciudadano de Historia que, citando al documento, será una organización civil independiente de universidades y partidos que “contribuya con diagnósticos, análisis y propuestas específicas sobre el curso y el porvenir de la práctica historiográfica del Estado, la academia y la sociedad en su conjunto”.

La historia que necesitamos... es desde el inicio un pronunciamiento político. Al principio fue presentado y entregado a Elena Poniatowska y Juan Ramón de la Fuente, quienes representan al gabinete cultural de Andrés Manuel López Obrador (De la Fuente en Educación y Poniatowska en Cultura). En entrevista, Salmerón y Luis Fernando Granados, dos de los principales abajofirmantes del documento, explican los puntos finos de la postura.

• ¿Por qué alinearse tan claramente del lado de López Obrador?

Salmerón: En la primera reunión discutimos si lo enviábamos a un solo candidato o a varios candidatos, y decidimos que sólo se lo enviaríamos a López Obrador porque sólo en él vimos la sensibilidad frente a los temas de educación y cultura cercana a lo que estamos tratando. No se trata sólo de crear una Secretaría de Cultura, se trata de redefinir el concepto de cultura; no se trata de poner a la educación en el centro, se trata de redefinir el modo en que estamos educando. Hemos visto en la plataforma de López Obrador planteamientos serios en materia de cultura, ciencia y educación, y sólo en ella.

• O sea que con los otros candidatos ni lo intentaron...

S: No nos intereso porque no vemos en ellos planteamientos serios en el tema… Aunque, si gana cualquiera de los otros, de todos modos constituiremos el Observatorio para estarle llamando la atención al gobierno sobre nuestros temas.

Granados: El documento también surgió como un modo de manifestar apoyo político de una manera propositiva. No queríamos conformarnos con llevar matracas al equipo de López Obrador, sino apoyarlo de manera creativa y desde nuestra posición como profesionales de la historia.

• ¿Cómo harán para que el Observatorio no se convierta en una especie de censor de la historia, un creador de una nueva historia oficial?

S: Ninguno de nosotros tiene espíritu de censor ni venimos del Estado estalinista, ninguno de nosotros quiere dictar cómo debe ser la historia, nuestro tema es la labor del Estado frente a la historia. Creemos que el historiador es libre e independiente, creemos que la historia es principalmente interpretación de la historia, en todo caso llamaremos la atención a aquellos que mienten con descaro, pero no pretendemos dictar ninguna interpretación de la historia. La interpretación de la historia en la que creemos es libre, individual y responde a la perspectiva del historiador. En eso jamás nos meteremos.

• ¿Cómo conciliar la idea de la historia como interpretación con sus críticas a historiadores como Catón o Juan Manuel Zunzunegui?

G: Es que lo que hacen ellos no es interpretación. Interpretación no es opinión. La interpretación histórica es un ejercicio dialéctico de darle sentido a la realidad. Se necesita incluir la realidad, ¿me explico? Hay que tener fuentes, documentación, no puede ser el ejercicio de simplemente opinar desde un punto de vista ideologizado. La historia de esos personajes que mencionas es manipuladora y mentirosa y lo que hace es confundir a quien se acerca a ella...

S: La primera regla de la interpretación histórica es la crítica de fuentes, la corroboración documental. Estos personajes simplemente se hacen una idea general de los hechos y opinan al respecto, sin tomarse el tiempo de investigar realmente. No son historiadores. Y no se trata de un asunto de ideología, hay excelentes historiadores de derecha; no es la posición política, sino sus mentiras con descaro las que se merecen el descrédito.

• Salmerón ha sostenido que el patrimonio nacional no puede dejarse a la autosustentabilidad. ¿A qué se refiere?

S: A que sin duda es labor del Estado cuidar nuestro patrimonio histórico. Hay cientos de zonas arqueológicas en todo el país, son apenas unas cuantas las que podrían ganar su sustento: Teotihuacán, Chichén Itzá... y éstas tendrían que rentarse para megaconciertos y otros eventos que las irían desgastando poco a poco. El Estado no puede rechazar sus responsabilidades escondiéndose en argumentos economicistas.

No se trata sólo de crear una Secretaría de Cultura,
 se trata de redefinir el concepto de 
cultura; no se trata de poner 
a la educación en el centro, se trata 
de redefinir 
el modo en que estamos educando”. Pedro Salmerón, historiador.

No se trata de un asunto de ideología, hay excelentes historiadores de derecha; no es la posición política, sino 
sus mentiras 
con descaro 
las que se merecen el descrédito”.

concepcion.moreno@eleconomista.com

1 Comentarios
Comentarios
La otra Historia de México (no verificado)
Agregado:
11 Sep 2012 |
18:19 PM

y les propongo un nombre: LA INQUISICIÓN HISTÓRICA....y quien lo ha nombrado a él "observador" con autoridad para juzgar quien miente o no?? Salmerón carece de la calidad moral para hacer señalamientos tan graves; alguien que miente deliberadamente y no argumenta sus dichos....propuestas así son peligrosas pero eviencian a sujetos como Salmerón, admirador de regímenes autoritarios como el estalinista o maoísta...no me extraña que se diga de izquierda....

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