Médicos por televisión, para los más necesitados
Los médicos especialistas del Hospital General Manuel Gea González llegan a Tlapa, en plena sierra del estado de Guerrero, 
a través de una pantalla.

José mira tímidamente la pantalla con curiosidad y algo de pena. A sus 11 años recibirá su primera teleconsulta en la clínica MAS de Tlapa, en plena sierra del Estado de Guerrero.

“La población que nos visita es muy pobre y muchos pacientes ni siquiera hablan español. Hablan mixteco, tlapaneco o náhuatl”, explica Luis Eudave Ramos, uno de los cuatro médicos pasantes de servicio social de la Universidad Panamericana, que este año se hacen cargo de este centro de salud auspiciado por la fundación Medicina y Asistencia Social AC.

Desde julio del 2010, los médicos especialistas del Hospital General Manuel Gea González llegan a Tlapa a través de una pantalla de televisión. Con apoyo de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones los médicos pueden examinar al paciente desde la ciudad de México, a 450 kilómetros de distancia.

De acuerdo con una estimación del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, usando como base la muestra de Población y Vivienda del 2010, 33% de la población carece de acceso a los servicios de salud. En Guerrero, 67% de la población vive en pobreza; la mayoría, en zonas rurales de difícil acceso.

“(Los pacientes) no cuentan con los medios para viajar a algún hospital en caso de requerir una consulta con un especialista. Poder ofrecerles una consulta de alta especialidad con ayuda de la telemedicina es una herramienta invaluable”, explica el doctor Ramos.

Perdidas Bankia

Además de la cámara de videoconferencia y la computadora, el equipo de telemedicina incluye “un electrocardiógrafo, una cámara de alta resolución -para ver lesiones dermatológicas-, un estetoscopio electrónico –que permite escuchar de forma remota los ruidos cardiacos- y una cámara de documentos que permite proyectar los estudios”, explica Juan Carlos Palomo, jefe de la división de Consulta Externa del Hospital Gea González. A la fecha, se han llevado a cabo 114 teleconsultas en medicina interna, genética, dermatología, trauma y ortopedia, pediatría y otorrinolaringología.

Aún es pronto para evaluar el costo-beneficio de este proyecto, pero en una ponencia presentada por la Dirección de Enseñanza e Investigación del Hospital Gea González en noviembre pasado –durante el VIII Foro Nacional de Tecnologías para la Salud-, se estimó que el gasto de un paciente acompañado de un familiar, viajando desde Tlapa a México es de unos 2,500 pesos.

Para algunos lectores este costo puede no ser excesivo, pero lo es para los pacientes que acuden a la clínica de Tlapa. Incluso los 50 pesos que las camionetas locales cobran para ir de una ranchería a otra resultan impagables para muchos, por lo que optan por caminar hasta cuatro horas para acudir a su cita con la telemedicina.

ATENCIÓN DE POBLACIONES VULNERABLES

El uso de telemedicina para la atención de poblaciones vulnerables, en lugares remotos y de difícil acceso permite reducir los costos y el tiempo que requeriría el traslado del paciente a otros centros de especialidad. Y, en caso de ser inevitable el traslado, facilita el proceso.

“Si requerimos ver al paciente presencialmente o requiere un procedimiento más complicado, nosotros nos encargamos de recibirlo”, expone el doctor Palomo. “En este caso se gana tiempo, pues se le adelantan estudios y llega de forma programada al hospital, lo que también reduce los gastos”.

El programa de telemedicina del Hospital Gea González no es el primero ni el único en el país. Sin embargo, al ser un hospital federal “tenemos contacto con numerosas instituciones ya que somos un hospital de referencia”, dice Octavio Sierra Martínez, director de Enseñanza e Investigación en el Hospital Gea González, “lo que abre las posibilidades de colaboración”.

Son también un hospital escuela lo que favorece la interacción con muchas universidades “y nos mantiene muy actualizados en cuanto a información. Contamos con especialidades muy reconocidas internacionalmente que permiten que la consulta a distancia sea con el respaldo de una gran experiencia”, dice el doctor Sierra.

Fernando Macouzet Romero, subdirector de Servicio Social de la Escuela de Medicina de la Universidad Panamericana, considera: “Se trata de un proyecto pionero que permite resolver la falta de especialistas en zonas marginadas. El país necesita de este tipo de soluciones que deberían replicarse en otros lugares.”

A menudo, en las clínicas rurales no se cuenta con las herramientas para confirmar un diagnóstico; la opinión de los especialistas ayuda a confirmar las sospechas o a establecer un tratamiento a seguir. Para Alfredo Torres Viloria, especialista en Medicina Interna que ha participado en las teleconsultas, “con la telemedicina se orienta a los médicos generales, evitamos hacer estudios innecesarios y es posible dar seguimiento al paciente”.

“Es una oportunidad única que muy pocos pasantes tienen” opina el doctor Ramos. El doctor Palomo coincide: “La telemedicina es de gran ayuda para los médicos que están solos, en regiones remotas”. De esta forma “se enriquece la práctica médica de nuestros pasantes”, dice el doctor Macouzet.

Sin embargo, no todo es perfecto. “No se puede sentir, tocar, mover al paciente. El contacto crea un vínculo. Con la telemedicina hay que hacerlo a través de los médicos pasantes”, comenta el doctor Torres. Además, en ocasiones, la tecnología falla y “no se escucha bien o no se ve bien la imagen. También se requiere más tiempo que una consulta regular”. A pesar de las limitaciones, la respuesta de los médicos especialistas “ha sido muy buena. Están encantados”, detalla el doctor Palomo.

LA CLÍNICA DE LA TELE

José comenzó a perder la audición en el oído izquierdo hace un año. Con ayuda del especialista en otorrinolaringología esperan determinar el mejor tratamiento a seguir.

“Como médicos generales tenemos una base de conocimientos importante, pero hay muchísimas cosas que no podemos resolver”, expone Alfonso Migoya Nuño, otro de los médicos pasantes de servicio social de la clínica de Tlapa.

“Para los pacientes todo esto es una novedad; es una tecnología que no han visto”, indica el doctor Ramos. “Y yo creo que, así como ellos, muchos de nosotros tampoco habíamos estado nunca ante un servicio de telemedicina”.

laura.vargas@eleconomista.mx

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista una empresa de