Arte y reproducción musical
La muestra aborda las transformaciones culturales experimentadas desde el surgimiento de la alta fidelidad hasta la aparición del formato MP3.
Alejandro García Abreu / El Economista
Oct 24, 2013 |
21:15
Daniel Garza Usabiaga y Esteban King Álvarez, curadores de la exposición.
 Foto EE: Marina García
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La exposición Sonorama. Arte y tecnología del Hi-fi al MP3 aborda las transformaciones culturales experimentadas desde el surgimiento de la alta fidelidad (Hi-fi) en la reproducción del sonido hasta la aparición del formato MP3.

Tema de diversas manifestaciones artísticas, la reproducción de música es explorada en la muestra del Museo Universitario del Chopo, que revisa “cómo los aparatos y soportes musicales cambian no sólo la manera de hacer y producir música, sino de escucharla, de configurar espacios públicos y privados y de generar dinámicas sociales”.

En entrevista, Esteban King Álvarez —curador de la exposición junto con Daniel Garza Usabiaga— charla sobre el concepto de Sonorama. Arte y tecnología del Hi-fi al MP3, muestra integrada por piezas de 21 artistas.

—¿Cuál es el origen de la exposición?

Esta exhibición se inscribe en una de las nuevas líneas de investigación del Museo Universitario del Chopo, la cual abarca problemáticas vinculadas a cómo las nuevas tecnologías inciden en diversas manifestaciones culturales. En este caso particular, la intención es revisar cómo los aparatos y soportes musicales cambian no sólo la manera de hacer y producir música, sino de escucharla, de configurar espacios públicos y privados y de generar dinámicas sociales. Es un ejercicio que no se ha llevado a cabo hasta ahora en México y nos parecía importante realizar esta muestra para poner sobre la mesa todas estas problemáticas.

—¿Qué los condujo a ahondar en el desarrollo de las tecnologías para la reproducción y el consumo de música?

La historia del Chopo está profundamente ligada a la música. Aquí se generó en los años 80 el Tianguis del Chopo, un espacio de intercambio musical donde se podían conseguir grabaciones de otra forma inasequibles. Aquí surgieron escenas musicales en las que confluía población de toda la ciudad. Los conciertos, la música, los discos y la experimentación no se pueden disociar de la historia de este museo y otra de las líneas de investigación actuales del museo es, justamente, revisar esta historia.

—¿Cómo percibes el arco histórico que va de la tornamesa y el LP al formato MP3?

Son muchísimos los fenómenos socioculturales y las tecnologías que se han generado entre esos dos formatos. El LP, por resaltar sólo un asunto, es un formato muy plástico, cuya producción estuvo vinculada muchas veces con artistas que colaboraban en portadas y realizaban verdaderos objetos de culto. El LP se escuchaba en un lugar sin movilidad y no se podía copiar, sólo intercambiar por otro.

El MP3, en cambio, es un formato que de entrada pareciera no tener una materialidad tangible. Se puede reproducir, copiar e intercambiar fácilmente; y escuchar —además— en un dispositivo móvil pequeñísimo, de forma individual o colectiva. Las dinámicas de escucha, la forma de consumo, la cultura visual, las modas, la forma de intercambiar música, en fin, todo ha cambiado muchísimo en un espectro de tiempo relativamente corto.

—¿De qué manera relacionas el impacto sociocultural de las obras que conforman la muestra con un ideal estético?

La muestra no intenta partir de ningún ideal estético en el sentido tradicional. Más bien, se trata de artistas que realizan investigaciones y ponen sobre la mesa problemáticas de otra forma invisibles. Un asunto particularmente interesante es que estos artistas, como los consumidores de música, utilizan estos soportes y aparatos con fines ajenos para los que fueron diseñados.

Es decir, el hackeo, la intervención y la vuelta de tuerca que realiza la gente cotidianamente con estos aparatos es revisada desde un ejercicio crítico que involucra al arte contemporáneo.

—¿En qué consiste la obra de Ulises Carrión que se exhibe en la exposición?

Se trata de un pequeño cassette que Carrión editó, en el que lleva a cabo un ejercicio de poesía sonora y experimental a partir de textos de Shakespeare. En la muestra estará presente tanto el pequeño cassette como los audios de las piezas.

—¿De qué se trata la obra expuesta de Tania Candiani?

Candiani revisa la entrada al hogar de los grandes muebles modulares que nacieron junto con la norma de alta fidelidad (Hi-fi). Se trata de un proyecto que realizó en colaboración con Pepe Mogt y Christopher Galicia. Los tres recurrieron a la tecnología de los años 50 para realizar uno de estos grandes aparatos, el cual funciona con bulbos y reproduce una pista de audio original desde dos tornamesas.

alejandro.garcia@eleconomista.mx

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