Cinépolis y Cinemex, que inicie la acción
El 2013, año histórico para la industria, la cual alcanzará 245 millones de espectadores con ingresos por 11,000 millones de pesos.
Vicente Gutiérrez / El Economista
Nov 12, 2013 |
21:05

El anuncio de autorización de la compra de Cinemark por Cinemex es la crónica de una fusión anunciada.

Aunque en agosto la Comisión Federal de Competencia (CFC) negó la compra, con todo y filtración en redes sociales del comisionado Miguel Flores Bernés diciendo que con la concentración se formaría un duopolio, la realidad es que era cuestión de tiempo para que fuera aprobada por la “nueva” Comisión Federal de Competencia Económica, que revocó la resolución de la antigua CFC.

Víctor Ugalde, presidente de la Sociedad Mexicana de Directores-Realizadores de Obras Audiovisuales opinó: “La concentración de jugadores afectará sobre todo al cine mexicano; además, la concentración no es buena y vamos en sentido contrario a la libre competencia”.

Por su parte, Arturo Maximiliano, ex Presidente de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (Canacine), escribió en Twitter “COFECO aprueba que Cinemex compre Cinemark. Argumento para revertir negativa original es que no afecta competencia en el sector exhibición”.

Mientras que el ex Consejero Miguel Flores Bernés, quien se opuso a la venta, se limitó a escribir al pedirle su opinión: “Diferentes puntos de vista”.

Por su parte, el cineasta Felipe Cazals ya había advertido del riesgo en estás páginas: “Lo más grave para la competencia en el mercado. Tenemos en México sólo tres cadenas de exhibición comercial (ahora, dos) y una de ellas -Cinépolis- es un pulpo enorme que llega a todos los rincones del país y del mercado global”.

La comunidad cinematográfica también había externado su descontento ante la posible fusión de Cinemex y Cinemark; consideraban un peligro que sólo existieran dos cadenas.

“Con esto se reduce la posibilidad de exhibir…. Nuestro cine no va a tener entrada en el circuito comercial”, dijo en entrevista Iria Gómez, directora de cine.

Con la compra, Cinemex quiere una rebanada del pastel de la exhibición en el país que éste año alcanzará los 245 millones de espectadores con ingresos de hasta 11,000 millones de pesos.

La competencia con Cinépolis será feroz. Las dos cadenas están construyendo 220 salas por año y lanzando continuas promociones para atraer al espectador.

Mientras esto sucede, a su alrededor -como “extras”- estarán Cinemágic, Henry Cinemas, Blockbuster Cinemas y diferentes salas de cine independientes que se han vuelto aliados del cine mexicano. ¿El espectador saldrá beneficiado? El tiempo lo dirá.

LOS PROTAGONISTAS

Cinemex nació en 1993 de la mano de Miguel Ángel Dávila, Adolfo Fastlicht y Matthew Heyman como un proyecto para su Maestría en Negocios en Harvard.

Hoy, Cinemex Holdings agrupa a MM Cinemas y Cinemas Lumiere con 223 cines, 2,000 pantallas y es propiedad de Germán Larrea, principal accionista de Grupo México.

Cinemark llegó a México en 1995 y cuenta con 31 complejos y 290 pantallas de cine que el año pasado generaron ingresos por 73.7 millones de dólares.

Cinépolis acaba de cumplir 40 años de vida; 15 de su nueva era con el empresario Alejandro Ramírez al frente. Cuenta con 356 complejos y más de 2,700 pantallas en 85 ciudades.

No está claro
 el beneficio

Especialistas indican que factores como la dominancia geográfica de las cadenas exhibidoras y la falta de eficiencias para los asistentes apuntan a que la aprobación de la Comisión Federal de Competencia Económica para la compra de Cinemark por parte de Cinemex no se dio en los mejores términos para los consumidores.

“Si bien en áreas como la zona metropolitana del DF coexisten diversas cadenas exhibidoras de cine, en otras zonas hay una dominancia total de alguno de los dos, claramente, la industria es altamente concentrada”, expresó a El Economista Carlos 
Canfield, investigador de la 
Universidad Anáhuac.

Xavier Ginebra, especialista en temas de competencia, expresó en entrevista que la fusión no mejora la competitividad de Cinemex frente a Cinépolis -la cadena dominante- y si elimina un competidor.

“Había más oferta para el consumidor que se ha roto como consecuencia de la autorización de la fusión y no hay ganancias en eficiencias como mayor oferta de películas, menores precios o apoyo a cineastas independientes”, expresó Xavier Ginebra.

Aclara que si bien la compra no fortalece sustancialmente el poder de mercado de Cinemex, lo cual es punto en favor para la aprobación de la operación, tampoco contrarresta el poder que sí tiene Cinépolis, que -de acuerdo con datos del Instituto Mexicano de Cinematografía- cuenta con una participación de 48 por ciento.

Carlos Canfield agregó que la competencia entre Cinemex y Cinépolis no sólo está en el campo de la exhibición de películas, sino que se ha extendido a otros productos.

La cuota del mercado
Haz clic en la imagen para ampliarla

(Con información de Claudia Tejeda)

vgutierrez@eleconomista.mx

1 Comentarios
Comentarios
adrian (no verificado)
Agregado:
14 Nov 2013 |
12:44 PM

Aqui el verdadero problema son los altos precios que tienen en sodas, palomitas, comida y demas golosinas, la profeco o alguna otra entidad deberia de regular los precios que dan o en dado caso, que estemos en el derecho de poder meter alimentos o dulces,,, sonara que codo soy, pero algo esta realmente mal cuando pagas en el cine $40 pesos por una soda siendo que por una cantidad equivalente en la plaza comercial te puede costar $15 pesos... eso ya es abuso, que no jodan -_-

Periódico El Economista una empresa de