Abarrotes Delirio: Fast Good en la Roma
Se puede describir como una tienda de abarrotes del siglo XXI, literalmente “abarrotada” con productos alimenticios de calidad, empezando por los de la marca propia: Mónica Patiño.
Micaela Miguel dirige con acierto este establecimiento de Fast Good, que no es Fast Food. Foto EE: Natalia Gaia
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El término abarrotes proviene del verbo abarrotar, o sea llenar algo al máximo de su capacidad; es un americanismo que se usa para un establecimiento de ventas de productos de abasto y de consumo diario.

Empezó a utilizarse en las colonias españolas de América en los negocios de venta que quedaban “abarrotados” de víveres y otros productos “ultramarinos” (de allende el mar) al llegar los barcos cargueros a puertos americanos procedentes de España.

En nuestro país, siguen existiendo muchísimas tiendas de abarrotes, misceláneas o ultramarinos, y en gran parte de ellas se ofrecen tortas y sándwiches preparados en el momento con los productos frescos que ahí se expenden.

Quién no recuerda con gusto las tortas de queso de puerco en pan de telera suave con aguacate, jitomate, cebolla, crema, queso panela y chiles jalapeños en vinagre, de la tienda de abarrotes que seguramente se llamaba La Lupita.

En épocas actuales, tal es el caso de Abarrotes Delirio, con la diferencia de que los productos que se expenden son en su mayoría de origen artesanal y orgánico, con el sello de su chef copropietaria y empresaria, Mónica Patiño, nombre muy conocido y prestigiado en los ámbitos restauradores y gastronómicos.

Mónica empezó a interesarse en la cocina desde su adolescencia al viajar a Europa para estudiar idiomas, y ya en México colaboró como practicante en La Hacienda de los Morales, realizando sus estudios más formales en L’École de Cuisine de Francia.

Su primer restaurante propio fue La Taberna del León, en Valle de Bravo, Estado de México, que después trasladó al DF, y ha establecido o colaborado en famosos restaurantes, entre ellos, La Galvia, Bolívar 12, MP Café Bistrot, Náos y recientemente en Delicatessen Delirio, Casa Virginia y Abarrotes Delirio. En estos tres últimos cuenta con la participación de su hija Micaela Miguel, quien sin duda lleva la vocación culinaria de su madre y en los que actúa como directora.

Abarrotes Delirio se puede describir como una tienda de abarrotes del siglo XXI, literalmente “abarrotada” con productos alimenticios de calidad, empezando por los de la marca propia Mónica Patiño (panes hechos en casa, pastelería, salsas, sazonadores, mieles y mermeladas, entre otros), jamones York y pechugas de pavo de Meats au Charcutier del chef Guy Santoro, embutidos andouillettes, rillettes de cerdo, terrina de hígados de pollo con higos, de Tristán Peyrat (profesor del Liceo Franco Mexicano), prosciuttos y salamis de San Miguel de Allende, coberturas de chocolate mexicano La Casa Tropical de Héctor Galván, quesos Ramonetti de la Cava de Marcelo (más maduro) y Real del Castillo (más fresco), ambos de Ensenada, BC, y quesos gruyere y brie de Villa Nolasco, Atlixco, Puebla, todos exhibidos codo con codo en los estantes de la tienda, para usarse en las tortas y sándwiches o para llevarse a casa.

El área de comer consta de una mesa común que aloja ocho banquillos y ofrece salsas de chipotle, chiles guajillo, chiles morita, chiles jalapeños en vinagre y habanero con cebolla morada para aderezar a discreción las tortas o sándwiches que ahí se consuman, además de botellas de agua filtrada para beber al gusto de cada cliente.

Este negocio cae dentro de la categoría de comida Fast Good, expresión acuñada por el chef Ferran Adrià, para dignificar la tan atacada, con justa razón, Fast Food.

El menú es sencillo

Ofrece para desayunar, de 9 de la mañana al medio día, Toasts de pan campesino untado con alioli y chipotle, y entre los más populares, los rellenos de tocino, queso Chihuahua menonita y jitomate, o de tocino, huevo orgánico y mayonesa casera. Todos calentados a la plancha.

Las sopas del día pueden ser de lentejas con pancetta o de jitomate rostizado con albahaca.

Los jugos orgánicos, de mango-maracuyá, guayaba-jamaica, fresa-naranja, o agua de jamaica, jengibre y canela.

Las tortas, de 12:30 a 5 de la tarde, en pan ciabatta, una de las más populares, la de carnitas de cerdo hechas en casa (con la receta del maestro carnitero Eduardo Lalo Bautista, en cazo de cobre, con manteca de cerdo, jugo de naranja, ajo y sal), con col morada y cominos, perejil, arúgula, hierbabuena, untada con mayonesas de chipotle y mostaza; la vegetariana de portobello, pimientos asados y queso Chihuahua menonita; la torta de la semana fue en esa ocasión la de albóndigas con frijoles refritos.

Los sándwiches se sirven todo el día, en pan ciabatta o baguette, y los más populares son el de queso brie, compota de manzana, nueces y arúgula; el de jamón de pierna, queso Chihuahua menonita y mostaza Dijon; el especial fue el de ensalada Caprese en pan focaccia.

Las bebidas alcohólicas, de 12 a 5 de la tarde, para consumir aquí con los alimentos, pueden ser vinos por copeo de Casa Madero o cervezas artesanales Dos Palomas y Minerva.

Abarrotes Delirio
Colima 114
Colonia Roma
Teléfono: 5264-1468

jtoledo@eleconomista.com.mx
Twitter: @toledoyleyva

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