hasta el 7 de febrero
Zona Maco: una experiencia excéntrica
Conformada por un montón de rarezas que cuesta trabajo llamar arte, Maco es un lugar raro para primerizos (y expertos) en el arte.
En el recorrido por Zona Maco, la mayor feria de arte contemporáneo, hay muchas rarezas. Foto EE: Natalia Gaia

Zona Maco, según los expertos, es sin duda la feria de arte contemporáneo más importante de Latinoamérica, debido a que alberga las mejores galerías de arte a nivel mundial y da una oportunidad a conocer nuevas propuestas y a nuevos artistas.

Evidentemente, es complicado, mejor dicho, imposible, el poder rebatir dicho argumento de las personas especializadas en el tema. Pero realmente, ¿qué impacto tiene esta feria en los espectadores no conocedores de arte contemporáneo como yo y como muchos de los que se darán cita a esta exposición?

“Que dios nos libre de Zona Maco”, leí en un estado de Facebook. La gran mayoría de las respuestas en ese comentario eran de apoyo, las personas argumentaban que realmente era complicado el poder considerar arte a una llanta repleta de cemento o quizás a un pedazo de cartón viejo rayado y desgastado. Decían que podían pecar de ignorantes o conservadores, pero consideraban que en estos tiempos se llama arte a cualquier cosa, justificando la carencia de imaginación y aun peor, que lo den en costos tan elevados. Y ese fue tan sólo uno de los tantos comentarios que pude encontrar en redes sociales.

Un recorrido excéntrico

Hablando un poco más de mi recorrido por Zona Maco, pude observar, como bien lo dicen, un sinfín de rarezas y excentricidades que en mi vida había considerado llamar arte, creo que hasta es probable que en mi casa tenga una colección grande y basta de ellas.

Desde nopales espolvoreados colgados en una estructura roja, un pedazo de cemento de hace varios años con calcomanías de algunas marcas de la época, una llanta abierta por la mitad llena de cemento, antenas de televisión satelital pintadas de color azul, hasta una camisa sucia.

Me encontré frente a una de las galerías más importantes de la exposición, OMR, en donde las estructuras de cemento dominaban la escena. Una banca construida con cemento en su color natural. Una estructura de lámparas de luces de color neón colgaba en una esquina. Un letrero en color rojo grabado con las palabras “Tierra y Libertad” y estructuras con transparencias.

Por su parte, la galería Hilario Galguera se caracterizó por pinturas enormes del autor Daniel Lezama, en las cuales se plasman cuerpos frondosos completamente desnudos, y una obra de Bosco Sodi llamada “Mundo verde”, la cual con base en texturas asemeja un mundo lleno de naturaleza.

Una de las que más pudo llamar mi atención fue Proyectos Monclova, en donde prevalece la creatividad con la que trabajan sus artistas. Edgar Orlaineta se presenta con tres cuadros, hechos con medias femeninas las cuales dan forma a algunos objetos y animales: “Mariposa nocturna, estrella de la mañana y estrella nocturna”. En esta galería también encontramos la obra llamada “Torre de Babel” del artista Raúl Ortega, que consta de una torre hecha con manteca rodeada con tres reflectores a baja luz que se espera que, al terminar la feria, terminen derritiendo la estructura sobre la base.

Labor, una galería mexicana presenta un cuadro con una fotografía en blanco y negro de una parvada de cuervos montados sobre una montaña de rocas.

Una cara feliz hecha con conexiones y luces color neón y una estructura que, pareciera, es la piel de la cobertura externa de un delfín gigante.

Con colores negros, rojos y una decoración muy llamativa, la galería Tane te obliga a mirar y entrar a su espacio en donde podremos observar cubos en 3D. También algunos accesorios de uso diario entre los que destacan esos lentes de colores azul y rojo para apreciar la tercera dimensión.

El stand de Studio Roca se forma con colores crudos y verdes.

El mármol, la piedra de resina y la cerámica son algunos de los materiales que se podrán encontrar en este espacio forjando vajillas, muebles y hasta algunos libros de decoración.

Centro Banamex, Sala D,
Av. Conscripto 311, Lomas de Sotelo

Entrada 
general: 250 pesos.

Hasta el 
domingo 7 
de febrero.

Horario: 12:00 a 9 pm

1 Comentarios
Comentarios
Carlos (no verificado)
Agregado:
4 Feb 2016 |
23:35 PM

Me parece interesante Javier, el como criticas una exposición de arte de reconocimiento mundial. Me queda claro que criticas obras por llenar una pagina de "El Economista", más me parece que tu reportaje luce de la misma forma que planteas la expo: vacío. Por que no, mejor hablar de lo que si te gusto o si no, del background alrededor de la expo, que reúne a muchas galerías y museos...

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