Historieta y derechos humanos: La Lucha
A través de la pluma y la gráfica de Jon Sack, la historieta despliega aquí su potencial como medio de crítica social.
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Ante la actual crisis de derechos humanos en nuestro país, no es difícil perder la esperanza y sentirse impotente. Hay, sin embargo, motivos para mantener cierto optimismo y confianza en la posibilidad de un país distinto. Entre otros, la perseverancia de personas que, ante la adversidad, luchan por la justicia y la verdad. Algunas han sido afectadas por la violencia y buscan justicia para sus familiares o para sí mismas; otras son profesionistas o integrantes de organizaciones que las defienden y apoyan.

El periodismo narrativo, los reportes sobre derechos humanos, además de las noticias en los medios, permiten conocer la historia de personas y comunidades que han sufrido violencia y de quienes las defienden. No obstante, el grado de conciencia social acerca del impacto de la violencia no ha llevado aún a una movilización amplia en defensa de los derechos humanos. La normalización de la violencia, común cuando ésta es generalizada, contribuye a la desmovilización; el miedo y los apremios cotidianos, entre otros, inciden también en lo que no siempre es indiferencia sino sentimiento de impotencia.

Optar por formas novedosas para comunicar es un recurso efectivo para atraer nuevos públicos o despertar interés por lo “ya sabido”. Ésta parece ser la apuesta de Front Line Defenders, organización internacional fundada en Irlanda, que, junto con la editorial mexicana Resistencia, ha lanzado la historieta La Lucha, la historia de Lucha Castro y los derechos humanos en México, primera de una serie sobre defensores de derechos humanos en el mundo, que integrará casos de Siria, Palestina y otras zonas de injusticia. A través de la pluma y la gráfica de Jon Sack, la historieta despliega aquí su potencial como medio de crítica social.

Centrada en la abogada Lucha Castro, fundadora con Alma Gómez del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres en Chihuahua (2005), y una de las principales defensoras de los derechos humanos en ese estado, el libro presenta su trabajo y el de su equipo, así como algunos casos emblemáticos de la violencia criminal que ha padecido la población civil en la frontera norte, desde el feminicidio hasta las desapariciones y homicidios derivados de la “guerra contra el narcotráfico”.

Con un estilo realista, documental, la historieta evita la idealización y el tono épico y muestra la vida y los esfuerzos de defensoras y defensores como un ejemplo digno de admiración mas no inalcanzable. Percibimos así el valor de hombres y mujeres dispuestos a enfrentar a autoridades negligentes, omisas o corruptas, para proteger y defender a las víctimas. Las ilustraciones trazan un entorno hostil, despojado de árboles, con calles descuidadas y casas abandonadas, acribilladas, con ventanas rotas, en ciudades y campos. En compañía de Castro, pasamos del Paso a Cd. Juárez y Chihuahua, conocemos a otros profesionistas comprometidos con la justicia, y nos acercamos a personas comunes y corrientes, que tuvieron que convertirse en investigadoras y defensoras por cuenta propia, lo que les implicó – y sigue implicando para muchas- serios riesgos. El caso de Marisela Escobedo, asesinada frente al palacio de Gobierno de Chihuahua en diciembre de 2010, cuando mantenía una protesta contra la impunidad en que quedó el asesinato de su hija Rubí, es uno de los que más han estremecido a la opinión pública. El de Josefina Reyes, asesinada por hombres armados en una terrible cadena de hechos sangrientos en Guadalupe, Valle de Juárez, es no menos impactante. Seis integrantes de la familia Reyes Salazar murieron asesinados; los demás tuvieron que exiliarse en Estados Unidos. Éstas y otras historias dan un panorama sombrío del sistema de justicia y del Estado de derecho en México. Al mismo tiempo, la valentía y perseverancia de quienes trabajan día a día por la justicia y la verdad animan a no des-esperar.

En su prólogo, Lydia Cacho hace notar que las historietas no suelen ofrecer a las niñas y adolescentes imágenes femeninas inspiradoras y sugiere que Lucha Castro es una heroína contemporánea. Sin duda hacen falta figuras femeninas, con carácter y valor ante la vida que inspiren a las jóvenes. A eso contribuye este libro.

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