Presentan resultados del estudio clínico Más reciente
Contra el alzhéimer, hasta los errores abonan
La Asociación Internacional sobre Alzhéimer presentó en Canadá los resultados del último ensayo clínico sobre la enfermedad.
El fármaco LMTX funcionó con 15% de los pacientes. Foto: Shutterstock
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En muchas ocasiones, en el campo de la investigación, un resultado fallido o distinto al esperado no siempre es un fracaso. Éste es el caso del último ensayo clínico sobre alzhéimer presentado la semana pasada en la Conferencia de la 
Asociación Internacional sobre esta enfermedad, en Toronto, Canadá.

El producto evaluado se llama LMTX y es desarrollado por TauRx Therapeutics. Este fármaco no logró frenar el deterioro cognitivo de los pacientes con alzhéimer como se planeaba, pero ha llamado la atención de los investigadores que esperaban los resultados de este ensayo, que ya se encontraba en fase 3 a gran escala, una etapa de experimentación previa a que se legalizara su comercialización en farmacias.

Aunque el medicamento no cumplió sus principales objetivos, pues de 891 pacientes con alzhéimer en grado leve o moderado sólo funcionó para un subgrupo (el 15%) que lo tomó como única terapia contra la enfermedad, sin combinarlo con otros ya existentes, los resultados son prometedores.

LMTX sería el primer medicamento creado para deshacer los ovillos de proteína tau que se forman en el cerebro, y que son característicos de la enfermedad. El medicamento sólo ha frenado la progresión de la enfermedad de este 15% de pacientes, pero la compañía sigue firme y planea solicitar la aprobación del fármaco como monoterapia.

En el grupo que recibió LMTX como único tratamiento se ralentizó la progresión de la enfermedad, medida a través de tres tipos de evaluaciones: cognitiva, funcional y del grado de atrofia cerebral, detectada con resonancia magnética. “Ellos mantuvieron prácticamente intactas sus funciones cognitivas durante los 15 meses que duró el ensayo”, dijo Serge Gauthier, director de la Unidad de Investigación del alzhéimer en la Universidad McGill e investigador principal del estudio.

“En un campo plagado de fracasos de otros candidatos a fármacos, y donde no ha habido ningún avance terapéutico práctico en más de una década, estoy entusiasmado con la promesa que representa LMTX para estos pacientes”, agregó Gauthier a través de un comunicado.

Es importante reiterar que “esto no curaría el alzhéimer, sino que retrasaría sus efectos. No es la panacea, pero es de lo poco que tenemos”, explicó Jesús Ávila, experto en bases moleculares del alzhéimer, a la agencia SINC.

Cómo funciona

LMTX es un antiagregante de tau, cuyo mecanismo de acción consiste en deshacer los ovillos neurofibrilares que genera esta proteína. La mayor parte de los ensayos que se han llevado a cabo contra la enfermedad atacaban la acumulación de proteína beta-amiloide, que forma placas en el cerebro de los pacientes.

Ninguno de esos productos ha tenido éxito y los fármacos que se han comercializado son sólo paliativos: reducen de manera temporal los síntomas, sin frenar el mecanismo subyacente que provoca la enfermedad.

Claude Wischik, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Aberdeen (Escocia) y cofundador de TauRx, explica que “tal vez lo más importante de estos resultados es que apoyan la investigación de los cúmulos de proteína tau como vía de desarrollo de fármacos muy prometedores”.

El propio Wischick reconoce que no han sido capaces de comprender por qué el LMTX sólo funciona cuando se toma solo, razón que despiertan el escepticismo de otros especialistas.

El doctor Ávila explica que el problema reside en cómo se ha abordado el tema, “primero aparece la patología amiloide; después la patología de tau, y finalmente la muerte neuronal. En sus primeras fases, el alzhéimer es silencioso, no presenta síntomas. Por eso se han dado los tratamientos para la amiloide demasiado tarde, cuando ya se había acumulado y lo que había que tratar era la tau. Igualmente, si empiezas a hacer un tratamiento antitau en fase de muerte neuronal masiva, tampoco sirve. Es una enfermedad difícil de curar, lo efectivo sería prevenir. Cuando alguien va al neurólogo porque ha perdido memoria, ya es tarde”.

Se requieren más ensayos

La cuestión reside en que el estudio no estaba diseñado para el subgrupo de pacientes que no toma ningún otro tratamiento para la enfermedad, y por eso los científicos quieren estar seguros de que el resultado positivo no es fruto de un sesgo de la muestra.

Según los críticos, será necesario un ensayo a gran escala que evaluará los efectos del fármaco en pacientes que no hayan tomado otros productos, algo que portavoces de la compañía aseguran tener planeado. Definitivamente habrá que esperar a un segundo ensayo.

nelly.toche@eleconomista.mx

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