proyecto encabezado por land life company méxico, conafor y la comunidad
Mariposa monarca, motor para salvar áreas protegidas
Se plantaron 7,500 árboles de Oyamel (Avis religiosa), el único árbol al que llega esta especie, con una supervivencia de 93 por ciento.
Land Life trabaja varios proyectos en México, incluyendo la recuperación de la zona núcleo de la Mariposa.Foto EE: Zulleyka Hoyo

En México, alrededor de 50% de la superficie está de altamente degradada a degradada; hasta hace unos 15 años se perdían alrededor de 1 millón de hectáreas por año, ahora se pierden 94,000, según datos de la Semarnat. Ya sea por cambio de uso de suelo, deforestación, incendios, entre otros factores, éste aún es un problema, pero va a la baja, aseguró Octavio López, director de Land Life Company México.

Pero, ¿qué relevancia tiene que un suelo se degrade? Octavio explicó que al llegar los huracanes, arrasan con todo, pues no hay contención y van de lado a lado, además no tienen agua: “Cuando tú destruyes tus recursos naturales, empieza a desaparecer tu país”.

Con esa reflexión es que Land Life, una empresa holandesa de tecnología aplicada al medio ambiente, llegó a México hace un par de años para incidir de diferentes maneras; uno de esos proyectos incluye a la zona núcleo de la mariposa monarca.

Gloria Fermina Tavera Alonso, directora regional centro y eje neovolcánico de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas, explicó que el establecimiento de las mariposas monarca depende de muchos factores; uno de ellos tiene que ver con el estado de salud del bosque. En este sentido, el cambio de uso de suelo, tala y hasta eventos naturales como vientos fuertes, han cambiado su estado y se ha degradado.

“La reserva de la biósfera donde llega la mariposa monarca tiene 56,000 hectáreas;, de ellas, 13,500 corresponden a la zona núcleo, la cual ha sufrido degradación en aproximadamente 100 hectáreas (...) Para nosotros, lo más importante es mantener la estructura de esta zona, es decir, la mayor cantidad de árboles en los espacios donde históricamente las mariposas monarca se establecen, eso les va a dar protección y el microclima que ellas necesitan para poder pasar el invierno”.

Por ello, su recuperación es inminente y la especialista aseguró que se trabaja junto con instituciones educativas, de investigación, gubernamentales, el sector ambiental y ONG, en un plan de restauración para la protección de la mariposa monarca y su entorno.

Uno de esos proyectos es el Cocoon, una especie de dona de cartón biodegradable y con ceras aditivas que permite que las plantas sobrevivan sin ningún riesgo y que a pocos meses de su utilización ya está dando resultados.

Imitando a la naturaleza

“El Cocoon, traído por Land Life, trabaja en las zonas más difíciles de entrar, donde era impensable revertir el problema de la deforestación” dijo Octavio, “una planta llega, avienta una raíz y si encuentra las condiciones necesarias esa planta va a crecer, si no, morirá y esto es lo que ha pasado en el Cerro Pelón, en Michoacán”, el cual es parte de la zona núcleo de la mariposa monarca.

“Hace 30 años, en el Cerro Pelón hubo un gran incendio, de ahí vino una lluvia y se llevó el suelo, dejando sólo la roca madre y una gran pendiente (...) Este territorio pertenece principalmente a la comunidad indígena de Nicolás Romero, en Zitácuaro, Michoacán; ellos intentaron por más de 25 años reforestar el bosque, pero no lo pudieron lograr. Aquí la sobrevivencia histórica había sido de 3 por ciento”.

El especialista explicó que la capilaridad permite que el agua y las raíces se encuentren, esto se da a 30 centímetros debajo de la superficie, después de seis meses aproximadamente, “lo que hace Cocoon es dar agua los primeros meses que son cruciales y una vez que las raíces crecen, ese árbol ya no se tiene que regar, pues sabemos que nadie riega los bosques y ellos ahí están”.

Nadie los fertiliza, pero los nutrientes de la tierra contienen lo que un árbol necesita, pero mientras eso pasa, a las plantas que se usan con los Cocoon se les agregan unos hongos llamados micorrizas, estos entran en las raíces de la planta, segregan humedad y el llamado ácido oxálico, que da nutrientes a la planta, como azúcar para su protección, “esto es como imitar a la naturaleza”, dijo Octavio.

Después de un gran esfuerzo encabezado por Land Life y respaldado por WWF, Conanp, Profepa, Conafor y sobre todo la comunidad, lograron plantar 7,500 árboles de Oyamel (Avis religiosa), que es el único árbol al que llega la mariposa monarca, esto en un área que se encuentra a tres o cuatro horas del poblado más cercano caminando, lo que representó un gran reto, pero hoy después de ocho meses se ha hecho una evaluación con una supervivencia de 93 por ciento.

“Por supuesto que a este territorio las mariposas monarca no regresarán de inmediato, tendrán que pasar unos 10 años más, pero al proteger y reactivar esta zona núcleo estamos garantizando un lugar apto para la mariposa y a la vez apoyamos a esta población que se encuentra en condiciones de pobreza”, comentó Octavio.

Este proyecto que comenzó con el premio de sustentabilidad más grande del mundo, el cual recibió Land Life y que decidió invertirlo en México, intenta quedarse para siempre, por ello busca organismos internacionales y empresas locales, para involucrarlas y continuar con este trabajo que pretende cubrir unas 40 hectáreas de bosque al año en diferentes espacios, incluso, próximamente una empresa mexicana ya estará desarrollando el Cocoon en México y la idea es llegar a un costo de 2 dólares por pieza.

nelly.toche@eleconomista.mx

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