Solsticio de invierno
Cuando el fascismo toca a tu puerta
Puesta en escena que muestra la facilidad con que un discurso de extrema derecha nos va seduciendo.
La obra tiene en escena a Ana Graham y Antonio Vega. Foto: Cortesía
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“Estamos en ese momento histórico terrible en el que el fascismo no llega vestido de militar con su esvástica, sino bien vestido y repartiendo cachuchas y ofreciendo trabajos”, nos dice la directora y actriz, Ana Graham, sobre su más reciente puesta en escena que se estrena el próximo 27 de abril en el Teatro Orientación.

La obra Solsticio de invierno, de Roland Schimmelpfennig, trata sobre una pareja —Albert (un escritor) y Bettina (una cineasta)— que se dispone a pasar una Navidad agradable en compañía de su hija, aunque la madre de Bettina llegó para quedarse unos días.

Por si fuera poco, en la noche del 24, un extraño llamado Rudolph toca el timbre. Es un sujeto al que la madre de Bettina conoció durante su viaje en tren y lo invitó a la celebración. Lo que añadirá más tensión en la relación de la pareja.

Ana Graham ahonda en la trama: “El invitado es un hombre misterioso, atractivo, simpático, carismático... pero conforme avanza la obra nos damos que cuenta que la retórica del hombre es extraña: tiene unas posturas extremas, casi fascistas... La pareja se da cuenta del discurso de este hombre, con su hija de seis años escuchando y son incapaces de actuar. A parte son políticamente correctos. El intruso comienza a ganarse a los miembros de la familia y Albert no sabe qué hacer. Es incapaz de decirle que se largue de su casa.

“Todo esto es una enorme metáfora de los gobiernos de extrema derecha que están regresando al mundo. Los vemos, pero no estamos accionando. Estamos ensimismados y preocupados por nosotros e intoxicados. Algunos vemos, otros vemos más que otros y otros no ven nada... Otros se ven seducidos por este discurso. De pronto se siente esto que sentimos que pasa en la política del mundo. Hay un diálogo en la obra que dice: “El cine se trata del fin del mundo”. Se relaciona con esa sensación de si gana Le Pen en Francia es el fin del mundo o si Trump se pone más loco y se pelea con Corea del Norte quién sabe qué pase”, comenta la directora.

Una de las cosas que le llaman la atención a Ana sobre esta obra es que los personajes principales son gente educada, clase media alta, que supuestamente tendría más herramientas para no caer en un discurso como el de Rudolph: “Los personajes han ido a la universidad, son intelectuales y artistas; pensaríamos que es improbable que caigan en una retórica de derecha, ahora imagínate a los que no tienen la educación para descubrir los mensajes”.

Ana Graham codirige y actúa junto con Antonio Vega (Bettina y Albert, respectivamente). Sólo son ellos dos en el escenario: “Los demás personajes están ahí, pero son puntos de vista, así que no necesariamente interpretaré yo a la madre, por ejemplo, a veces será Toño, así que depende. Nos ayudamos con una especie de títeres que no se mueven y no los manipulamos, pero nos sirven como referencia. Solos, él y yo, contando un cuento de adultos. La obra tiene mucho sentido del humor. No es tan catastrófica la obra, pero siempre nos ha interesado plantear preguntas importantes”.

Solsticio de invierno de Roland Schimmelpfennig se presenta como una codirección de Ana Graham y Antonio Vega, quienes también actúan. La escenografía e iluminación son de Víctor Zapatero, y la música corre a cargo de Cristóbal Marjan y Emil Razjev.

La obra se presentará del 24 de abril hasta junio, los jueves y viernes a las 8 de la noche; los sábados a las 7 de la tarde y los domingos a las 6 de la tarde en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque.

@faustoponce

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