Los fármacos necesitan manejo y destrucción adecuados
¿Por qué separar los residuos de medicamentos?
La Singrem 
busca erradicar 
el problema de la venta de productos caducados o que lleguen a los 
tiraderos a cielo abierto y afecten el medio ambiente.
Los medicamentos son sustancias químicas que no deben 
ser desechadas en botaderos a cielo abierto. Foto: Shutterstock
compartir

La separación de residuos es un tema que recurrentemente se escucha en los medios, instituciones y demás organizaciones que buscan que esta actividad crezca entre la población; por ello, hoy conocemos la diferencia entre basura orgánica e inorgánica. Sin embargo, poco se habla de los restos de medicamentos.

¿Por qué estos deben ser separados del resto de la basura? En entrevista, José Antonio Aedo, director general de El Sistema Nacional de Gestión de Residuos de Envases y Medicamentos AC (Singrem) explica:“Primero, recordemos que la mayor parte de la basura se va a tiraderos a cielo abierto, con los medicamentos hablamos de sustancias químicas de distintas índoles, esos medicamentos y sustancias que se enfrentan a la lluvia, viento y demás agentes del medio ambiente, se van filtrando en el suelo y pueden llegar hasta los mantos acuíferos”.

Por otro lado, “existe un enorme mercado negro de medicamentos, gente sin escrúpulos que ve una caja en buen estado, la saca de la basura y la pone a la venta en tianguis, mercados o sitios públicos. Las ofrecen a menor costo, pero con altos riesgos para la población”.

Básicamente de la necesidad de erradicar este problema es que surgió Singrem hace siete años. El proyecto comenzó en Puebla y Guanajuato, 
con nueve toneladas recolectadas, hoy se encuentra en 26 estados de la 
República y son más de 2,000 toneladas de fármacos con un proceso de manejo adecuado.

“Pensando que el promedio de peso de un medicamento es de 30 a 32 gramos, se han recolectado más de 60 millones de unidades de medicamento. Sin embargo, estamos lejos de recolectar todos los medicamentos que se caducan y que se siguen tirando a la basura de manera convencional”.

El director de la Singrem explica que poco a poco el programa se ha ido expandiendo pero todavía no están en todo el país, pues los recursos con los que cuentan aun no permiten alcanzar una cobertura de 100 por ciento.

Obligación y responsabilidad

La Ley General para la Prevención y Gestión de Residuos indica que las empresas farmacéuticas, farmacias y distribuidores de medicinas están obligados a hacerse cargo de los residuos de los medicamentos una vez que pasó su vida útil, ya que se consideran residuos peligrosos a partir de su fecha de caducidad. 
“Ésta es la responsabilidad de las empresas, es por eso que Singrem se creó y a través de nosotros, quienes se adhieren al programa cumplen con esta obligación legal de tener un plan de manejo propio o de adherirse a uno ya existente”.

Singrem fue creada por la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica, la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica AC, así como por la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos AC.

Hoy “aproximadamente de 200 empresas farmacéuticas participan la mitad... Si participaran más laboratorios podríamos tener recursos suficientes para colocar más contenedores y llegar a estados donde no hemos llegado, como Chiapas, Tabasco, 
Chihuahua, Sonora, Baja California Sur, entre otros”.

Participación ciudadana

Aedo aseguró que una parte muy importante es la participación ciudadana para que deposite sus residuos. “En general la participación es buena y hemos encontrado eco en la propuesta”.

Dijo que hoy se recolectan alrededor de 500 toneladas por año, pero en unos dos años la empresa pretende pasar las 1,000 toneladas por año.

Singrem se encarga de implementar protocolos de recolección del contenido de cada uno de los contenedores, hacen análisis estadístico en su Centro de Clasificación 
y Transferencia, posteriormente entregan los fármacos caducos a las empresas autorizadas para incinerarlos de manera amigable con el medio ambiente, concluyendo el proceso con la entrega de un certificado de destrucción.

La población interesada en conocer sobre el programa y buscar los contenedores más cercanos, puede visitar la página en Internet www.singrem.org.mx, o en redes sociales; en estos contenedores no se reciben residuos biológicos (gasas, agujas, entre otros).

nelly.toche@eleconomista.mx

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de