en manos de un mexicano
El futuro del tratamiento para el cáncer cerebral
El doctor Q cuenta con un laboratorio y 12 millones de dólares para investigar una cura para este padecimiento.
Alfredo Quiñones trabaja en la cura del cáncer cerebral. Foto: Cortesía
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El doctor Alfredo Quiñones Hinojosa es uno de los neurocirujanos más importantes a nivel mundial, con más de una docena de patentes y reconocido por sus investigaciones sobre la progresión del cáncer en el cerebro y nuevos enfoques terapéuticos. Estuvo en México con motivo del Simposio de Neurociencias en Médica Sur, una oportunidad para que médicos mexicanos escucharán sobre conceptos actuales en el manejo quirúrgico de la epilepsia y mapeo del funcionamiento del cerebro.

A pesar de que, el también conocido como doctor Q, es miembro de la directiva de los Institutos Nacionales de Salud y del Cáncer en Estados Unidos y de los consejos editoriales más prestigiosos, su historia no siempre fue así. “Al trabajar en el campo me di cuenta que si no salía de ahí jamás podría hacer algo por alguien más”. El ahora jefe de Neurocirugía de Mayo Clinic cuenta una historia de migrantes, similar a la de muchos mexicanos que salieron en busca de un mejor futuro para su familia.

“Yo fui a Estados Unidos pensando que iba a trabajar dos años y regresaba. La realidad es que fueron dos décadas, pero muy bien gastadas, porque regresé con una voz mucho más fuerte y un impacto mucho más importante, no nada más para la ciencia y la tecnología, sino para formar puentes y llegar con un mensaje a la juventud”, compartió el especialista.

“Me siento el mismo mexicano que salió del país a los 19 años en 1987 con raíces humildes y con muchos sueños por delante. Ahora cuando regreso a México, ver a nuevos doctores escuchando con atención, me llena de ilusión y esperanza de saber que juntos estamos encontrando curas”.

Conectar con la gente

Sobre su experiencia en la investigación el doctor Q, en el cual estará inspirada una película de Disney, producida por Brad Pitt, explicó que es muy importante además de entrenar a nuestras siguientes generaciones, difundir el conocimiento, para que el resto del mundo no nada más mire tu trabajo sino que lo critique y se aprenda de ello para mejorar las técnicas”.

También “estamos en una etapa muy oportuna para entender como los pacientes tienen que ser entendidos antes, durante y después de las cirugías”. El especialista es también reconocido por su relación con los pacientes, dijo que lidiar con cáncer cerebral es muy difícil, pues en muchos casos este padecimiento se lleva a nuestros seres queridos, “eso me hace formar conexiones muy importantes, me doy cuenta que lo que me ha hecho más fuerte, no es sólo enfocarme en la calidad de vida del paciente, también tomo en cuenta la energía que el paciente y su familia me dan a mí, es una fortaleza para tratar de encontrar nuevas curas”.

“El paciente pone su vida en nuestras manos y nos deja tocar su cerebro, algo sagrado que la naturaleza no lo permite de forma natural, sabemos que es invasivo, pero ese regalo de poder trabajar con el cerebro es muy importante para mí y me hace conectarme más con ellos”.

Hoy el doctor Q cuenta con un laboratorio auspiciado por el gobierno estadounidense y que cuenta con 12 millones de dólares para hacer investigación y encontrar una cura en contra del cáncer.

La peculiar forma en que el doctor Quiñones entiende la medicina, ha sido la clave para que hoy sea referencia a nivel mundial, él reconoce que su gran inspiración siempre ha sido la gente, “en un principio mi familia, mis padres, mis abuelos y el hecho de que mi hermana pequeña murió a los dos años, posteriormente los migrantes que muchas veces son invisibles, como yo en un principio, después mi esposa, mis hijos y ahora mis pacientes”.

“Todos ellos me inspiran, esa es la razón por la que conecto con la gente y en muchos casos mi familia, mis perros y hasta mis gatos conocen a mis pacientes, todos estamos juntos y peleando por lo mismo”, concluye.

nelly.toche@eleconomista.mx

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