Baby: el aprendiz del crimen
¿Qué película vieron?
Divertida, pero nada más. ¿De verdad tiene 95% en Rotten Tomatoes?
Concepción Moreno
Ago 10, 2017 |
14:57
Foto: Facebook.com/babydriver
compartir

Ser crítico de cine es, innecesario decirlo, un gran trabajo. Uno puede ver las películas antes de su estreno y gritar tonterías en los medios defendiendo su opinión, su importante opinión.

Y de repente suceden cosas como esta: toda la crítica dice algo y yo digo ¿en serio? No es que me esté haciendo la original pero muchas veces no entiendo las opiniones de mis colegas. En este caso: Baby: aprendiz del crimen, de Edgar Wright.

La película tiene una calificación casi perfecta en Rotten Tomatoes, el agregador de reseñas más respetado en la red. Casi perfecta. Vamos, ni a las películas de Scorsese les va tan bien. Y yo no salí transformada del cine, ni con ganas de volverla a ver.

Es, no hay que mentir, una película muy entretenida, pero eso es todo. Su secuencia inicial puede servir para que los estudiantes de cine sepan cómo se debe dirigir una escena de acción.

Edgar Wright, director de joyas del entretenimiento como Hot Fuzz y Scott Pilgrim, ahora sí no le atinó e hizo una película vistosa pero intrascendente, a fin de cuentas.

Baby (Ansel Elgort; sí, en serio se llama Baby) es el wheelman de una banda de asaltantes. Es decir, su responsabilidad es tener el auto encendido y listo para huir a toda pastilla después de un golpe. Baby no quería dedicarse al crimen, pero un jefe de la mafia lo chantajea para que se una a su pandilla.

La acción es, como dice el lugar común, trepidante. El recurso de la persecución ya está muy gastado, pero Wright lo hace funcionar. Por ahí aparece Eiza González, la actriz mexicana, codeándose con grandes como Jon Hamm y Kevin Spacey. En fin, nada para contar en casa. Es en todos sentidos una película palomera.

Me pregunto si va a figurar en los próximo Óscar. Soy muy mala adivinando, pero mi apuesta es que no. Normalmente el Óscar toma en cuenta películas estrenadas en la temporada de otoño en Hollywood y tienden a ser cintas más solemnes. Ah, porque eso sí hay que agradecerle a Wright: el hecho de que no se tome a sí mismo tan en serio y haga una verdadera cinta de verano.

Están advertidos: se divertirán, pero tampoco esperen una gran experiencia. Mucho Rotten Tomatoes, pero Baby: aprendiz del crimen apenas llega al jardín de niños.

concepcion.moreno@eleconomista.mx

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de