Tren peninsular mandará a volar a nuevo aeropuerto
De retomar el proyecto elaborado por el gobierno de Ivonne Ortega, podría comenzar a construirse el próximo año, 30 millones de pesos costará el estudio de preinversión para determinar la viabilidad del proyecto ferroviario.
Jesús Vázquez / El Economista
Dic 20, 2012 |
22:50
Foto Archivo: EE

Cancún, Qroo. El anuncio de la construcción del tren peninsular que uniría en su primera etapa la ciudad de Mérida, Yucatán, con la Riviera Maya, en Quintana Roo, hace innecesario el aeropuerto de Tulum y vuelve cada vez más distante la posibilidad de concretar esta terminal aérea, afirmaron empresarios y funcionarios locales.

Autoridades en materia turística, además de organismos de la Iniciativa Privada como el Consejo Coordinador Empresarial del Caribe, la Asociación de Hoteles de Cancún, la Asociación de Profesionales Inversionistas de Quintana Roo y la representación quintanarroense de la Confederación Patronal de la República Mexicana, han expresado total respaldo al proyecto del tren peninsular por significar una posibilidad mucho más viable de crear un circuito que una los principales atractivos turísticos desde Campeche hasta Cancún en la punta más remota de la península de Yucatán.

Fernando García Zalvidea, propietario de la cadena hotelera Real Resorts y de la agencia de viajes Best Day, considera que siempre fue innecesaria una segunda terminal aérea en la Riviera Maya, pues el Aeropuerto Internacional de Cancún, con sus dos pistas de aterrizaje, es suficiente para abastecer de turismo a toda la región del Caribe.

NUNCA FUE UN TEMA PRIORITARIO

Máximo García Rocha, director de Turismo en Cancún, considera que el anuncio del tren hace evidente cuáles son las prioridades del gobierno federal, y, entre ellas, no se encuentra el aeropuerto de la Riviera Maya.

“Desde el momento en que se anuncian las 10 acciones iniciales del gobierno entrante y el transporte ferroviario, se convierte en una prioridad federal, hay que entender que el aeropuerto queda relegado automáticamente”.

Funcionarios del propio gobierno de Quintana Roo, que apoyó con todo el aeropuerto de la Riviera Maya, ven el proyecto del tren peninsular mucho más cercano en el tiempo, por los avances en estudios y derechos de vía que dejó el gobierno de Yucatán durante la administración de Ivonne Ortega.

“Dejó listos los proyectos de factibilidad financiera y ejecutivo, liberó parte de los derechos de vía, pero sobre todo hay un anuncio formal de que el proyecto es parte de una política federal para relanzar el transporte ferroviario en México”, asegura Mario Castro Basto, asesor de obra pública del gobierno de Quintana Roo.

El propio gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, ha hecho declaraciones en la que asegura que el proyecto de factibilidad del tren peninsular “ya está hecho y aprobado, sólo falta obtener su registro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para que pueda ser objeto de financiamiento”.

LO PLANEADO

Francisco Torres Rivas, exsecretario de Obras durante el gobierno de Ivonne Ortega y hoy Diputado federal, dijo a El Economista que retomando el proyecto se llevaría alrededor de un año iniciar los trabajos formales del tren, pues hoy en día las vías férreas que ya existen físicamente únicamente llegan hasta Valladolid, restando un tramo importante al que le falta la liberación de los derechos de vía con las consecuentes negociaciones con los ejidos tanto de Yucatán como del lado quintanarroense hasta Punta Venado.

El recorrido sería de dos horas y media con paradas de hasta cinco minutos en cada una de las estaciones. Torres Rivas, quien estuvo al frente del proyecto de factibilidad, dijo que el tren viajaría a una velocidad promedio de 110 kilómetros por hora, por lo que no se trata de un tren bala como al principio se difundió en la prensa.

ESTUDIO FEDERAL

El Economista posee la ficha técnica del estudio de preinversión que el gobierno federal iniciará en enero del 2013 para determinar la viabilidad del tren peninsular. El costo del estudio es de 30 millones de pesos y sus resultados tendrán una vigencia de tres años, según el documento.

En la justificación, se establece que el área de influencia del tren comprende el municipio de Mérida, Valladolid, Felipe Carrillo Puerto, Bacalar y Othón P. Blanco, en donde se encuentra Chetumal.

Se establece, además, que al no existir un transporte de pasajeros que una las zonas arqueológicas y la Rivera Maya con las principales ciudades de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, en una primera etapa el tren sería un proyecto para promover la actividad turística de la región, pero ante la problemática existente del traslado de mercancías y de personas en general, se puede aprovechar la infraestructura existente para tal fin.

jvazquez@eleconomista.com.mx

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