Reflexiones sobre inversión y tiempo
Joan Lanzagorta
Todas las personas vivimos de manera distinta, y todos tenemos diferentes sentimientos y emociones hacia el dinero.
Por lo tanto, las decisiones de inversión son muy personales y únicas para cada persona. Ésta es la razón por la cual los buenos asesores financieros primero buscamos determinar los objetivos de vida de los clientes, así como sus valores más profundos. Sólo el entendimiento de estos factores puede hacer que nuestro asesoramiento sea el indicado.
Sin embargo, existen algunas reglas básicas de inversión que se aplican a la mayoría de las personas, como son:
1. Para tener liquidez para afrontar una emergencia, todas las personas deberían tener una reserva o fondo para contingencias en instrumentos de alta liquidez, mucha seguridad, y que paguen rendimientos por encima de la inflación (como pueden ser algunas sociedades de inversión en instrumentos de deuda que invierten de esta forma).
Esto, independientemente de la etapa de vida en la que nos encontremos.
2. En inversiones de largo plazo (más de 10 años) conviene siempre tener, aun para la persona con menor tolerancia al riesgo, aunque sea sólo una pequeña porción (por lo menos la décima parte de nuestro portafolio), inversiones en empresas (acciones). Ellas protegen a nuestro portafolio del fenómeno inflacionario y lo hacen crecer a un ritmo más acelerado.
3. Toda persona debe monitorear de forma constante el desempeño de sus inversiones y efectuar cambios cuando sea necesario. En estrategias de inversión a largo plazo, el hecho de que el precio de una acción o que el índice inflacionario baje no es una razón por sí misma para vender. Sí lo es, sin embargo, el hecho de que las variables que nos hicieron elegir esa inversión hayan sufrido modificaciones que nos permitan determinar que es mejor no tener más ese instrumento en nuestro portafolio.
Las inversiones y el tiempo que estamos viviendo
No es lo mismo estar iniciando nuestra vida laboral, que estar al borde de nuestro retiro o las mismas que si estamos en la etapa de retiro. Es decir, en qué etapa de nuestra vida nos encontramos, y qué necesidades surgen a partir de ella, influye de forma definitiva la forma como debemos invertir nuestro dinero.
Pensemos que vamos a tener a nuestro primer hijo. La vida nos cambiará radicalmente y esto implica reasignar nuestro presupuesto hacia los gastos adicionales que implica el pequeño: pañales, biberones, ropa, vacunas, alimentos (fórmulas, etcétera). Pero no sólo eso: en un mediano plazo el niño comenzará a ir a la escuela, y más a futuro, esperemos, irá a la universidad.
Para muchos padres, entonces, es posible que en ese momento les surja una nueva meta de vida: el garantizar que, llegado el momento, tengamos fondos disponibles para pagar su carrera universitaria. Esto se puede lograr de muchas formas: desde la contratación de un seguro para la educación, hasta la formulación de un plan de ahorro específico para tal efecto.
Por otro lado, simultáneamente puede darse una oportunidad para comprar un departamento, y dejar de pagar renta.
¿Podremos con ambos compromisos? ¿De qué forma modificará eso nuestro nivel de vida?
Ése es el tipo de decisiones que las distintas etapas de nuestra vida nos obligan a tomar, y que influyen de manera determinante en la forma como invertimos nuestros recursos.
Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a través de mi página en Internet: www.planeatusfinanzas.com
jlanzagorta@eleconomista.com.mx









ahorro
yo ahorro entre 10,000 y 20,000$ al año mis amigos me han dicho que para estas sumas me conviene un seguro yo no estoy de acuerdo pero desconozco opciones favorables en una econimia tan dificil
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