Información debe llegar claramente a los usuarios
Judith Armadillo / El Economista
Siempre se habla de comparar antes de comprar o contratar, incluso en cuanto a productos financieros se refiere, sin embargo, para poder hacerlo es necesario que las instituciones financieras proporcionen todos los datos a los usuarios.
Por ley se establece que las instituciones financieras tienen la obligación de presentar con ciertas características esta información a los usuarios, aunque no todas lo hacen.
Para corregir esto y vigilar que bancos, aseguradoras, sofoles y sofomes cumplan con lo que la Ley de Protección a los Usuarios de Servicios Financieros estipula, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) tiene el Calificador de Productos.
De acuerdo con información de la Condusef, el Calificador de Productos tiene como objetivo “informar a los usuarios, a través de un valor numérico sobre la calidad de la información que generan las instituciones financieras”.
Con ello, el usuario tendrá los elementos suficientes para poder realizar comparativos más precisos y elegir el producto que le convenga.
Características
El calificador no evalúa las bondades del producto, sino que valora la calidad y cantidad de información que se presenta tanto en el contrato, estado de cuenta, publicidad e información, este último rubro contempla los folletos promocionales y la página de Internet.
“El calificador permite de una manera sencilla conocer la transparencia y calidad de la información que una institución financiera proporciona a sus clientes”, declaran los expertos de la Condusef.
Agregan que desde su puesta en marcha, esta herramienta ha probado ser de gran utilidad tanto para usuarios como para las propias instituciones financieras que han mejorado la calidad de su información “lo anterior, con objeto de impulsar una mayor educación financiera entre la población y una más sana competencia entre las instituciones”, declaran.
Productos evaluados
Entre los productos de la banca múltiple, sofomes y sofoles que se han evaluado, se encuentran las tarjetas de crédito, cuenta de cheques, crédito hipotecario, tasa fija, crédito de auto, cuenta de nómina no básica y tarjeta de débito.
Y en materia de seguros se ha calificado el de automóvil, de salud individual, de vida con y sin fondo de ahorro, de gastos médicos mayores y seguros de educación.
jarmadillo@eleconomista.com.mx











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