Patrimonio (Primera de dos partes)
La importancia de la liquidez en nuestras finanzas
Imaginemos que tenemos una posición patrimonial relativamente sólida. Es decir, tenemos activos por 2 millones de pesos y tenemos deudas por 150,000 pesos.
Joan Lanzagorta
Feb 28, 2011 |
20:36

Imaginemos que tenemos una posición patrimonial relativamente sólida. Es decir, tenemos activos por 2 millones de pesos y tenemos deudas por 150,000 pesos. Nuestro patrimonio sería, en este caso muy simplificado, de 1 millón 850,000 pesos.

Ahora, imaginemos que nuestros activos (2 millones) representan el valor nuestra casa y a una inversión en un pagaré a un año, y los 150,000 pesos corresponden a una deuda que tenemos que pagar mañana.

Obviamente estaríamos en problemas: a pesar de que nuestra posición financiera en teoría es bastante buena (contamos con un patrimonio importante), tendríamos una crisis de liquidez importante.

No podríamos pagar esa deuda mañana, porque no contamos con la disponibilidad de nuestros activos para sufragarla.

Seguramente se nos generarían cargos moratorios, se nos congelaría nuestra línea de crédito y además estos hechos quedarían registrados en el Buró de Crédito. Nuestros acreedores, dependiendo del caso, podrían hacer exigible el monto a pagarles por la vía judicial. Es decir, podríamos estar en un grave problema.

Este simple ejemplo nos ayuda a demostrar la importancia del papel que juega la liquidez en nuestra planeación financiera personal. Variable que muchas veces damos por hecha, y a la cual casi no dedicamos la atención y el cuidado que se requiere. La falta de liquidez puede afectar a las personas de muchas y muy distintas maneras.

A continuación listamos algunas de ellas:

Necesidad de vender nuestras inversiones en el peor momento. En México sabemos de esto y sabemos mucho: sólo basta remontarnos a lo que sucedió en el Crack bursátil de 1987.

En este entonces, con base en los crecimientos espectaculares que estaba teniendo la Bolsa Mexicana de Valores, mucha gente se sintió atraída por ese mercado. Tomaban créditos, por ejemplo, para invertir el monto de los mismos en la Bolsa: los rendimientos que ésta daba eran muy superiores a la tasa de interés de dichos créditos.

Hubo personas que hipotecaron su casa, empeñaron su taxi y retiraban efectivo de sus tarjetas de crédito, para meter ese dinero en la Bolsa. Cuando se rompió la burbuja y los precios de las acciones cayeron, esta gente se vio de repente sin nada. Sus acciones valían mucho menos dinero y encima estaban todos los pagos de deuda que tenían que enfrentar.

Muchos se vieron obligados, entonces, a vender en el peor momento (no pudieron permanecer y recuperarse porque no tenían liquidez para enfrentar sus compromisos). Si hubieran permanecido: sus rendimientos, a pesar del “crack”, hubieran sido espectaculares.

No poder enfrentar con éxito situaciones de emergencia. Si no contamos con un nivel suficiente de liquidez, por más alto que sea nuestro patrimonio, no podremos enfrentar con éxito situaciones de emergencia. En casos así, mucha gente se endeuda desproporcionadamente, por ejemplo, o a malbaratar sus posesiones, con el severo daño patrimonial que esto puede causarles.

No poder aprovechar oportunidades importantes. En distintos momentos ha habido oportunidades muy valiosas para quien quiere, y puede, invertir en Bolsa. Sobre todo en momentos de crisis, cuando el precio de muchas acciones baja más de la cuenta. Quienes se han cuidado de mantener un porcentaje de liquidez en su portafolio de inversión (adicionalmente a sus demás activos líquidos) son los que pueden aprovecharlas.

No debemos olvidar que los patrimonios importantes se han formado precisamente en mercados bajistas. ¿Qué tanta liquidez necesitamos en nuestro plan financiero? De esto hablaremos en nuestra siguiente colaboración.

Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a través de mi página en Internet: www.planeatusfinanzas.com

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