Planifique y efectúe mejores compras
Haga un buen uso de su tarjeta de crédito
30% del salario mensual es el porcentaje máximo que una persona debe destinar para pagar sus deudas.
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LapTop de 17,000 pesos: American Express, 12 meses sin intereses... Un par de zapatos de 1,900 pesos: tarjeta oro de Banamex, plazo fijo. Jeans de diseñador de 1,200: tarjeta departamental. Camisa Polo, 1,300 pesos... Tarjetazo con un plástico de otra tienda departamental.

Después de todo, esta pieza está dentro de una promoción que invita a comprar ahora y comenzar a pagar dentro de los próximos dos meses. Y no sólo eso, sino que también existe la posibilidad de realizar pagos hasta en48 plazos fijos. Una oferta nada despreciable para Daniel Álvarez, quien a sus 29 años cuenta con siete tarjetas de crédito (bancarias y departamentales).

“Todo lo pago con tarjeta. Hay veces que doy el tarjetazo para hacer las compras de mi casa. Cuando ya no alcanzo a llegar a la quincena, he llegado a comprar la despensa con la tarjeta”, confiesa quien mes con mes destina hasta 80% de su sueldo a los pagos de sus tarjetas. Pero eso no es lo peor, sino que realiza pagos mínimos, en vez de los que debería para no generar intereses.

Pareciera gracioso. Sin embargo, para Abraham Nieto, asesor financiero y especialista en finanzas del ITAM, tener más de tres tarjetas de crédito es sumamente peligroso para las finanzas de cualquier persona. No importan los ingresos ni la posición social. Son tres tarjetas el número máximo que un trabajador debe tener, ya que, dijo, los pagos no deben exceder 30% del salario mensual.

“El simple hecho de tener una colección de tarjetas genera un descontrol total dentro de nuestras finanzas. Como una tarjeta no es nominativa, olvidamos que el dinero que hay ahí no es nuestro, que es sólo un préstamo”, destacó el experto.

Muchas personas creen que comprar de forma inteligente significa aprovechar todas las ofertas y las mensualidades sin intereses que hay en las tiendas y en las que participan las tarjetas que tienen. Enrique Pineda, economista y asesor financiero de la UNAM, aseguró que este es un error.

“¿Cuántas veces estamos sin dinero en efectivo y nos encontramos con la maquina de ejercicios que no vamos a usar o con la vajilla ochentena u otro capricho de la moda? ¿Qué hacemos? Los compramos. Pasa un año y seguimos pagando ese producto que a veces no usamos o que vendimos para recuperar algo de ese dinero. Sin embargo, no se recupera nada porque ya estamos pagando intereses”, enfatizó.

No es lo mismo ir de SHOPPING que vivir de SHOPPING

“Para evitar deudas innecesarias, no es imperante sacar unas tijeras y recortar todas las tarjetas de crédito, sino planificar gastos. Es erróneo pensar que tener la billetera llena de tarjetas es sinónimo de estatus y poder. Comprar todas las ofertas y mensualidades sin intereses que se presenten no nos hará más importantes”, consideró Carlos Illescas, asesor financiero de Grupo Inbursa.

“El uso de créditos es un tema de cultura financiera, por lo que siempre que compremos un producto es necesario pensar en tres cuestiones: ¿qué pasa si lo compro?, ¿con otra forma de pago obtengo un descuento?, ¿el descuento ofrecido supera los intereses ganados si los invierto?

“Todo lo que adquirimos deberá ser liquidado un día. Cada crédito tiene un fin: corto plazo, mediano plazo o largo plazo”, recordó.

Detalló que es importante estudiar cada una de las tarjetas con las que cuenta o las que planea adquirir.

Este estudio impedirá problemas financieros a futuro y evitará que su nombre luzca en la lista de cartera vencida del Buró de Crédito.

Asesoría sin intereses

Antes de firmar un plástico que le prometa innumerables beneficios, lea las recomendaciones de los expertos, quienes aseguran que es mejor tener calidad de vida que un alto nivel de vida colmado de deudas:

Llene con datos verídicos su solicitud de tarjeta de crédito. Recuerde que el nivel de ingreso de familia determina el tipo de tarjeta y la línea de crédito.

Lea todo el contrato de la tarjeta. Así evitará dolores de cabeza.

Elija la tarjeta que le genere menor tasa de anualidad.

No use sus tarjetas para comprar el antojo de la tarde: dulces, café, una película. El gasto hormiga puede convertirse en una gran deuda.

Opte por tener sólo una tarjeta de crédito bancaria y una departamental.

Evite solicitar plásticos adicionales para sus hijos. Esto le ayudará a crear un ambiente financiero responsable.

Trate de no comprar a plazo fijo. Los intereses a veces resultan mayores a las compras.

Tome en cuenta que no es lo mismo tener una tarjeta clásica (que no le demanda un sueldo mayor a 15,000 pesos), que una oro o una platino (que demandan ingresos superiores a 15,000 pesos, así como otros factores de selección).

Realice compras a meses sin intereses sólo cuando necesite hacer una compra que no pueda liquidar al momento en efectivo y que sea una mercancía básica, o bien, un artículo de inversión.

Recuerde que la tarjeta de crédito no es un regalo, sino un préstamo que se usa de manera inteligente.
Fuente: UNAM e ITAM.

plopez@eleconomista.com.mx

1 Comentarios
Comentarios
Gerardo Peñuela (no verificado)
Agregado:
17 Mar 2011 |
13:48 PM

Muy buena e interesante nota, redactada de una forma facil de leer y entendible. hay que hacer más campañas que fomenten la buena toma de deciciones respecto a las tarjetas de crédito y la forma en que operamos con ellas.

Lo de las 3 tarjetas de crédito es muy buena recomendación, ojalá lo hubiera leido más joven! pues me emocioné cuando me aprobanan las tarjetas y llegué a tener hasta 6, pero ahora no me la acabo con las deudas y los pagos mínimos... en fin...

Eso fue el año pasado,. porque ahora existen las reparadoras de crédito en México, las cuales te ayudan a eliminar tus deudas despues de consolidarlas.

Estoy en un programa de la empresa Deudafin, satisfecho y feliz de la forma en que se esta resolviendo mi caso. asi que hagan caso de lo que leen en esta nota. todo es verdad y es para mejorar la situacion gral de las deudas en el país.

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