Lobo con piel de cordero en su empresa
Identifique a los defraudadores
Expertos en seguridad dicen que ocho de cada 10 empresas sufrieron algún tipo de ilícito empresarial en el 2010. Las pérdidas anuales ascienden a US1,500 millones.
Salomón Rodríguez / El Economista
Sep 24, 2011 |
9:43

¿Cree usted que el trabajador modelo es aquel que llega temprano, tiene años en el puesto, tiende a ser líder y realiza funciones en varias áreas, aunque no le correspondan? Cuidado, podría tener a un defraudador empresarial en las entrañas de su organización.

Según la firma KPMG, en el 2010, ocho de cada 10 empresas en México fueron víctimas de fraude por parte de sus trabajadores, lo que significó una pérdida de 1,500 millones de dólares.

Max Morales, experto en temas de seguridad, comentó que son dos tipos de fraude los que se cometen al interior de las empresas: el abuso de confianza y el robo hormiga.

“En una etapa de crisis se presentan fraudes por parte de mandos medios y superiores, que regularmente son los que más afectan a la empresa; para el caso de un empleado común, el desfalco es de los conocidos como hormiga. El mes en que se dan cuenta las empresas de estos hechos es diciembre, cuando se realizan auditorías”, comentó Morales.

“Sin embargo, el más costoso es el que se ubica en la alta dirección y tiene de 35 a 50 años y una antigüedad de 10 a 15 años. El monto defraudado por este individuo es de 3 millones a 6 millones de pesos”, sostuvo Manrique.

Para Alejandro Desfassiaux, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Privada, esto se debe a que “sólo 10% de las firmas de todos los sectores empresariales cuenta con políticas claras de seguridad que incluyen la investigación de su personal.

“Trabajadores de los que se desconoce su grado de confiabilidad realizan diversas funciones que permiten los fraudes empresariales al reunirse elementos de diferente índole, como oportunidades, racionalización y presiones que caracterizan al triángulo del fraude”, agregó el también Presidente del Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial .

El perfil

El Colegio Jurista enlista una serie de características que le pueden ayudar a identificar entre un trabajador modelo y uno que aparenta serlo, pero que en realidad tiene otras intenciones y podría dañar su patrimonio.

“Entre los puntos que se deben observar para reconocer a un trabajador fraudulento están el cambio radical en el estilo de vida, no respetar los horarios preestablecidos de trabajo (no toma vacaciones, sale muy tarde, trabaja en la oficina los fines de semana) y tiene un afán de control de compañeros de trabajo”, destacó el rector Manrique.

KPMG añade en su estudio que este tipo de trabajadores son reacios a los controles de confiabilidad, cuentan con un historial laboral oscuro, tienen total hermetismo sobre su vida personal y tendencia a efectuar funciones múltiples para que nadie controle su área.

Los expertos coincidieron en que el defraudador puede tener cualquier posición jerárquica dentro de la compañía, además de que el personal operativo comete más ilícitos (54%), pero a nivel gerencial se registran 31% de los casos detectados de fraude empresarial y en alta dirección 15 por ciento.

El Colegio Jurista aseguró que las áreas de compras, almacén y producción son las más propensas a tener este tipo de trabajadores. De las personas que realizan este tipo de fraude, la mitad es mujer.

Claves para evitar los fraudes en la compañía

Teléfono anónimo de quejas.

Premiar la denuncia.

Establecer controles y auditorías periódicas.

Evitar el polifuncionalismo.

Establecer exámenes de confiabilidad periódicos y aleatorios en todo el personal.

Efectuar exámenes sociodemográficos.

Contar con valores perfectamente definidos.

Impulsar la política de puertas abiertas.

Delimitar información y accesos.

Darle un trato humano y buena remuneración al personal.

De los fraudes, 3% es realizado por venganza ante patrones desconsiderados, abusivos o groseros.

srodriguez@eleconomista.com.mx

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