Cinco preguntas sobre cuándo vender
Carlos Ponce Bustos
“El que compra lo superfluo, pronto tendrá que vender lo necesario”.
Benjamin Franklin.
Estilos y perfiles: de nueva cuenta, imposible ofrecer una “receta general” a todos los “pacientes” (clientes). Las estrategias funcionan de acuerdo con el perfil y los gustos de cada participante. En este espacio busco proponer alternativas, sugerir las que considero más convenientes, soportadas siempre por resultados.
Para participantes que buscan momentos, el empleo de herramientas técnicas basadas en el comportamiento de tendencias (promedios móviles) que intentan una reacción oportuna, ha funcionado bien en el tiempo. Para los perfiles más patrimoniales, con horizontes a mayor plazo y más orientados a una buena selección y diversificación de acciones, la recomendación general ha sido: “Vender cuando la empresa deje de ser extraordinaria y/o su valor (¡no precio!) resulte menos atractivo”.
Las cinco preguntas: en esta participación reflexionamos un poco más sobre cómo evaluar la conveniencia de una venta de acciones bajo dicho perfil patrimonial. Para ello, recomendamos considerar las siguientes cinco preguntas:
1 ¿Tuvo usted algún error al evaluar por primera vez la compañía? ¿Olvidó algo la primera vez que evaluó a su empresa?... Tal vez, ¿fue demasiado optimista? ¿Pensó que la empresa lograría ciertos objetivos que están siendo difíciles de alcanzar? O tal vez subestimó la fuerza de la competencia. Quizá ahora ve algunos factores que no identificó originalmente.
Considere de nuevo los seis criterios fundamentales que distinguen una empresa Extraordinaria. Sea honesto consigo mismo, si su análisis inicial no fue correcto, actúe en consecuencia.
2 ¿Se han deteriorado los fundamentales de la empresa? Después de un largo periodo de éxito (fuerte crecimiento en resultados financieros), las cifras comienzan a disminuir. La rentabilidad del negocio ya no es tan atractiva y/o la fortaleza financiera es menor que hace algún tiempo. La administración es menos entusiasta y menos clara en los proyectos que busca. El sector se pone de moda, generando así peligro de mayores competidores. Una vez más, considere de nuevo los seis criterios fundamentales que distinguen una empresa Extraordinaria. Si éstos se están deteriorando, entonces es tiempo de vender.
3 ¿Ha subido demasiado el precio de la acción, superando su valor justo? ¡Enfrentémoslo! Los mercados entran en ciclos de avance extraordinario por distintas razones y aparecen participantes que ofrecen pagar un precio por nuestra inversión (acción) que excede su valor justo. No hay razón para no hacerlo. Considere cuánto más el mercado está dispuesto a pagar por arriba de su estimación (precio objetivo). ¡Que no lo venza la codicia! Recuerde que usted compró inicialmente esta empresa por tener una valuación atractiva, además de extraordinaria. La diferencia entre el precio de mercado y su estimado de valor representa su “margen de seguridad”. Entre más amplia sea la diferencia de los precios actuales contra sus precios objetivos, mayor será su margen de seguridad. Si éste disminuye de manera importante, a pesar de que la empresa siga siendo extraordinaria, no dude en vender.
4 ¿Existe alguna alternativa mejor en la que usted pueda invertir su dinero? Como inversionista, deberá siempre buscar destinar su dinero en los activos o inversiones que perciba puedan generar los mayores beneficios (retornos) relativos al riesgo asociado. No debe existir vergüenza en no tener algo que no genera valor, incluso si ha propiciado ya minusvalías (un error común como inversionista es resistirse a redistribuir inversiones –cambio de acciones- hasta que no “se recuperan”. Considere ser accionista o dueño de emisoras con mejores perspectivas.
5 ¿Tiene demasiada concentración en una sola acción? Ésta es sin duda la mejor razón para vender, pues significa que usted hizo una elección correcta en el pasado. El precio de la empresa ha subido de manera importante y ahora lo que necesita es disminuir el riesgo de concentración, esto es “no poner todos los huevos en una misma cesta”.
Recuerde que el enfoque de inversión bursátil que le vengo proponiendo da prioridad al cuidado del riesgo y entiendo un buen resultado en el tiempo, precisamente como consecuencia de éste. El riesgo en la Bolsa está presente no sólo cuando usted decide de qué empresas volverse dueño en función a sus características fundamentales (empresa Extraordinaria) y de valuación. También está presente en una mala diversificación de su portafolio. Un parámetro muy útil para medir la sub o sobreexposición por emisoras es la referencia de un parámetro a vencer (benchmark). En el caso de México es el Índice de Precios y Cotizaciones. Usted debe saber cuál es la proporción de acciones en su portafolio contra dicho parámetro y decidir mayores o menores exposiciones en función de las perspectivas fundamentales traducidas en precios objetivos. Pare emisoras que no forman parte de los parámetros a vencer, la recomendación general es no concentrar más de 10 -15% por emisora del total de su portafolio accionario.
*El autor es Director de Análisis y Estrategia Bursátil del Grupo Financiero BX+.









