¿Cuál de mis deudas debo pagar primero?
El compromiso con una mayor tasa de interés no siempre es la más importante, también debe considerar el riesgo de demanda.
Ilse Santa Rita / El Economista
Nov 8, 2012 |
21:47
Foto: Glow Images

Una reducción en sus ingresos de forma inesperada o una urgencia familiar puede detonar un retraso en el pago de sus deudas.

La situación puede complicarse si no abona por lo menos el pago mínimo para no caer en mora. Si usted quiere pagar, pero no sabe por dónde empezar, los expertos le dicen cómo priorizar.

“La deuda más importante es la que ofrece menos tiempo para pagarse totalmente o tiene mayor riesgo de demanda”, dijo Ángel González, director general de Defensa del Deudor.

En este sentido, las deudas de los agiotistas o prestamistas particulares tienen un alto riesgo.

“En este caso tenemos un mayor riesgo de demanda porque de eso vive él y si ve dañadas sus finanzas, demandará el pago de inmediato y nos pueden embargar. Si nos libramos de esa deuda, después podemos concentrarnos en otras”, argumentó.

En segundo lugar estarían las cajas populares y financieras, debido a que, por su tamaño, generalmente no tienen un nivel de tolerancia de impago tan alta como la de los bancos más grandes.

Después vendrían los créditos hipotecarios. No quiere decir que la hipoteca no sea prioritaria, sino que en algunos casos el deudor tiene mayor margen de negociación.

El Infonavit, por ejemplo, tiene programas de cobranza social en la que se pueden obtener prórrogas por pérdida de empleo o situaciones que generen variaciones en el ingreso familiar; además de que aplican esquemas de mediación que facilitan a los trabajadores regularizar sus créditos.

En caso de que la institución que le otorgó el préstamo no ofrezca esta posibilidad y usted tenga atrasadas varias mensualidades, entonces la hipoteca cobraría importancia sobre otros créditos porque existe el riesgo de que le retiren el inmueble, explicó Juan José Salas, coordinador del programa de Finanzas Personales Prácticas de la Universidad Iberoamericana.

En la escala de riesgos, las deudas en tarjetas de crédito son más flexibles. Y es que éstas son peligrosas debido a que siguen generando intereses, pero tienen una gran ventaja: la posibilidad de poder negociar con el banco antes de llegar al embargo.

La clave para hacerlo, ya sea con los bancos o cualquier otro acreedor, es conocer su capacidad real de pago. Esto lo conocerá al restar todos sus gastos a sus ingresos.

“Si sabemos el monto que podemos pagar cada mes, entonces tenemos más elementos para hacer un recorrido con todos los acreedores y conseguir nuevas condiciones de pago”, sugirió Marco Carrera, vocero de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Ususarios de Servicios Financieros.

MANEJE LOS PLAZOS EN SU FAVOR

Es importner en mente que todos los préstamos tienen que pagarse. La clave está en generar exedentes que pueda destinar al pago de la deuda, negociar y manejar los plazos evitar la demanda o pérdidoa de su patrimonio.

“No existe una receta para determinar cuál es la deuda más importante, pero el primer paso es negociar”, dijo Carrera.

Paso 
a paso

Si usted ya se dio cuenta de que está sobreendeudado, los especialistas recomiendan hacer lo siguiente para que el agua no le llegue al cuello.

  1. Con lápiz y papel, enliste todas sus deudas, los montos totales y cuál es el pago parcial que requiere cada una.
  2. Evalúe cuál es la deuda que tiene mayor riesgo de demanda.
  3. Conozca su capacidad de pago. También hagarecortes en aquellos rubros que no sean prioritarios, como salidas a restaurantes, televisión por cable y hasta en los gastos hormiga como cigarros o cafés.
  4. Acérquese a su acreedor para negociar nuevas condiciones de pago.
  5. Busque fuentes de ingreso adicionales. Eso le ayudará acelerar el pago de deudas.
  6. ¡Deje de adquirir más compromisos mientras se encuentra pagando!

ilse.santarita@eleconomista.mx

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