Conozca sobre los préstamos 
vía Internet
Microfinancieras han comenzado a adoptar nuevos modelos de financiamiento para llevar el crédito a sectores desatendidos, identifique cuáles son y analice si le conviene o no a su bolsillo.
Edgar Juárez / El Economista
Oct 23, 2013 |
21:33
Foto: Shutterstock

Seguramente en algún momento en que ha consultado la web, principalmente sus redes sociales, le han aparecido anuncios que ofrecen pequeños préstamos por Internet, sin tantas complicaciones y con respuesta casi inmediata.

Se trata de nuevos modelos que empresas microfinancieras (unas reguladas, otras no) han comenzado a adoptar para hacer crecer sus negocios al llevar el crédito a sectores tradicionalmente desatendidos.

Vicente Fenoll, director general de la sofipo Kubo Financiero y pionero en el financiamiento vía Internet, explica que ha empezado a surgir una nueva generación de intermediarios financieros especializados a través de la web. Hasta el momento -abunda- hay tres modelos de este tipo: el peer to peer lending, payday loans, y préstamos personales a mediano plazo.

PEER TO PEER LENDING (P2P)

El primero, peer to peer lending (personas que financian personas) es el que utiliza Kubo (empresa autorizada y supervisada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores) y consiste en que, en una plataforma tecnológica en Internet, personas que requieren microcréditos para emprender se inscriben en la página. Ahí mismo, confluyen posibles inversionistas de esos proyectos.

Tras un riguroso análisis en el que se conocen los hábitos de gasto, historial crediticio y capacidad de pago del interesado, se les autoriza o no el financiamiento.

Al hacerse todo el proceso del crédito por esta vía, las tasas de interés en este modelo se reducen. Mientras una financiera tradicional cobra tasas anuales superiores a 70%, Kubo, por ejemplo, cobra entre 20 y 50% dependiendo el nivel de riesgo del cliente. Otra empresa que opera el P2P, Prestadero, informa que sus tasas van desde 8.9 hasta 28.9 por ciento.

PAYDAY LOANS

El otro modelo -explica Vicente Fenoll- es payday loans (o préstamos de corto plazo). Éstos son créditos que se basan en montos pequeños (desde 1,000 hasta 4,000 pesos), pero también a plazos pequeños (30, 60 o 90 días). Por estas condiciones, las tasas de interés son muy altas. “Cobran muy caro, 1% diario, lo que te da un Costo Anual Total (CAT) de 4,000 por ciento”.

Una de estas empresas es Mimoni. En su sitio de Internet ofrece préstamos desde 1,000 hasta 4,000 pesos, a pagar de una a seis quincenas. “En Mimoni comenzamos con un préstamo de 1,000 pesos con un plazo de pago a una quincena, con un costo de 200 pesos. Al realizar tus pagos a tiempo e ir creando un buen historial con nosotros, podrás tener acceso a mayores montos, plazos más largos y menores tasas de interés”, refiere el sitio.

Otra de estas empresas es Kueski, donde, por ejemplo, por un préstamo de 1,000 pesos a 30 días cobran (según su simulador) un interés de 348 pesos, que representaría un CAT de más de 2,000 por ciento. “La tasa de interés es de 1% por cada día del préstamo.

Esta tasa de interés es fija. Las autoridades nos piden que indiquemos esto de manera anual, la cual sería de 360 por ciento. El CAT varía dependiendo de cuánto dinero pidas y por cuánto tiempo lo requieras”.

POR REPUTACIÓN

A decir de Vicente Fenoll, el otro modelo de microfinanzas por Internet es el que sustenta la autorización o no del préstamo, en la reputación que el interesado tiene en las redes sociales. Una de estas empresas es Lenddo, que nació en Filipinas en el 2011.

“¿Cómo lo hacemos? Apalancándonos en las nuevas tecnologías y redes sociales que funcionan como comunidades, acercando a las personas y utilizando la información para construir un lenddo score (nivel de reputación); una vez que la persona lo tiene, podemos analizar la información y otorgarle el crédito”, refiere Karen Gilchrist, encargada de Lenddo en México.

Lenddo ofrece créditos desde 2,000 y hasta 30,000 pesos, a plazos de tres, seis, nueve y 12 meses, y las tasas son de 8% mensual para préstamos menores y a menor tiempo y de 4% para financiamientos y plazos mayores. El interesado no requiere tener un buen historial crediticio, pero -indica- son cuidadosos en la capacidad de pago para no endeudar a la gente.

Otra firma que utiliza este modelo, aunque sólo ofrece créditos pequeños y a plazos cortos, es Credilikeme. En su sitio de Internet ofrece préstamos de entre 2,000 y 5,000 pesos a un plazo máximo de cuatro meses y tasas de interés que van de 3 a 10% mensual.

Aquí, el usuario requiere tener cuenta de Facebook, contar con al menos 250 amigos y conseguir 12 “me gusta” para preaprobar el financiamiento.

Kubo es una sofipo (entidad regulada y supervisada por la CNBV), Prestadero se identifica como Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI), Mimoni se ostenta como empresa, Kueski como SAPI-sofom, Lenddo es sofom y Credilikeme también SAPI-sofom.

Verifique antes de contratar

VIABLES, PERO DEBEN CUMPLIR: CONDUSEF

A decir de Marco Carrera, director de Educación Financiera de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), estos créditos son viables, siempre y cuando cumplan, en el caso de las sofipos, con los requerimientos de la CNBV, y en el de las sofomes, con todos los registros que les pide la Condusef.

“Pueden ser una opción viable (los préstamos por Internet), pero primero se debe verificar que la entidad con la que se quiere trabajar sea legítima”, explica Carrera.

El problema, refiere, es que en este tipo de préstamos no se conoce la identidad (más allá de la mera publicidad) de quién ofrece tales servicios.

En este sentido, el funcionario recomienda no caer en la simulación de pedir un préstamo por Internet, sólo por tratarse de un medio aparentemente sencillo y ágil. “Es muy importante que verifiquen y constaten primero quién está del otro lado de la computadora y todas las condiciones a que pudieran estar comprometiéndolos”.

eduardo.juarez@eleconomista.mx

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