Cómo podemos disminuir la propensión a procrastinar
Es un problema que atraviesa culturas, niveles sociales y condiciones socioeconómicas.
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“No hay un ser humano más miserable que aquél en quien lo único habitual es la indecisión”.
William James.

Como he comentado en alguna colaboración anterior, el término procrastinar se refiere a la tendencia que tenemos a postergar las decisiones y las acciones.

La Real Academia de la Lengua equipara el término con diferir o aplazar, pero la diferencia fundamental es que se trata de una conducta en la que de manera deliberada evitamos tomar una decisión o acción, aun cuando sabemos en principio cuál es la dirección correcta que deberíamos tomar.

Además, procrastinamos aun cuando no existe ningún factor externo al de nuestra propia voluntad que nos detenga para tomar la decisión o acción correspondiente.

Éste es un problema que en términos generales atraviesa culturas, niveles sociales y condiciones socioeconómicas y, de acuerdo con un estudio realizado en varios países por Joseph Ferrari de la Universidad de Paul, la condición de procrastinar es incluso una condición crónica en casi una quinta parte de la población, presentándose recurrentemente en momento significativos en casi todas las personas.

LO QUE DEBE SABER

Este estudio identifica dos tipos de procrastinación: la primera, relacionada con la necesidad de llevar las decisiones y acciones al límite del tiempo que tenemos para tomarlas, es en el fondo un mecanismo que nos permite conductualmente justificar la falta de decisión, pues la racionalizamos no como una incapacidad o falta de habilidad, sino como resultado de la falta de tiempo para hacerlo de manera adecuada.

Una segunda categoría se refiere a las personas que procrastinamos para evitar el potencial fracaso de una acción o decisión. Se sabe que preferimos enfrentar las consecuencias de la inacción, que las asociadas a una decisión potencialmente equivocada.

Casi todos enfrentamos esta conducta, así como sus efectos negativos de especial importancia en las decisiones financieras, siendo en éstas en las que encontramos con frecuencia los pretextos más adecuados para justificar la postergación.

Pero si podemos identificar, en qué condiciones y cómo justificamos nuestra tendencia a procrastinar, podremos tomar acciones que nos permitan empezar a contrarrestar esta conducta.

La procrastinación inicia como conducta y se convierte en un hábito y, para combatirla; necesitamos crear condiciones que permitan remplazarla con nuevas conductas que a la larga también se transformen en hábitos; pero estos indudablemente deberán ser favorables para nuestra planeación financiera.

En el libro Resolviendo el acertijo de la procrastinación, el doctor Timothy Pychyl propone caminos que nos permitan enfrentar esta tendencia.

Podemos, por ejemplo, crear marcos de predecisión que nos permitan generar respuestas automáticas frente a decisiones futuras concretas.

Antes de que se presente la decisión, creo un catálogo de respuestas y decisiones concretas.

Eso me permite que al enfrentar la situación determinada, yo tenga ya prevista una respuesta y un parámetro de tiempo para ejecutarla.

En este contexto, disminuir la carga de la decisión al momento que la situación se presenta reduce un poco la condición que lleva a procrastinar.

DEJE A UN LADO EL REMORDIMIENTO

Un segundo elemento es la utilización de la enorme carga emocional que provoca el remordimiento.

Cuando dejamos de hacer algo que nos conviene presentamos después una emoción negativa como remordimiento.

Diversas investigaciones han demostrado que éste tiene un elevado impacto en términos conductuales, y se presenta cuando el tiempo de decidir ya pasó.

Por ello, una forma de utilizarlo es imaginar las consecuencias negativas de la inacción para provocar remordimiento antes que se presente la situación.

Ello permitirá generar un empujón adicional a nuestra conducta que lleve una decisión oportuna.

Si reconocemos las implicaciones de no actuar y decidir cuándo debemos -y actuamos en consecuencia –podremos evitar una conducta que compromete nuestro futuro económico y el de nuestras familias.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y Director General de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. Síguelo en Twitter:
 @martinezsolares.

1 Comentarios
Comentarios
Noelia (no verificado)
Agregado:
13 Mar 2014 |
04:57 AM

Hola Raul, muchas gracias por la informacion y felicidades por la gran labor que ejerces.

Comparto contigo y con los demás lectores algo sobre mi historia personal y a lo que me dedico actualmente.

Yo durante muchos años he sufrido este mal y caro hábito de posponer las cosas una y otra vez y todo comenzó en mis años de estudiante. Por entonces no sabía ni le ponía un término a lo que me estaba sucediendo, ahora ya se le conoce y le han denominado procrastinación. Así que puedo deciros que durante muchos años dedique mi vida a la procrastinación.

Sinceramente no me sentía motivada ni ilusionada cuando estudiaba. Lo hacía porque yo creía que era lo que tenía que hacer, mi obligación. Para mí era lo que tenía que hacer en ese momento.

Estudié Pedagogía y a pesar de lograr terminar la carrera, yo seguía sintiéndome mal por casi todo. Mi problema era que no había aún descubierto con claridad cuál era mi pasión, mi vocación, a lo que yo realmente quería dedicarme profesionalmente donde yo pudiera sentirme realizada, plena y bien conmigo misma con lo que hacía. Esto me hacía sentir un malestar interior generalizado.

Hasta que después de pasar por una situación difícil en el terreno laboral decidí investigar y estudiar por mi misma hasta encontrar mi verdadero proposito y mision en esta vida.

Y fue a partir de ahí cómo me reinventé de nuevo, mis hábitos cambiaron por completo, y como consecuencia puedo decirte que se produjo en mí lo más importante de todo: mi transformación interna personal independientemente de las circunstancias y situaciones externas que me rodeaban y que vivía en esos momentos.

Por mi propia experiencia personal y profesional he comprobado que casi la mayoria de las personas que decidieron que debian de cambiar y ademas realmente lo querian asi porque se sentian con mucha ansiedad a lo largo del dia a dia bien sea por no terminar sus proyectos o tareas a tiempo o bien casi siempre lo terminan en el ultimo momento o se encuentran haciendo un monton de cosas antes que la tarea importante que tienen que iniciar o terminar han intentado solucionar su problema de la procrastinacion empezando primero por ejemplo:

•Haciendo una lista de las actividades que son de mayor prioridad en su dia a dia para completar las que son mas importantes y poder asi estar mas concentrados.

•Haciendo una lista con horario y recordatorios de las tareas que tienen que terminar dentro de un periodo de tiempo.

•Se pusieron recompensas una vez lograron terminar alguna tarea o proyecto de trabajo como por ejemplo ir a cenar a un restaurante, comprar nueva ropa, etc.

•Buscaron apoyo en sus familiares y amigos, etc.

Sin embargo a pesar de todos estos esfuerzos que hicieron ahi seguia su caro habito de postergar, sabian lo que tenian que hacer pero por alguna razon desconocida aun NO lo hacian y el problema continuaba mas y mas…

Entonces realmente seguían necesitando ayuda para solucionarlo verdaderamente.

Lo que quiero transmitir es que haciéndolo así por si solo NO funciona en su totalidad.

No quiero decir que no sea bueno hacer todas las cosas anteriores, ¡no!, para nada, es muy importante adquirir el habito de escribir por ejemplo una lista con las tareas mas relevantes que tengamos que hacer, aprender a organizarnos eficientemente y eficazmente, etc.

En definitiva aprender a tener una adecuada planificacion dentro de nuestros trabajos y una buena gestion del tiempo es fundamental.

Sino que haciendo solo eso NO funciona.

La clave se encuentra empezando primero por:

1º) Cambiando lo que esta sucediendo dentro de tu mente:

•Tu sistema de pensamientos (tus creencias y tu estado de animo)
•Tu sistema de sentimientos y emociones (tus emociones y sentimientos)

2º) Y luego tu sistema de acciones (tu forma de actuar).

En relación al proyecto, tarea, ideas o actividad a realizar.

Y como consecuencia TU ACTITUD cambia y te conviertes en una persona que tenia una actitud reactiva a tener ahora una actitud PROACTIVA, es decir, asumiendo tu responsabilidad para HACER que las cosas SUCEDAN decidiendo en cada momento lo que quieres hacer y como lo vas a lograr. Ahora SI puedes decirle ADIOS al enemigo habito de postergar para siempre!!!

Es por esa razón que ahora estoy dedicada y totalmente entregada y comprometida a ayudar a empresarios, emprendedores, coaches, asesores, profesionales y toda persona que sufre este enemigo hábito improductivo de la postergación como forma de vida y que al igual que yo en su día, se encuentras batallando con esta lucha interna de posponer, para que por fin rompa esa lucha para siempre y pueda vivir la libertad basada en el estilo de vida que él o ella elija crear.

He creado un programa que verdaderamente ayuda a destruir por fin y para siempre este enemigo hábito y se llama: "Destruye La Postergación AHORA...!.

Os invito a visitar mi blog y si os interesa podéis descargaros gratis mi audio donde explico cuál es el enfoque válido que me ha ayudado a mí y desde mi experiencia tanto personal como profesional y que os ayudará a destruirlo de una vez por todas además de mis artículos y boletín semanal que entrego que os dará información muy valiosa acerca de cómo desaprender este caro hábito y crear en su lugar los hábitos positivos y ganadores que os ayude a lograr el éxito en todas las áreas de la vida.

Mi blog es: http://www.NoeliaDuran.com

Os deseo a todos todo lo mejor.

Muchas gracias por vuestro tiempo y atención.

Un saludo cariñoso a todos!.

Noelia.

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