¿Cuáles son las prioridades en gastos para la vejez?
Independientemente del nivel de ingreso, toda la población mexicana encuestada reporta que los principales destinos del gasto serán para rubros como la salud y alimentos.
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Los resultados de la encuesta Ahorro y Futuro 2014 de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) permiten reconocer la importancia que la población pone en diferentes rubros de consumo al momento de llegar a la vejez.

¿Por qué es importante identificar los gastos que espera tener la población al llegar a la vejez?

Entre los gastos que enfrentan los ancianos, podemos distinguir entre aquéllos que por su naturaleza son programables (por ejemplo, alimentación, vestido y manutención del hogar) y aquéllos que son contingentes (desembolsos por medicamentos o tratamiento para enfermedades y otros imprevistos como viajes de emergencia).

El encarecimiento de ciertos artículos o bienes por encima de la inflación puede afectar las asignaciones que los individuos realizan con su gasto.

Las medidas de política pública que el gobierno toma tienen el propósito de proteger el bienestar de la población frente a eventos que pueden afectar sensiblemente su nivel de vida (por ejemplo, el otorgamiento de servicios médicos de salud para cubrir tratamientos onerosos o el otorgamiento de pensiones que se actualizan con la inflación, para así evitar la pérdida de poder adquisitivo en el tiempo).

¿Cuáles son los gastos más representativos que la población piensa que tendrá en la vejez?

La encuesta Ahorro y Futuro 2014 de la Amafore permite identificar la expectativa de gastos de la población. Independientemente del nivel de ingreso, toda la población encuestada reporta que los principales destinos del gasto serán para rubros como la salud y los alimentos, que en conjunto representan más de 50% de los gastos esperados por la gente para este periodo.

Los individuos con menores ingresos (un salario mínimo) consideran destinar hasta 45% de su presupuesto en salud, porcentaje que tiene la tendencia de disminuir conforme aumenta el ingreso; para el grupo que cuenta con mayores ingresos (10 salarios mínimos o más), el gasto en salud representa 9% de su presupuesto.

Este efecto se puede explicar porque los grupos de menores ingresos se caracterizan por participar en el mercado informal y, por tanto, reconocen que no contarán con acceso a los esquemas de salud de la seguridad social en la vejez.

El segundo gasto esperado por la población es salud, que va desde 30% del presupuesto para ingresos bajos hasta 55% para ingresos altos. Gastos como servicios del hogar se mantienen entre 6 y 12 por ciento.

El tercer lugar lo ocupan las transferencias interfamiliares (10%), que es superior a las asignaciones destinadas a gastos personales o de ocio y esparcimiento (5 por ciento).

Para obtener mayor información sobre el sistema de pensiones visite la página de Internet: www.amafore.org.

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