El mejor regalo de Día de Reyes: formar buenos hábitos
En vez de obsequiar objetos de valor efímero, puede preferir inculcar valores de mayor trascendencia.
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No puedes escapar de las responsabilidades del futuro evadiendo las del presente.
Abraham Lincoln

Quienes somos padres con frecuencia nos percatamos de la corta vida que tiene para un niño un juguete. En la mayoría de las ocasiones, los juguetes acaban arrumbados en un estante, después de algunas pocas horas efectivas de juego.

Aun entendiendo que si decimos a un niño que le regalaremos buenos hábitos que lo seguirán toda la vida, probablemente recibiremos, por decir lo menos, una mala cara, cuando no un franco berrinche.

Por ello, resulta importante reflexionar sobre el hecho de que ayudar a nuestros hijos a desarrollar buenos hábitos (financieros y de cualquier otra índole) es el regalo que mejor relación costo-beneficio aportará en sus vidas.

Es fundamental en este sentido reconocer que los primeros años de la infancia son fundamentales en la formación de buenos hábitos. Si pretendemos empezar a formarlos cuando ya son adolescentes, gran parte de la batalla estará perdida.

De acuerdo con el estudio “Formación de hábitos y aprendizaje en niños pequeños”, de la Universidad de Cambridge, una parte muy importante de los mecanismos de aprendizaje que conducen a la formación de hábitos favorables se desarrolla hasta antes de los ocho años.

Entre otros, tres factores fundamentales se desarrollan en sus componentes básicos hasta esta edad:

1 Factores metacognitivos, que se refieren principalmente a la capacidad de aprender a aprender y que se relacionan con la capacidad que los niños desarrollan para monitorear, controlar y cambiar sus propios procesos de aprendizaje.

2 Desarrollo del lenguaje interno como mecanismo autorregulatorio, que no es sino convertir el lenguaje hacia el mundo, en un proceso mental interno que deriva en la capacidad de autorregular el pensamiento, la conciencia y las tareas que emprendemos.

3 El sistema motivacional que permite a los niños entender que son capaces, de forma autónoma, de mejorar sus habilidades a partir de esfuerzo y de aprendizaje.

Tratándose de temas de socialización financiera en las familias, los niños aprenden simultáneamente de procesos de observación (ejemplo constante), de instrucción específica que reciben sobre los temas (enseñanza formal y empírica en la familia) y de una práctica concreta cotidiana que finalmente permite la formación de hábitos concretos.

Formar hábitos, antes de que sea demasiado tarde

Algunos elementos fundamentales a desarrollar hasta antes de los siete años, por su posterior efecto en la capacidad de análisis y toma de decisiones financieras en edad adulta son las habilidades matemáticas básicas como el contar y ordenar en términos de relevancia los objetos (principio central de una posterior priorización); la comprensión del uso de monedas y billetes y de la relación de conversión entre las mismas (por ejemplo, para entender que un único billete puede valer más que varias monedas); el concepto de intercambio, equivalencias y de la necesidad de elegir entre alternativas sobre bienes o recursos limitados y, finalmente, los conceptos de ingreso y egreso también en su dimensión de recursos limitados.

Otro elemento central a desarrollar en los niños pequeños es la capacidad de planear e incidir en el futuro. Para un niño es fundamental desde temprana edad comprender que el futuro —aun cuando tiene componentes imprevisibles— es en gran medida determinado por las acciones que hoy anticipadamente tomemos.

Muchos de estos aspectos pueden parecer complejos, pero se reducen a ayudar a nuestros hijos a desarrollar habilidades de comprensión abstracta, para entender su propia capacidad de controlar su futuro y de desarrollo de un sentido profundo de la responsabilidad de sus actos personales. Éstos son fundamentos cruciales para el desarrollo de hábitos financieros, asociados a una edad adulta financieramente estable.

Lograr inculcar a los niños un adecuado sentido de autorresponsabilidad no sólo marcará sus decisiones personales financieras, sino la mayor parte de las decisiones que tomen durante su vida.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y director general de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo.
Síguelo en Twitter: 
@martinezsolares

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