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Cómo hacer patrimonio sin dejar de ser millennial
Es necesario que los integrantes de esta generación dejen de lado su consumismo y adopten el hábito de ahorrar e invertir.
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Los millennials saben poco sobre cómo deben llevar sus finanzas personales para no tener problemas económicos; muestra de ello es que 30% ya tiene una deuda sobregirada, aseguró Regina Reyes Heroles, vocera de la plataforma de ahorro e inversión de Grupo Bursátil Mexicano (GMB), Piggo.

A cualquier edad es básico comprender los temas que se relacionen con el manejo del dinero; sin embargo, al ser los millennials una generación que ya está conformando un patrimonio o que —en el caso de los más jóvenes— ya está teniendo contacto directo con el manejo de su dinero, es de suma importancia que ésta comience a inmiscuirse en temas ahorro, inversión, crédito y consumo, con el fin de que entiendan la relevancia de hacer todos sus gatos planeados.

El acceso a crédito de estas personas se convierte en un gran problema, pues les resulta muy fácil y tienden a darse gustos inmediatos, dejando de lado la formación de su patrimonio.

Regina Reyes destacó que es de suma importancia comenzar a planear el futuro y las metas a corto, mediano y largo plazo, para lo cual, afirmó, es necesario que entiendan la diferencia entre ahorrar e invertir y el nuevo lenguaje que hay y que está generando soluciones que se adaptan a sus necesidades generacionales.

Una encuesta realizada por Piggo arrojó que seis de cada 10 mexicanos sí ahorran, pero de 10 personas que tienen el hábito del ahorro, sólo tres invierten.

“Debe entender que ahorrar no es suficiente, pues ello no le permite hacer trabajar su dinero y se queda estancado; con la inversión se busca incrementar el dinero que se tiene. Al invertir pueden tomar ciertos riesgos para obtener los rendimientos”, acotó.

Ahorrar no mantiene el valor del dinero porque las cosas no cuestan lo mismo con el paso del tiempo; al ahorrar se guarda el dinero, pero con el tiempo probablemente no alcanzará para comprar lo que se planeó en un principio.

Recordó que para que cada ahorro e inversión tengan éxito deben etiquetarse con un objetivo y establecer cuánto va a tardar lograrlo. Cada meta cumplida es un llamado a que se haga una meta nueva y refuerza el hábito del ahorro e inversión, sólo así se pueden tomar las mejores decisiones de inversiones.

De acuerdo con cifras de la encuesta de Piggo, 70% de los mexicanos no sabe invertir y desconoce los productos o asegura no tener los suficientes recursos (ignorando que ya hay productos para todos los bolsillos).

A decir de Regina Reyes Heroles, una de las principales causas por las que las personas no invierten es porque el acercamiento al público de las instituciones financieras y de los actores del mundo de la inversión aún tiende a sonar muy duro; sin embargo, existen muchas empresas que están trabajando en tener un acercamiento más personalizado, que brinde la confianza a los usuarios.

La tecnología apoya su cartera

La Encuesta Digital de Finanzas Personales de Piggo destacó que un porcentaje considerable de los millennials se interesa por la inversión, sin embargo, son los jóvenes de 20 a 25 años quienes se muestran más interesados por hacer trabajar su dinero y no sólo guardarlo.

Una característica importante de esta generación es que desea que todos los servicios sean fáciles, rápidos y accesibles; en cuanto al manejo de su dinero esto no cambia: quieren invertir pero lo quieren en automático y sin tener que moverse de un lado a otro.

“El lenguaje está cambiando, por ello se está dando el movimiento revolucionario de instituciones financieras por subirse a la parte tecnológica, pero aún hay muchos problemas en cuanto a las plataformas; Piggo trata de eliminar todas las barreras, pues tenemos que transmitirles que hay opciones que responden a sus necesidades con diseño y lenguaje amables y sencillos que se pueden automatizar”, destacó Regina Reyes Heroles.

hoy en día y gracias a las finanzas digitales, es fácil saltarse el difícil proceso de ir al banco. Entre los beneficios que éstas brindan están: que las operaciones se realizan rápidamente, con lo que ahorran tiempo; son cómodas, prácticas y facilitan los trámites; eliminan las largas filas en bancos; los usuarios no necesitan desplazarse; pueden realizar diferentes operaciones; hay disponibilidad de horarios y pueden hacer sus operaciones desde el dispositivo móvil que se elija.

Es conveniente que los millennials encuentren una guía de lo que deben o quieren tener respecto de su patrimonio y todo lo que necesitan para protegerlo, para que, si llega una tormenta, puedan contar con varios salvavidas.

Es importante que aprendan cómo manejar su dinero, pues, al final, esto les permitirá ser libres e independientes.

Finanzas personales de acuerdo con su edad

Con el fin de que los jóvenes y no tan jóvenes lleven sus finanzas personales de acuerdo con su edad, Piggo destacó:

20 años

Está iniciando su carrera laboral y debe entender que desde el primer sueldo debe comenzar a ahorrar. Existe la teoría de que lo idóneo es guardar 10% del sueldo, puede disminuir su porcentaje de ahorro, éste debe ser fijo mensualmente.

Establezca sus metas de ahorro y aprenda a invertir.

Hable con sus proveedores económicos (conocidos como papás) sobre seguros. Haga el esfuerzo por entender qué productos tienen, para qué son y cómo funcionan.

Es el momento de iniciar un buen historial crediticio; es necesario que se olvide de los gustos inmediatos que afectan sus metas futuras y pueden sobreendeudarlo. Saque una tarjeta de crédito y aprenda a usarla.

Es importante conocerse como consumidor: cómo compra, cómo controla sus gastos y cuándo le puede decir no al aparador.

30 años

Ésta es una etapa de confirmación patrimonial: debe tener un monto establecido para cada una de sus metas (vacaciones, boda, hijos, un bien inmueble, etcétera). En esta fase ya debe dar el salto a ser inversionista.

Tenga claro el tema de seguros básicos de gastos médicos mayores y de vida; es momento de pensar en cómo quiere vivir el futuro. Piense cómo está juntando dinero para cuando tenga una familia, si quiere tenerla o para cuando sea viejito.

Normalmente, a esta edad todos tienen al menos una tarjeta de crédito. Recuerde que un plástico no es una extensión de su sueldo.

Es el momento en el que puede tomar decisiones de crédito más complejas, como una hipoteca. Es básico que esté bien asesorado.

En cuanto al consumo, esta década está asociada con éste, no porque sea joven y pueda gastar como lo hizo en los 20, sino porque está estableciendo una vida adulta y su patrimonio.

40 años

Mientras logra su máximo profesional y personal, no se deje llevar y siga con su plan de ahorro e inversión a corto, mediano y largo plazo.

Es un momento donde probablemente gana más y no puede caer en el círculo vicioso de tengo más y gasto más. Tenga la idea firme de qué es lo que quiere hacer con ese dinero para que tenga éxitos financieros.

Es el último momento para cubrir un plan de previsión en cuanto a su salud, pues un seguro de gastos médicos mayores a partir de esta edad comienza a aumentar en costo. Piense en sus seres queridos, es un momento en donde debe sentarse también a pensar y planear su etapa de retiro.

En cuanto al crédito, ya debe saber cómo funciona; es tiempo de aprovecharlo y dejar de cometer errores que cometió en sus 30.

Como consumidor, debe entender que se vale disfrutar su dinero, si se apega a su presupuesto. Haga un ahorro constante para satisfacer sus gustos culposos, pero no deje de ahorrar para metas a largo plazo o para su fondo de emergencias.

claudia.cordova@eleconomista.mx

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