La importancia de 
invertir en el mundo
No podemos dormir tranquilos cuando nuestro dinero tiene un comportamiento volátil; por ello, hay que diversificar.
Joan Lanzagorta
Feb 22, 2016 |
21:31
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En México existe una concepción muy equivocada sobre las inversiones. Las personas quieren instrumentos en donde su dinero esté seguro, sus rendimientos garantizados y además, que éstos sean elevados. La mala noticia es que eso no existe.

Sí hay instrumentos seguros, de poca volatilidad, que pagan rendimientos después de impuestos que están por debajo de la inflación.

Aunque están “garantizados”, debemos recordar que incluso el gobierno de un país puede dejar de tener dinero para pagar, como ha sucedido ya en Grecia y previamente en Argentina, entre otros países.

La verdad es que la única manera de generar un crecimiento de nuestro dinero a largo plazo es invertir aunque sea un porcentaje en Bolsa, no sólo en la de México, sino en las de otros países. Ser socio de las empresas más grandes y exitosas en el mundo, de manera muy diversificada, porque a pesar de las crisis —que como sabemos obedece a ciclos económicos— el mundo tiende a avanzar. Siempre las habrá, y siempre habremos de superarlas (por eso el horizonte de estas inversiones es a largo plazo).

Está comprobado que en ciclos de largo plazo (20 años), la Bolsa siempre ha sido la mejor inversión, en muchos países del mundo, superando a todas las demás. Sin embargo, lo logra con mucha volatilidad (subidas y bajadas, a veces muy grandes, en ciertos momentos del camino).

No todos podemos dormir tranquilos cuando nuestro dinero se comporta de esa manera y por ello hay que diversificar. Porque hay años en los que los bonos —que también tienen cierta volatilidad—, se desempeñan mejor que las acciones. A veces le va mejor a los mercados desarrollados; sin embargo, a largo plazo los emergentes tienen mayor potencial de crecimiento, aunque con menos estabilidad.

Por eso hay que diversificar en el mundo, en bolsas de Estados Unidos, mercados emergentes, en bienes raíces, en bonos de distintos plazos y diferente calidad crediticia. Si lo hacemos de manera inteligente, podremos potenciar el rendimiento de nuestro portafolio a largo plazo, pero también manejar el riesgo (volatilidad de nuestro portafolio), manteniéndolo en un nivel que nos permita dormir tranquilos por la noche.

Inversión de clase mundial

¿Cómo se puede hacer esto? Hay varias maneras: están los fondos de inversión, pero también existen los ETF, que son instrumentos de naturaleza similar.

La gran diferencia es que los ETF cotizan como si fueran acciones, por lo cual su precio cambia durante la jornada bursátil. Entonces debemos estar atentos para obtener un precio justo, muy cercano al valor de sus activos (NAV, por su sigla en inglés: net asset value).

Por otro lado son mucho, muchísimo más baratos que los fondos de inversión (en México un fondo promedio en capitales tiene costos promedio entre 2 y 3% anual; altísimo). En cambio, se pueden comprar ETF que tienen un costo equivalente menor a 0.1% anual —la diferencia es abismal).

Un ejemplo de un ETF es el llamado NAFTRAC, instrumento que replica los rendimientos del Índice de Precios y Cotizaciones, a un costo muy por debajo de cualquier fondo de inversión que tenga este objetivo. En México existen varios que replican índices diversos de nuestro país, no sólo el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores. Los hay de renta fija, y de renta variable.

Pero lo más interesante es que a través del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) operan muchísimos ETF de Estados Unidos, que replican una gran cantidad de índices tanto generales como sectoriales, de Estados Unidos y del mundo. Hay hoy en día ETF para casi cualquier necesidad y muchos de ellos están listados en México para operar a través del SIC.

Invertir en ETF es más fácil

¿Dónde se compran los ETF? En cualquier Casa de Bolsa que ofrezca a sus clientes acceso al SIC, incluso muchas que ofrecen sus servicios en línea. Antes de la reforma financiera, sólo podrían tener acceso a esos instrumentos los inversionistas calificados (es decir, gente muy rica), pero hoy en día se ha abierto para todos los demás.

La mala noticia es que muchas casas de Bolsa tradicionales tratan de bloquear el acceso a sus clientes, convenciéndolos mejor de comprar sus fondos de inversión, porque generan muchos mayores ingresos para la institución. Esto se llama, desde mi punto de vista, conflicto de intereses.

Uno puede, sin embargo, exigir, y si la Casa de Bolsa no nos ayuda, existen muchos otros peces en el mar. Podemos llevarnos nuestro dinero a otro lado.

Claro, para abrir una cuenta en una Casa de Bolsa tradicional se requerirá una cantidad importante de dinero, pero afortunadamente también existen las Casas de Bolsa en línea, que ofrecen el mismo acceso, con montos iniciales mucho más bajos (incluso desde 10,000 pesos, aunque hay que cuidar las cuotas fijas que algunas —no todas— cobran por custodia o acceso a información en línea).

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.
Twitter: @planea_finanzas

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