Si empiezas a trabajar, evita caer en la trampa
Las personas empiezan a enredarse con el poder del dinero y con la presión social.
Joan Lanzagorta
Feb 29, 2016 |
21:21
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(Primera de dos partes)

Cuando empecé a trabajar, lo hice con muchas responsabilidades encima. Estaba a punto de casarme y unos meses más adelante tendría un bebé. No había terminado aún la universidad y ya tenía que mantener una familia. Eso me llevó a aprender las mejores maneras de ahorrar y administrar mi dinero.

Podría decirse que fue una época difícil, pero años después me he dado cuenta de que en realidad fui afortunado. Mi hija tiene 19 años, sigo felizmente casado y he crecido mucho como persona. Todas las crisis que he sufrido en el camino me han hecho aprender acerca de la vida y de mí mismo. Cosas que nunca imaginé siquiera que estaban ahí.

Muchos de los que ingresan al mercado laboral no tienen tanta suerte. Lo hacen sin una responsabilidad tan grande encima, como la que yo tuve. Tienen más libertad para gastar el dinero que ganan, lo hacen para satisfacer sus necesidades, pero también —y ese es el gran problema— sus deseos inmediatos.

Las personas empiezan a enredarse con el poder del dinero y con la presión social (incluyendo el marketing y la publicidad) para comprar cosas a las que antes no tenían acceso. Se integran al segmento de la Población Económicamente Activa y se convierten automáticamente en objetivos de los bancos. Les empiezan a ofrecer, prácticamente a regalar tarjetas de crédito. Unos meses más tarde, los invitan a “aprovechar” su crédito de nómina.

Pero también se vuelven objetivo de las empresas, que tienen que vender sus productos. Les hacen desear otras cosas que antes no eran necesarias. Como ropa de cierta marca o artículos personales que anteriormente no volteaban ni siquiera a ver. Entran en un “segmento”, en un nicho de personas, que la sociedad aprecia.

Entonces empiezan a desear más de lo que pueden comprar. Empiezan a ver a las tarjetas de crédito como una extensión de su ingreso. Les parece fácil comprar ahora y pagar después -eso es endeudarse, pero no se dan cuenta. Su patrón de consumo crece, sus deudas también.

Con el tiempo, tienen la necesidad de comprar un automóvil y luego una casa. De una forma u otra, pedir un crédito para todas esas cosas se vuelve parte de su vida. Es lo normal, lo que todo el mundo hace.

De esta manera las personas se convierten en trabajadores para los bancos. ¿Por qué? Porque mucho del dinero que ganan se va en pagar los intereses de los créditos que adquieren durante su vida.

¿Te has puesto a pensar cuánto dinero has pagado en intereses en todo lo que has comprado? ¿En el préstamo del coche, en la tarjeta de crédito o en tu hipoteca? Si haces la suma -si conservas los estados de cuenta para hacerlo- te sorprenderías mucho.

¿Te has puesto a pensar cuánto de lo que ganas has logrado conservar? ¿A cuánto asciende tu patrimonio? ¿Está creciendo con el tiempo? ¿Cuál es tu razón de endeudamiento?

Muchas personas, desafortunadamente, no lo saben, porque nunca lo han pensado.

Por eso creo que soy afortunado. No me he endeudado nunca con tarjetas de crédito: desde el principio aprendí a utilizarlas sólo como un medio de pago, como un financiamiento gratuito, porque pago hasta el último peso que gasto con ellas antes de mi fecha límite. Nunca he sacado un crédito personal o de nómina, porque no he tenido la necesidad (además, son demasiado caros).

Sí tuve un crédito hipotecario y cometí un grave error: tomé un Cofinavit. Elegí muy bien a mi banco, pero el crédito de Infonavit resultó ser mucho más caro al estar denominado en salarios mínimos —aumentaba cada año. Pero ataqué el problema con inteligencia: hice prepagos y terminé en sólo tres años mi deuda con Infonavit. Luego dirigí mis esfuerzos al banco y cinco años más tarde, quedé libre de deudas. Es una gran tranquilidad.

Si eres una persona que recién empieza a trabajar, evita caer en esta trampa. Sé más inteligente. Crea patrimonio. No caves tu propio hoyo financiero, como hace la mayoría de las personas que se integran al mercado laboral. Tienes una gran oportunidad de hacerlo.

En la siguiente colaboración, te diré cómo.

Te invito a visitar mi página: http://PlaneaTusFinanzas.com,Finanzas Personales en tu Vida.
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