Si empiezas a trabajar, evita caer en la trampa (II)
Debes evitar endeudarte para complacer gustos inmediatos, enfócate en forjar un patrimonio.
Joan Lanzagorta
Mar 2, 2016 |
22:00
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(Segunda y última parte)

En la primera parte describí a detalle cuál es la trampa a la que se enfrentan los jóvenes que ingresan al mercado laboral. Muchos de ellos, en lugar de enfocarse en construir un patrimonio, hacen todo lo contrario: se endeudan para poder comprar aquello que desean. Eso se convierte en un hábito, que desafortunadamente es muy poderoso.

Por otro lado, existen diferentes hábitos que se deben forjar para que el crecimiento personal y de su patrimonio sean continuos y no se vean mermados por las conductas anteriores. En esta colaboración, menciono cinco pasos simples que ayudarán a su crecimiento patrimonial.

Paso 1. Evitar usar crédito al consumo. El uso y abuso del crédito cuando somos jóvenes puede causarnos problemas significativos en nuestra vida adulta, al grado de impedir que alcancemos nuestras distintas metas y objetivos. De hecho, muchos jóvenes que recién incursionan en el mercado laboral, ni siquiera tienen claras cuáles son estas metas de vida (largo plazo). Por lo tanto, su mente está enfocada en los bienes que pueden conseguir en el corto plazo, en lo que su dinero y lo que sus tarjetas de crédito pueden comprar. Pues bien, deben evitarlo a toda costa. Lo mejor es entrenarse a sí mismos para utilizar las tarjetas de crédito de forma inteligente, de manera tal que se pueda pagar el saldo total antes de la fecha límite de pago. Si esto no es posible, y vemos que tendemos a gastar de más, la solución es simple, no llevemos con nosotros ninguna tarjeta de crédito. Utilicemos mejor el débito.

Paso 2. Ahorrar 10% de lo que se gana para el retiro. Esta etapa, cuando nuestras responsabilidades son escasas, es ideal para obtener el hábito del ahorro. Los jóvenes rara vez piensan en esto, lo cual es un grave error, porque mientras más tiempo pospongan este hábito, más difícil les resultará adquirirlo. Siempre habrá algo más importante y el ahorro será lo más fácil de posponer.

La realidad es que si uno espera tener un retiro cómodo, o comprar una casa en el futuro, o tener una familia, uno tiene que comenzar a ahorrar y aprender a invertir ese dinero para que crezca a largo plazo. Es la única manera de construir un patrimonio en el tiempo.

¿Por qué 10% para el retiro? En realidad, no hay una regla precisa para ahorrar y el monto ideal depende de las metas que tengamos. Pero numerosos estudios han indicado que este porcentaje es el idóneo para personas que empiezan a trabajar y además no es tan difícil guardar un peso de cada diez que ganamos. Esto es adicional a las cuotas obrero patronales que se destinan a nuestra afore. No olvidemos además que más adelante en nuestra vida tendremos que revisar este porcentaje y ajustarlo según nuestras necesidades y expectativas futuras.

Paso 3. Aprender a plantearnos metas básicas. Ya mencioné antes que los jóvenes muchas veces no tienen claras sus metas de vida, pero es importante empezar a pensar en ello y proponer algunas de mediano y largo plazo (como comprar una casa más adelante, o irse de viaje). Aunque después estas metas puedan cambiar, porque la vida es así. Un gran consejo: el retiro debe ser una meta de largo plazo inamovible, porque todos en algún momento llegaremos a él. Como mencioné en el punto anterior, lo reitero por su importancia: debemos contribuir para ella siempre, desde el principio de nuestra etapa laboral.

Paso 4. Proteger lo que es nuestro. En los países desarrollados los seguros son herramientas esenciales. En México no solemos prepararnos y cuando las cosas pasan, estamos totalmente desprotegidos. Pocos jóvenes conocen la utilidad real de un seguro, porque tienden a pensar en los riesgos como “algo que a mí no me va a pasar”. Pero las cosas suceden y es mejor no tener que aprenderlo por la mala, cuando hemos sufrido una gran pérdida económica y no hay nada que podamos hacer ya. Adquirir una cultura de previsión es fundamental.

Paso 5. Continuar con nuestra educación. La educación siempre es nuestra mejor inversión, porque es lo que nos hace crecer. Desafortunadamente, muchas de las enseñanzas más valiosas de la vida no se enseñan en la escuela o en las universidades. Entre dichos conocimientos importantes, podemos señalar: liderazgo, administración del tiempo, habilidades de negociación, habilidades de comunicación, planeación financiera personal, etcétera. Nosotros somos responsables de nuestro propio crecimiento, de leer, de ser mejores cada día. La educación continua nos permite tener una vida mejor en todos sus aspectos.

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