LOS PROVEEDORES deben bonificarle de manera individual o grupal
Como consumidor, ¿cuándo debería ser indemnizado?
Las compensaciones deben realizarse en ciertas proporciones y plazos, de acuerdo con la ley.
relacionadas
compartir

Cuando compramos un bien o contratamos un servicio esperamos que el proveedor cumpla con lo que promete, pero cuando no es así, usted como consumidor tiene derecho a una bonificación o compensación cuando la prestación de un servicio sea deficiente, o bien, no se preste, de acuerdo con la Ley Federal del Consumidor.

Según la Ley, hay tres casos específicos en los que usted puede ejercer este derecho: cuando el contenido neto de un producto o la cantidad entregada sea menor a la indicada; si el bien no corresponde a la calidad, marca, o especificaciones bajo los cuales se haya ofrecido y, en dado caso, si el bien reparado no queda en estado adecuado para su uso o destino, dentro del plazo de garantía.

De acuerdo con Julio Salazar, coordinador del Área Jurídica de El Poder del Consumidor, en la ley se establece que las bonificaciones no pueden ser inferiores a 20% del precio que se paga por el servicio.

“Si además hubo un daño o se generó un perjuicio por la compra del bien o del servicio, también se puede exigir una indemnización que es aparte”, explicó el especialista.

El derecho a una compensación se encuentra establecido en el artículo 92 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, con algunos requisitos.

La reclamación puede presentarse indistintamente al vendedor, fabricante o importador, dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que se haya recibido el producto, siempre que no haya sido alterado por culpa del consumidor.

Por su parte, el proveedor deberá atender la reclamación en un plazo máximo de 15 días, contados a partir de la reclamación.

“El vendedor, fabricante o importador podrá negarse a satisfacer la reclamación si ésta es extemporánea, cuando el producto haya sido usado en condiciones distintas a las recomendadas (...) o si ha sufrido un deterioro esencial por causas imputables al consumidor”, se lee en la ley.

De manera similar, usted también puede optar por la restitución del bien o servicio, la rescisión del contrato o la reducción del precio, así como una bonificación o compensación, cuando objeto del contrato “tenga defectos o vicios ocultos que la hagan impropia para los usos a que habitualmente se destine, que disminuyan su calidad o la posibilidad de su uso, o no ofrezca la seguridad que dada su naturaleza normalmente se espere de ella y de su uso razonable”.

Asimismo, si usted hizo válida una garantía y persisten defectos que son responsabilidad del proveedor, éste se verá obligado a realizar todas las reparaciones necesarias para corregirlas de inmediato.

Además, en el caso de defectos o fallas leves, se debe otorgar una bonificación de 5% sobre el valor de la reparación; en tanto, en caso de fallas graves, el proveedor deberá realizar una bonificación de 20% de la cantidad señalada en el contrato como precio del bien.

Para realizar una reclamación, Julio Salazar refirió que se debe presentar la queja en una delegación de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), ya sea por escrito o vía Internet.

“Los requisitos que se piden son nombre y domicilio del consumidor y del proveedor del servicio, que normalmente se pueden ver en los contratos o comprobantes de pago del servicio; una descripción de los hechos y normalmente se necesita acreditar que existe una relación de prestación de servicios, que sería el contrato o los comprobantes de pago”, agregó.

Acciones grupales, más representativas

La Profeco recibe reclamaciones tanto de manera individual como grupal; es decir, si hay otros consumidores que se están enfrentando al mismo problema que usted, pueden presentar una inconformidad como asociación u organización.

Para ello, se debe acreditar que exista identidad de causa, acción, pretensiones y proveedor; la personalidad del representante del grupo; que la representación se realiza de manera gratuita y que no esté vinculada con actividades de proselitismo político o electoral.

A decir del especialista de El Poder del Consumidor, estas acciones tienen un impacto distinto, dado que muchas veces la gente no sigue los procedimientos de conciliación por el tiempo que implican y a veces el costo individual (es decir, la bonificación) es muy bajo.

“Por eso es que las acciones colectivas se presentan a grupos más grandes de personas; así, las cantidades se vuelven más representativas”, añadió.

De acuerdo con Julio Salazar, las acciones colectivas suelen aumentar de manera importante el costo a las empresas para llegar a un acuerdo, o bien, para llegar a una indemnización, porque cualquier persona que esté en ese supuesto (es decir, no solamente quienes iniciaron la denuncia) pueden sumarse a este proceso.

“Es muy importante que la gente conozca sus derechos como consumidores y presenten sus quejas; pueden ser procesos tediosos, pero gracias a esto, las autoridades pueden saber cómo actúan estas compañías, sobre todo las grandes, ante las cuales el consumidor puede estar desprotegido”, dijo.


juan.tolentino@eleconomista.mx

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de