Carstens descarta alzas a tasas por incrementos
El nuevo gobernador del banco central de México, Agustín Carstens, dijo el que un alza de impuestos y de las gasolinas tendría un impacto limitado en la inflación y no llevaría a un aumento de las tasas de interés.
"Si bien el aumento en precios públicos e impuestos ha generado un aumento en precios y una expectativa de inflación, parece que su impacto será limitado al (impacto) directo, el cual es transitorio y se desvanecerá después de un año", dijo Carstens en un evento académico en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
"Si esto es lo que se mantiene, no habrá necesidad hacer un ajuste en la política monetaria", agregó, aclarando que sin embargo la entidad vigilará la tendencia inflacionaria para que no comprometa los objetivos de mediano plazo.
La inflación anual en México se moderó el año pasado a un 3.57%, su menor nivel en cuatro años, debido en gran parte a la peor recesión económica en el país desde la década de 1930, que llevó al banco a mantener la tasa referencial en un 4.50% desde mediados del 2009.
Pero la economía ya ha comenzado a salir de la recesión, algo que sumado a un aumento en los impuestos y en las gasolinas este año preocupa a los analistas por las presiones inflacionarias. Algunos creen que el banco tendrá que empezar a subir la tasa para contener ese repunte en precios.
Carstens dijo que esperaba una variación importante en el Producto Interno Bruto (PIB) del cuarto trimestre del 2009 y también un repunte de la confianza del consumidor, que en octubre llegó a un nivel mínimo histórico, ante una mejora del mercado laboral.
El consumo es uno de los pilares de la economía mexicana.
El jefe del banco central dijo, sin embargo, que la estabilidad de la moneda local y la brecha entre el potencial de la economía y su desempeño real han ayudado a reducir las presiones de la inflación, que caería hacia la meta oficial del 3 por ciento hacia el 2011.
Más coordinación con el gobierno
Carstens dejó su puesto como secretario de Hacienda para asumir las riendas de la entidad monetaria a principios de enero en reemplazo de Guillermo Ortiz, quien acabó su segundo mandato al frente del banco a finales de diciembre y había tenido roces con el presidente por el manejo de la tasas de interés.
Algunos analistas se mostraron preocupados con la designación de Carstens por su cercanía al presidente Felipe Calderón, a pesar de su prestigio como economista.
Carstens reiteró que buscará mayor coordinación con el Gobierno en políticas económicas, pero aclaró que el mandatario es un convencido de la autonomía de la entidad monetaria.
El jefe del banco central incluso dijo que el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, debería asistir a las reuniones de la cúpula del banco central aunque sin derecho a voto.












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