Estados reciben 3.9% más en participaciones
Leonor Flores / El Economista
En enero los estados y municipios recibieron 1,341 millones de pesos adicionales a las participaciones estimadas inicialmente, es decir 3.9% más, debido a que la Recaudación Federal Participable (RFP) fue mayor a la registrada para el cálculo de igual periodo del 2009.
Lo anterior, según destaca un análisis del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, es consecuencia de la mayor captación de derechos sobre hidrocarburos con 9,106.6 millones de pesos y por medio del Impuesto Sobre la Renta con 2,494 millones de pesos.
Esto se reflejó en la RFP con un monto mayor en 11,358 millones de pesos, 4.6% más, en comparación a enero del año pasado. Cabe recordar que al inicio del 2009, las entidades federativas y los ayuntamientos comenzaron a resentir la crisis fiscal.
De acuerdo con el estudio, del total de las participaciones, el fondo que concentró la ganancia más importante fue el General de Participaciones con 1,976.7 millones de pesos, seguido del correspondiente a fiscalización con un aumento de 152 millones de pesos.
Ganadores y perdedores
El Centro de Estudios de la Finanzas Públicas encontró que en términos absolutos, los estados que recibieron las mayores cantidades respecto de lo presupuestado fueron Tabasco, Nuevo León, San Luis Potosí, Veracruz, Estado de México y Baja California.
Por el contrario, el único perdedor fue el Distrito Federal, con una disminución por 437.7 millones de pesos. Según el Centro, la razón es que bajaron los ingresos por el pago de la Tenencia vehicular en 650.4 millones de pesos, respecto de lo calculado originalmente.
Pero si se mide en términos relativos, el estado más beneficiado resultó ser San Luis Potosí, con 22.4% más a lo estimado inicialmente. De igual manera, la mayor merma fue para el Distrito Federal, con una baja de 10.1 por ciento.
El organismo de análisis, que sirve de soporte técnico para los legisladores, expone que los ingresos presupuestados para el presente año, se hicieron con base en un supuesto crecimiento de 3% y un precio del petróleo de 59 dólares por barril.
La diferencia entre lo pagado y lo estimado se debe al desempeño real observado de la economía y a la eficiencia recaudatoria.
lflores@eleconomista.com.mx











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