Mayores salarios en el sector privado, los seduce
Dejar de trabajar en el sector público se da por muchas razones. Los despachos de directores generales, subsecretarios, secretarios y presidentes de comisiones son pocos y muchos los aspirantes.
Romina Román y Eduardo Huerta / El Economista
Jun 18, 2014 |
0:49
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Cambiaron el poder y los reflectores que da el servicio público por mejores ingresos. Son funcionarios de primer nivel que migraron a la iniciativa privada en busca de salarios más altos o bien para incursionar como empresarios.

Dejar de trabajar en el sector público se da por muchas razones. Los despachos de directores generales, subsecretarios, secretarios y presidentes de comisiones son pocos y muchos los aspirantes.

También se acaban las oportunidades con la llegada de otro partido político al poder. Existen muchos filtros que retrasan la toma de decisiones, los salarios no crecen y en la iniciativa privada ofrecen una mejor paga.

Muchos de los que migraron al sector financiero tienen algo en común. El Banco de México o la Secretaría de Hacienda invirtieron recursos en ellos y los formaron. Jonathan Davis Arzac, Guillermo Babatz, Gullermo Ortiz, Alejandro Valenzuela, Alonso García Tamés, Alejandro Werner, Enrique Vilatela y Javier Gavito, entre otros.

Ellos y muchos más se convirtieron en buenos funcionarios públicos y tuvieron el arrojo o la necesidad de salir a conquistar los proyectos privados que se les presentan.

Les cambiaron el escenario político, lo que generó que se cerraran puertas para algunos y para otros se abrieran nuevas oportunidades. La migración del sector privado al sector público y viceversa fue una constante. Nombres como el de Víctor Manuel Borrás, Héctor Rangel Domene o Mario Laborín, fueron retirados de los escritorios de sus oficinas privadas en Bancomer y se colocaron en despachos públicos.

El sector público relacionado con las finanzas del país vivió intensamente esos cambios. Enrique Vilatela, ex director del Bancomext, migró al sector privado con la llegada de Vicente Fox en 2000.

“Salí de la administración pública porque ya no había oportunidad en el nuevo gobierno. Con la experiencia financiera que adquirí y mi conocimiento del comercio exterior comencé a armar proyectos para privados”, dice el actuario egresado de la Universidad Anáhuac, que estuvo de 1975 al 2000 trabajando para Nacional Financiera.

“Trabajar en el sector público fue una oportunidad de realizar proyectos interesantes en favor de la comunidad. Fue un reto personal y profesional con muchas satisfacciones y algunas frustraciones”, explica Héctor Rangel Domene, que, invitado por Felipe Calderón, fue director general de Nafin y Bancomext.

El número de expertos de nivel medio que migran fue sustancialmente mayor a los cambios en los puestos directivos. En la Comisión Nacional Bancaria y de Valores muchos directores generales de área se fueron al sector privado al final de la administración pasada.

RAZÓN DE PESOS

Dejó el sector público por una razón. Se había cansado de ser un burócrata. “Mientras mis amigos están haciendo dinero, yo trabajaba como servidor público”, dice un alto ex funcionario del gobierno federal poco después de dejar su puesto vacante.

Se atrevió a dar el salto. Lo contrataron en la iniciativa privada y en términos económicos sus ingresos mejoraron.

Los entrevistados coinciden en que los salarios, en el largo plazo, son mejores. “El salario es mejor, es uno de los incentivos importantes para venirte de este lado”, reconoce Alonso García Tamés, poco después de regresar a México al terminar un año en Citi después de salir en diciembre de 2011 del servicio público.

Francisco Meré Palafox, ex director general del FIRA, piensa distinto. “No necesariamente los sueldos en el sector privado son mejores. El sueldo base es más pequeño que en el sector público, pero las compensaciones que van ligadas al desempeño son mejores, incluso acciones. Se puede tener gran incertidumbre en el sector financiero, años buenos o malos y los componentes son variables”, explica.

Víctor Manuel Borrás ve el otro lado de la moneda. El contador público dejó una carrera de más de 30 años en la banca privada para dirigir el Infonavit desde 2000 hasta 2012, los dos sexenios administrados por el Partido Acción Nacional.

“Llegué al gobierno del cambio, en el que creía y pensé que podría aportar algo a lo que se hacía. Fue una manera de contribuir con el país”, menciona.

Mis ingresos, dice el directivo que cambió la fisonomía del Infonavit, se redujeron de manera significativa, alrededor de 40 por ciento. A pesar de que el instituto de la vivienda es de lo mejor pagado en el gobierno, la administración pública está peor pagada que el sector privado.

Guillermo Zamarripa, director general de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef) del ITAM, considera que una de las principales razones de la migración es el salario. Por ejemplo, en el sexenio de Calderón la alta burocracia perdió cerca de 33% de sus ingresos “y a muchos los obligó a cambiarse”.

Tres días después de su toma de posesión, el entonces presidente Felipe Calderón hizo un anuncio que terminaría en una migración de la “alta burocracia” al sector privado.

El 4 de diciembre de 2006 el ex mandatario decidió reducir 10% su salario y el de los integrantes de su gabinete, pero no sólo el de ellos, también tocó a funcionarios de nivel subsecretario, oficial mayor, así como titulares de unidad o su equivalente. Los salarios se fueron rezagando.

Para Zamarripa la decisión del ex presidente fue una “actitud populista y malentendida” que obligó a muchos de los funcionarios a moverse y aceptar empleos en compañías privadas.

Hace más de 10 años la brecha laboral no era tan grande, pero la vocación por el sector público hacía que los funcionarios se quedaran, aun sacrificando hasta 20% de sus ingresos. “Su convicción por servir al país, el poder que implica un cargo público y otras canonjías, hacían que se quedaran”.

En los gobiernos priístas, explica el también ex vicepresidente de la CNBV, era raro ver que los funcionarios migraran a empresa privadas; por el contrario, “eran animales políticos” que se reciclaban.

LOS QUE MIGRARON AL SECTOR FINANCIERO, TIENEN ALGO EN COMÚN. EL BANCO DE MÉXICO O LA SECRETARÍA DE HACIENDA.

  • Jonathan Davis Arzac
  • Guillermo Babatz
  • Gullermo Ortiz
  • Alejandro Valenzuela
  • Alonso García Tamés
  • Alejandro Werner
  • Enrique Vilatela
  • Javier Gavito
  • Francisco Meré Palafox

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1 Comentarios
Comentarios
Alessandro (no verificado)
Agregado:
22 Jun 2014 |
09:55 AM

NO SE VAN POR DINERO. INGRESAN AL SECTOR PRIVADO COMPRADOS POR LOS MISMOS EMPRESARIOS QUE QUIEREN UTILIZAR LA INFORMACION PRIVILEGIADA QUE TIENEN DEL SISTEMA Y DE LAS ORGANIZACIONES O SECRETARIAS EN QUE SE DESEMPEÑARON COMO FUNCIONARIOS. POR ESO EL IP SE COJE AL GOBIERNO CADA VEZ QUE QUIERE METERLOS EN CINTURA, SE LA PELAN COMPLETA.
AHI ESTA NO SOLO ORTIZ MARTINEZ COMO EX SECRETARIO DE HACIENDA Y DE BANXICO SINO TAMBIEN EL RATA DE GIL DIAZ EN TELEFONICA, QUE CON LO QUE TIENE DE INFORMACION CONFICDENCIAL AHORA ATACA LAS ACCIONES DEL GOBIERNO QUE ANTES LE DIO DE TRAGAR Y AL CUAL ROBO SIN COMPLACENCIAS Y MAS AUN, AHORA LO VA A ORDEÑAR CON LAS REFORMAS ENERGETICAS PARA VENDERLES SERVICIOS DEL SECTOR!!, PURAS RATAS!!!

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