alza del crudo y debilidad cambiaria, pesan
Liberalizar gasolinas era tarea pendiente: Gurría
La coyuntura del incremento del precio internacional del petróleo y la depreciación cambiaria “nos agarró” con el cumplimiento de una recomendación hecha por la OCDE desde hace 10 años, que era dejar de subsidiar combustibles fósiles, advirtió José Ángel Gurría.
Gurría destacó la necesidad de crecer a 5% para generar los empleos que se demandan. Foto Archivo EE: Natalia Gaia

La coyuntura del incremento del precio internacional del petróleo y la depreciación cambiaria “nos agarró” con el cumplimiento de una recomendación hecha por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desde hace 10 años, que era dejar de subsidiar combustibles fósiles, advirtió el secretario José Ángel Gurría.

“Por tanto, la fórmula anunciada y prevista para hacer la liberalización tendrá consecuencias desafortunadas, pero (...) se ha tomado la decisión de racionalizar el subsidio al precio de combustibles fósiles que en cambio constituía una mala asignación de los recursos presupuestales escasos”, justificó.

En su segundo día de visita oficial en el país, lamentó “profundamente” el vandalismo que se levantó en algunos sectores de la población a partir del anuncio de esta medida, que era “inevitable e inaplazable”.

En conferencia de prensa para presentar el Noveno Estudio Económico bienal para México, explicó que desde el punto de vista de la OCDE, “la decisión de liberalizar el precio del combustible era necesaria y recomendable de tomar, desde hace 10 años.

“México tiene un problema de alternativas en la asignación de un presupuesto cuyos recursos son escasos. Se tiene que racionalizar el gasto y una fuente de mala asignación era el subsidio a la gasolina”, enfatizó.

Argumentó que, en el tema del subsidio a combustibles fósiles, México era el único país de la OCDE que seguía manteniéndolo, lo que era “insostenible fiscalmente, profundamente injusto desde el punto de vista social y también profundamente injusto desde el punto de vista ambiental, además de incongruente con el compromiso de reducir contaminantes”.

Crecer para apuntalar confianza

A pesar de considerar que México ha actuado oportunamente ante los choques externos, y que ha otorgado respuestas responsables en materia monetaria y fiscal, José Angel Gurría, secretario general de la OCDE, indica que siguen siendo el crecimiento y la productividad los grandes desafíos del país.

Destacó la relevancia de lograr en México un crecimiento sostenido de 5 por ciento.

Este es el crecimiento que requiere la economía para generar los empleos que anualmente demanda la población y promover políticas públicas favorables para reducir la desigualdad, expuso.

Admitió que hay un problema importante de credibilidad que no es exclusivo de nuestro país, que “muy seguramente explica los resultados del Brexit, el referéndum de Italia, el de Colombia y hasta el inesperado resultado de las elecciones de Estados Unidos.

“Hay una gran parte de la población que no cree ya ni siquiera en que los sistemas democráticos de las votaciones son una solución para resolver los problemas que han dejado ocho años de crisis mundial”, reconoció.

Esta “erosión mundial de la confianza” hace más difícil la batalla contra el bajo crecimiento, argumentó, pues la gente dejó de confiar en los presidentes, en los ministros, en los primeros ministros, en los partidos políticos, en los parlamentos, en los sistemas bancarios y en la democracia misma.

Sin precedente, disponibilidad de dólares

Sobre las respuestas que han dado el Banco de México y la Secretaría de Hacienda a los choques externos, aseveró que han sido “responsables y oportunas”.

Expresó que nunca en la historia del país se había contado con 260,000 millones de dólares para enfrentar embates del exterior.

Se refiere a la suma de la reserva internacional del Banco de México de 174,726 millones de dólares más los 86,200 millones a los que tendría acceso el país, de activar la línea de Crédito Flexible abierta en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pero admitió que lo que no debe hacer el país es gastarse esa cantidad para tratar de controlar al efecto de la volatilidad en la divisa mexicana.

Comentó que los bancos centrales modernos de todo el mundo tienen que acompañar la tendencia, para evitar desórdenes o una especulación excesiva, pero no pueden controlarla.

0 Comentarios
Comentarios