Aunque varios analistas alertaron sobre la crisis que estaba por venir, producto de los bajos e irresponsables créditos de alto riesgo que otorgaron prestamistas estadounidenses, ésta finalmente estalló el 9 de agosto y a un año de que el mundo ha padecido caídas en las bolsas y una escalada en los precios de energéticos y alimentos, así como una creciente inflación, el problema aún está lejos de solucionarse.
La peor crisis desde la burbuja de internet
La crisis financiera desencadenada por las “subprime” o hipotecas estadounidenses de riesgo causó la mayor caída de las bolsas mundiales desde el estallido de la burbuja tecnológica en 2001-2002, y el desplome de los valores financieros se propagó gradualmente a todos los sectores de la economía.
Desde hace un año, los principales mercados bursátiles mundiales están marcados por las pérdidas: -20.7% en París, -23.6% en Tokio, -12.2% en Francfort y -12.1% en Londres. En Nueva York, el Dow Jones perdió un 14.8% y el Standard et Poor’s 500 un 13.6%.
Estas caídas significan que Wall Street y la Bolsa de Francfort han perdido las ganancias de dos años, mientras que París, Tokio y Londres han vuelto a los niveles del verano boreal de 2005.
Lógicamente, las inquietudes sobre los préstamos de riesgo afectaron al principio a los valores del sector financiero, dando lugar a una purga de los balances de los bancos que aún no ha concluido, a la quiebra de varias instituciones y a rescates costosos para los accionistas.
El contagio
La crisis acabó afectando a los sectores más endeudados, como el energético o las empresas especializadas en concesiones, y ha ralentizado considerablemente las operaciones de fusión y adquisición, que habían aupado los índices.
Posteriormente, los primeros signos de contagio de la crisis financiera al conjunto de la economía mundial acentuó la depresión bursátil, provocando un “lunes negro” el pasado 21 de enero en Europa y Asia, con pérdidas del 7.16% en Francfort, 6.83% en París, 5.48% en Londres y 3.86% en Tokio.
La escalada de precios de las materias primas desde inicios de 2008 ha acabado con los márgenes de las empresas y con el poder adquisitivo de los hogares, penalizando sobre todo a las empresas dependientes del consumo, como el sector automovilístico, que figura entre los que han registrado mayores pérdidas.
Fin del “crecimiento a crédito”
El estallido de la crisis financiera, que dio lugar a la intervención masiva de los principales bancos centrales del mundo, puso fin al “crecimiento a crédito” y afectó duramente a la economía mundial.
El 9 de agosto de 2007, el Banco Central Europeo (BCE) dejó estupefactos a los medios financieros al inyectar un monto récord de 94,800 millones de euros en el flujo monetario de la Eurozona.
La Reserva Federal estadounidense (Fed) siguió su ejemplo al desembolsar al mercado 24,000 millones de dólares. Los bancos centrales de Japón, Suiza y Canadá también intervinieron de la misma manera.
Estas inyecciones de efectivo buscaron remediar una brusca escasez de liquidez que amenazaba con asfixiar a los bancos comerciales.
Todo comenzó cuando las instituciones comerciales decidieron no prestarse más dinero entre ellas, al sospecharse mutuamente afectadas por la crisis generada por los créditos inmobiliarios estadounienses de riesgo (”subprime”), que habían provocado la quiebra de varios bancos desde febrero.
“En Estados Unidos había una burbuja inmobiliaria que debía estallar”, explicó Holger Schmieding, economista del Bank of America.
Muchos hogares estadounidenses se endeudaron fuertemente gracias a las bajas tasas de interés fijadas por la Fed a partir de 2003. Cuando los tipos comenzaron a subir, ya no pudieron cumplir con sus pagos.
“Llegamos al final de un ciclo, el de un crecimiento a crédito y de un exceso de endeudamiento”, estimó Veronique Riches Flores, economista jefa para Europa del banco francés Societe Generale.
Para muchos economistas, la crisis era inevitable. “Si no hubiera habido una crisis ’subprime’, hubiéramos tenido otra cosa“, dijo Kenneth Rogoff, profesor de la Universidad de Harvard y ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los problemas inmobiliarios se concentran hoy a una parte del mundo, esencialmente Estados Unidos, Gran Bretaña, Irlanda y España. Pero el deterioro de la economía adoptó múltiples variantes y surgió una nueva amenaza: la inflación.
“La reciente alza de los precios del petróleo y de las materias primas afecta al mundo entero”, sostuvo Schmieding. “Se trata de un nuevo ’shock’ que afecta directamente a la economía real y que se suma a la crisis financiera”, añadió.
Las perspectivas de la economía mundial parecen bastante más sombrías que hace un año. Gobiernos y organismos internacionales, además, siguen revisando a la baja sus previsiones de crecimiento.
“A raíz del alza de los precios del petróleo, la mayor parte del crecimiento europeo de este año será transferido a los países productores de materias primas”, pronosticó el economista Elie Cohen, director de investigación del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia.
La escalada de precios del oro negro, que se acercó en julio a los 150 dólares el barril, complica también considerablemente la tarea de los bancos centrales, porque al intentar dominar los empujes inflacionistas corren el riesgo de minar un crecimiento ya debilitado.
Esta disparada de la inflación “plantea sobre todo un problema a la Fed, que no podrá continuar por mucho tiempo su política monetaria complaciente”, consideró Rogoff. El banco central estadounidense redujo sus tasas directrices de 5.25% a 2% en menos de un año.
En junio, el Banco de Pagos Internacionales, el “banco central de los bancos centrales”, con sede en Basilea, deploró los pasados excesos en materia de crédito barato y estimó que podría ser necesario subir más las tasas para sanear el sistema financiero.
EU sigue sin ver el final del túnel
Un año después del comienzo de la crisis, Estados Unidos, donde se iniciaron los problemas, continúa sin ver el final del túnel, pese a las masivas intervenciones de las autoridades.
Lo que al principio parecía solamente una crisis manejable de los créditos a riesgo (subprime) lentamente contaminó el conjunto del sistema financiero y la economía, en una especie de efecto dominó que parece no tener fin.
La comparación con la Gran Depresión es evocada con frecuencia, y aunque hasta el presente la economía logró escapar a la recesión y los mercados a la implosión, cada comienzo de recuperación se frustra.
Los problemas del mercado bursátil ilustran bien el fenómeno: el Dow Jones perdió 13% desde agosto de 2007, con bruscas aceleraciones que se desinflan como globos.
“Desde el verano (boreal) pasado, se reprodujo el mismo esquema al menos seis veces: malas noticias económicas y financieras llevan a una caída de la bolsa, luego una sorpresiva acción de la Reserva Federal o del gobierno aparecen para salvar a los mercados”, subrayó el economista independiente Nouriel Roubini.
“En cada ocasión esto impulsa los mercados durante un corto período, pero la fuerza del tsunami de malas noticias los hace recaer”, agregó.
Roubini es conocido por su pesimismo, pero él fue uno de los primeros a anticipar la extensión de la crisis. Su opinión es cada vez más compartida luego del incremento de las tensiones registradas por el mercado a principios de julio.
“Es claro que los mercados financieros y la economía entraron en una nueva zona de riesgo, con un peligro mayor de un importante evento negativo y de un aterrizaje brutal de la economía”, afirmó Brian Bethune del gabinete Global Insight.
En lo que respecta a los bancos, la idea de una importante quiebra ya no es un tema tabú, como lo prueba la caída del californiano IndyMac.
La desconfianza se palpa en la creciente reticencia de los bancos a prestarse dinero entre ellos, factor que limita la disponibilidad de crédito.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) se inquietaba recientemente por un posible “círculo vicioso entre el sistema financiero y la economía”, subrayando que el riesgo se había desplazado ahora más allá de los créditos subprime, principalmente hacia los préstamos hipotecarios clásicos.
Ello no hace más que agravar las dificultades del sector inmobiliario, multiplicando los embargos (en alza de 121% sobre un año en el segundo trimestre) y haciendo bajar los precios (-15.8% sobre un año en mayo en las 20 mayores aglomeraciones urbanas).
Las autoridades financieras tratan de cerrar la brecha a golpe de intervenciones shock, pero las soluciones con frecuencia no están a la altura de la amplitud de la crisis.
Washington lanzó un vasto plan de reactivación de 168,.000 millones de dólares con el objetivo de impulsar el consumo que se reveló decepcionante, puesto que la mayor parte del rembolso de impuestos fue consumido por la disparada de los precios de la gasolina.
El banco central estadounidense decidió importantes reducciones de tasas de interés (3.25 puntos desde setiembre) y acordó facilidades de financiación nunca vistas a los bancos.
Si bien ello permitió mantener el sistema a flote, las condiciones del crédito continúan tensas: a fines de julio, las tasas de crédito hipotecario fijas a 30 años volvieron a sus niveles más altas en un año.
Constatando que uno de los problemas provenía de la extrema desactualización del sistema de reglamentación financiera, que data en lo esencial de los años 30, las autoridades multiplicaron los llamados a su reforma, pero sin duda llevará años para que la reflexión dé sus frutos.
En consecuencia, los economistas no ven una mejoría a corto plazo.
“Decir que las cosas irán bien en 2009 es prematuro. Por el momento, no se puede esperar una mejoría antes de 2010″, estimó John Makin del American Enterprise Institute.
9 de agosto, el día en que el mundo cambió
Hace un año, el 9 de agosto de 2007, la crisis crediticia generada por las hipotecas estadounidenses de alto riesgo (”subprime”) cobró una magnitud que puso al borde del colapso al sistema financiero mundial.
Estas han sido las principales etapas del proceso:
- 2004-2006: Las tasas de interés en Estados Unidos trepan a lo largo de dos años de 1% a 5,35% anual; el mercado inmobiliario acusa el impacto, los precios de las viviendas empiezan a bajar y muchos propietarios se declaran incapaces de pagar sus hipotecas.
- Junio de 2007: El banco neoyorquino Bear Stearns es la primera víctima importante de la crisis, al anunciarle a los inversores de dos fondos especulativos que recuperarán poco o nada de su dinero, porque otras instituciones rivales rehúsan avanzarle efectivo.
- Julio: Le llega el turno al banco alemán IKB, cuando los inversores retiran su dinero del fondo administrado por esa institución, Rhineland Funding, que había tomado posiciones en el sacudido mercado de los préstamos inmobiliarios de Estados Unidos.
- 3 de agosto: Fuerte caída de las Bolsas, por temores de que temores relacionados con las subprimes y con un crac financiero mundial.
- 9 de agosto: La amplitud de la crisis se evidencia cuando el Banco Central Europeo (BCE) inyecta 94.800 millones de euros (146.700 millones de dólares) en el flujo monetario de la zona euro, después de que el mayor banco francés, BNP, anunciara la suspensión de tres fondos expuestos a la crisis hipotecaria estadounidense.
La Reserva Federal (Fed, banco central de EEUU) y el Banco de Japón toman medidas similares.
“Ese fue el día en que el mundo cambió”, afirma Adam Applegarth, entonces jefe ejecutivo del banco hipotecario británico Northern Rock.
- 10 de agosto: Las Bolsas mundiales vuelven a derrumbarse.
- Septiembre: El Banco de Inglaterra (central) acude en ayuda de Northern Rock, quinto banco de préstamos inmobiliarios en Gran Bretaña, amenazado de quiebra por ahorristas que hacen colas ante sus oficinas para retirar su dinero.
Los bancos empiezan a registrar pérdidas; las de Citibank llegarán a 50.000 millones de dólares; las del suizo UBS a 37.000 millones de dólares y las del francés Credit Agricole a 4.200 millones de euros.
- Enero 2008: La economía estadounidense resiente el impacto de la crisis subprime: en diciembre, sólo se crearon 18.000 puestos de trabajo y el índice de desempleo sube a 5%. Hay temores de recesión.
- 22 de enero: La Fed baja su tasa rectora tres cuartos de punto a 3,50%.
- 17 de febrero: El gobierno británico nacionaliza al agonizante Northen Rock, comprando todas sus acciones.
- 11 de marzo: Acción coordinada de bancos centrales, que anuncian la inyección de 200.000 millones de dólares para préstamos entre bancos, a fin de dar oxígeno a los mercados crediticios.
- 16 de marzo: El gigante norteamericano JPMorgan adquiere el banco de inversiones Bear Stearns por la suma irrisoria de 236 millones de dólares.
- Julio de 2008: El Tesoro estadounidense anuncia un plan de rescate de los grupos de refinanciación hipotecaria Freddie Mac y Fannie Mae.
- Fines de julio: Merill Lynch se deshace de sus activos vinculados a los subprime y capta capitales fescos.






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Como prestamista hipotecario en Estados Unidos, puedo mencionar que esto era de esperarse. Años atrás, especialmente en 2005 y 2006, solíamos realizar préstamos hipotecarios Subprime con 0% de enganche y sin comprobación de ingresos. Los bancos prestaban dinero a ciegas. Además, el tipo de programas que se ofrecían eran altamente riesgosos. Por ejemplo, los programas conocidos como Option ARM donde se daba la opción de realizar pagos mínimos mensuales como en una tarjeta de crédito. Al igual que en las tarjetas de crédito, esto ocasiona que en vez de ir bajando el balance de la deuda, éste suba cada vez más; ya que no se alcanzan ni a cubrir los intereses. Este tipo de préstamos llevaron a los consumidores a un callejón sin salida. Hoy en día existen miles de personas en todo Estados Unidos quienes deben más de lo que su casa vale, por lo que no pueden ni vender, ni reestruturar su deuda.
Esta crisis mundial es tipica del sistema capitalista quien esta condenado a desaparecer.El capitalismo al llegar a su fase imperialista desarrolla una economia especulativa como en el caso de las hipotecas las cuales han originado una crisis sin precedentes por mas que los apologistas del imperialismo quieran disminuir sus efectos
Esta crisis como todas las otras son consecuencias logicas de un sistema q solo le interesa ganar a como de lugar sin importarle la suerte de millones de trabajadores en el mundo entero. Parece q ahora si el capitalimo ha llegado a su fin.
Nuevamente la voracidad desmedida y la usura que caracteriza a los banqueros con el manejo irresponsable del crédito al consumo han originado una crisis económica que tiene al mundo entero sumido en una situación por demás delicada y cuyas consecuencias aún no están suficientemente dimensionadas como para predecir el monto del daño ocasionado al crecimiento mundial sumido en una burbuja inflacionaria sumamente peligrosa.
Lo lamentable es que en este caso tampoco los organismos reguladores en los Estados Unidos tampoco actuaron de manera adecuada para evitar que se llegará a esta situación.
Aquí en México ya nos paso en 1994 con el FOBAPROA y ahora tenemos que pagar con nuestros impuestos a los Bancos y a los Banqueros el adeudo que se genero solamente por el manejo irresponsable y deshonesto que ellos hicieron hasta que se desato la crisis bancaria en el sexenio de Zedillo.
LO IMPORTANTE ES QUE TODOS LOS MEXICANOS DEBERIAMOS DE EVITAR CAER NUEVAMENTE EN OTRA SITUACION SEMEJANTE, Y LO PODEMOS HACER ABSTENIENDONOS DE UTILIZAR LAS TARJETAS DE CREDITO QUE CON TANTA INSISTENCIA HOY NOS OFRECEN LOS BANCOS Y TIENDAS COMERCIALES.
AL FINAL PAGAMOS INTERESES DE USURA Y AL MISMO TIEMPO CONTRIBUIMOS A GENERAR UNA BURBUJA SUMAMENTE PELIGROSA QUE AL MOMENTO EN QUE REVIENTE NOS VOLVER A AFECTAR NUEVAMENTE A TODOS Y DESDE LUEGO AL CRECIMIENTO ECONOMICO.
Basta recordar que los Bancos en México solamente practican la usura, y no han sido desde ningún punto de vista detonadores del desarrollo.
Las experiencias vividas en nuestro pais y por ende los Mexicanos en 1993-1994-1995 que teniamos adeudos por Hipotecas contratadas, dejo enseñanzas que hicieron cambiar las politicas de los NUEVOS BANCOS para otorgar y contratar hipotecas, los creditos quedaron sujetos a tasas fijas, que aunque altas, dan seguridad al contratante y a los bancos de que no tendremos altibajos en los costos financieron.
Pero aparece un nuevo esquema de financiamiento sumamente caro,LAS TARJETAS DE CREDITO, de otorgamiento y uso INDISCRIMINADO, no se investiga al posible usuario y no descartemos gran cantidad de usuarios no alcancen a pagar los ALTISIMOS COSTOS FINANCIEROS, mucho menos el capital dispuesto. HEMOS OLVIDADO LAS CRISIS FINANCIERAS ? al parecer si, aunque debemos considerar que el usuario hace uso del credito caro PORQUE SUS INGRESOS NO CUBREN SUS NECESIDADES y no les importa hipotecer sus futuras percepciones limitadas a su ingreso proveniente de su sueldo DEPRIMIDO.
El pueblo de Mexico a diferencia de otros, Europeos o del Norte de America, hemos vivido en constante crisis y pudiendo tener mejores expectativas en nuestras vidas, tenemos que soportar las discrepancias de orden politico, siendo reos de un puñado de hombres que lejos de ver los intereses del pueblo, ven sus intereses particulares y de partido.
SEA MAS BREVE OK?
Se tenia la creencia general que “el dólar siempre saldrá airoso” (IN GOD WE TRUST) solo porque detrás de él está el poderío politico y militar de un imperio, que ha asegurado el dominio de una moneda ficticia…sin embargo, el Presidente de Rusia ya lo planteó y el Presidente Lula dijo en las Naciones Unidas que la economía mundial no podía depender de los malabarismos de un grupo de GRANDES ESPECULADORES!!