Marca máximos de cinco meses
Trump y Le Pen impulsan al oro
Esta materia prima sube un 12.26% en lo que va de año. Los analistas piensan que seguirá al alza hasta después de las elecciones francesas.
Foto: Shutterstock
relacionadas
compartir

La geopolítica vuelve a escena. Y, con ella, el apetito de los inversionistas por los metales preciosos. Como si la moda por lo vintage se extendiese también por los cetros políticos, Estados Unidos ha sacado del baúl las mejores galas de la guerra fría. El primer bombardeo de Trump en Siria o la escalada de la tensión con Corea del Norte por el uso de armas nucleares han hecho que los inversionistas empiecen a ponerse nerviosos.

El oro reclama su papel como protagonista. Reivindicado una vez más como activo refugio y ante el cierre de los mercados europeos del pasado lunes, llegó en esa sesión a máximos de cinco meses y apunta hacia los 1,300 dólares por onza. Una cuota desconocida desde que Donald Trump ganó las elecciones del 8 de noviembre.

Todo empezó el 8 de marzo, el día en que Trump bombardeó posiciones de Al-Asad en Siria. Una sesión en la que la cotización del oro llegó a subir un 1.3% y situarse en zona de máximos anuales. Desde entonces, el precio de esta materia prima no ha hecho más que subir. En siete sesiones se ha revalorizado un 3.24 por ciento. Aun así, se mantiene lejos de los máximos anuales de 1,364 dólares que registró la onza de oro tras el brexit.

Los inversionistas esperan que el rally no se quede aquí. Lo ajustado de las inminentes elecciones francesas del domingo harán que el oro se mantenga al alza. Carsten Menke, analista de Commodities del banco Julius Baer, considera que el oro no cotizará a la baja hasta que no se disipen las dudas sobre el resultado de estos comicios. Con los cuatro principales candidatos en empate técnico, desde Link Securities alertan del desplome generalizado de la renta variable, la deuda y las divisas europeas ante la posibilidad de que los candidatos de extrema izquierda y derecha –Jean Luc Melénchon y Marie Le Pen, respectivamente– pasen a la segunda vuelta.

Una desconfianza generalizada que haría rebrotar aún más este metal precioso. "Vemos improbable que se materialicen ventas masivas en los próximos meses y las caídas serán limitadas", explica Menke, que no descarta pequeñas correcciones. Como la que vivió el oro este martes, jornada en la que la materia prima comenzó en rojo para después remontar y anotarse un 0.38% hasta los 1,289 dólares por onza.

El escepticismo con el que los Mercados empiezan a tomar los planes económicos de Trump sumará también a la progresión del oro. Los brokers ven que no llegan las inversiones prometidas en infraestructuras ni tampoco los recortes de impuestos, que habían animado a la renta variable desde que Trump se sentó por primera vez en el Despacho Oval. Entre noviembre y diciembre la cotización del oro cayó un 13% para ganar posiciones progresivamente y subir un 12.26% en lo que va de año. Esto se produjo al tiempo que el dólar ha ido perdiendo vigor frente al euro. La divisa comunitaria se intercambió ayer por 1.069 billetes verdes. Sufre una devaluación del 0.57% con respecto a los niveles de principios de año. Así, un dólar débil aumentará la senda alcista por la que transita el oro, según la firma Prestige Economics LLC.

Sólo las dos futuras subidas de tipos que espera ejecutar la Fed a lo largo de este año –a las que se sumarán cuatro más en 2018– podrían llamar a las ventas en el oro. Así lo ven en la casa de análisis Pictet Wealht Managment, que esperan que el precio de la onza baje hasta los 1,100 dólares. En la misma línea se sitúa Goldman Sachs que reduce el precio objetivo a entre los 1,200 y 1,250 dólares. Sin embargo, Jason Schener, de Prestige Economics LLC, resta importancia a las alzas en el precio del dinero. Considera que, al darlo por seguro los analistas, ese impacto sobre las cotizaciones ya se habría producido.

estrategias@eleconomista.mx

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de