La Gran Carpa de los Hermanos Fuentes

HOMBRE BALA. Quien ya mandó a volar una supuesta alianza con el PAN en el 2012 fue Marcelo Ebrard. El mandamás capitalino avaló las alianzas electorales en otros estados como Oaxaca, pero para las elecciones presidenciales, dijo “olvídenlo”, ahí la única alianza que debe buscar el sol azteca es con los partidos de izquierda.

SHOW. Más que show fue cómico ver cómo se descalificaron los legisladores de diferentes partidos. Ante tanta acusación, los diputados y a su vez presidentes nacionales del PRI y PAN, Beatriz Paredes y César Nava, respectivamente, aceptaron el reto de someterse al polígrafo para conocer quién miente. Evidentemente, todo el tema es alrededor de las alianzas, punto por el cual, cada vez más el PRI y PAN se ven a lo lejos. “Estoy absolutamente dispuesta a cualquier tipo de prueba”, aseguró Paredes. Nava por su parte también aceptó el “reto”, por así llamarlo.

TRAGAFUEGOS. A las frases que le hacían mención, entre copetes y gaviotas, en San Lázaro, el mandamás del Estado de México, Enrique Peña Nieto, se hizo de oídos sordos. Vaya, que a las “cordiales invitaciones”, que le hiciera César Nava, para hacer un debate con relación al pacto firmado con el PRI para definir alianzas electorales, Peña Nieto dijo, “no gracias”. Asimismo, destacó que en estos momentos, el debate apartaría a las fuerzas políticas de México, en lugar de lograr una mayor unidad. Así pues, cierra el capítulo y dice “a lo que sigue”.

PAYASO. Y para terminar con el gran show que se brindó ayer, el mandamás en la carpa blanquiazul, César Nava, ya se olvidó de pedir licencia en su calidad de Diputado federal de este partido al pleno de San Lázaro. Faltaba más. Si en la primera ocasión, previo a todo el show que se ha dado, la bancada del tricolor lo acusó de soberbio, ya mejor se ahorró mala imagen y desistió en su segundo intento. “Ha quedado evidente que esta mayoría abusiva del PRI seguirá siendo utilizada para la amenaza el chantaje y la traición”, dijo el panista.

GIRA. Jorge Castañeda, todavía da indicios de vida política. Ayer, calificó de Política Bananera, las relaciones con el exterior que ha tenido la administración del presidente Felipe Calderón. “Se ha mantenido en una posición de no decir absolutamente nada sobre lo que está ocurriendo en algunos países, como Cuba o Venezuela, y organizar cumbres como la de Cancún, que no tienen ningún sentido”, comentó el exfuncionario. No sólo eso, sino que manifestó que México va a perder todo tipo de credibilidad de seguir así la situación.

fuentes@eleconomista.com.mx

CREDITO: 

Redacción

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