Debate Económico
¿Fuga de capitales?
El signo de la balanza de pagos está dado por su saldo neto: más que fuga de capitales, el país ha recibido una entrada continua.
Bruno Donatello
Mar 3, 2011 |
0:05

Imagínese, querido lector, el caso de un demógrafo tuerto que se instala en la caseta de la autopista a Cuernavaca a estudiar el tráfico por esa vía de comunicación. Como lamentablemente le falta un ojo, únicamente presta atención a los carriles de salida. Tiempo después de constatar el inmenso flujo de vehículos que transita en ese sentido, el de salida, nuestro personaje llega a una conclusión que le parece lógica y alarmante: ¡la Ciudad de México se está despoblando!

La deducción es obviamente falsa. Lo es por una razón de inmenso peso: porque el analista no prestó, porque no pudo, atención también al flujo ingresivo de vehículos. Es decir, a los automóviles que entran a nuestra ciudad capital.

La comparación metafórica que he compartido sirve para explicar el juicio en el que incurrió recientemente un periodista para denunciar que México está sufriendo “fuga de capitales”. (“México, SA”, La Jornada, 28 de marzo del 2011).

La balanza de capitales de México -que forma parte de la balanza de pagos- tiene conceptos egresivos e ingresivos. Incluso en un mismo concepto -como podría ser la Inversión Extranjera Directa- hay siempre entradas y salidas. El signo de la balanza de capitales de un país está dado por su saldo neto. Visto desde este ángulo, más que fuga de capitales, México ha recibido una entrada continúa de éstos.

Cuando un país sufre fuga de capitales, ésta se refleja en una pérdida cuantiosa de reservas internacionales y en una depreciación también significativa del tipo de cambio. Sin embargo, en los años recientes, los hechos para México han sido exactamente los opuestos.

Asimismo, de manera inexorable, el superávit que ha registrado la cuenta de capital ha dado lugar al déficit en cuenta corriente que todos conocemos por una sola razón: porque las divisas que entran en la forma de un superávit en la cuenta de capital únicamente pueden tener dos destinos: gastarse en importaciones o acumularse como reservas internacionales.

Han sido verdaderamente contados los períodos históricos en que México ha padecido fuga de capitales en el sentido de que el saldo de la cuenta de capital haya sido deficitario. Dos de ellos, significativamente, al término de las presidencias desastrosas de Echeverría y López Portillo.

Pero en general, lo normal es que México sea un importador neto de capital y ello se manifiesta en un saldo superavitario de la cuenta de capitales.

bdonatello@eleconomista.com.mx

1 Comentarios
Comentarios
Ecola (no verificado)
Agregado:
28 Nov 2011 |
11:56 AM

El articulista, supone un comportamiento de los capitales, en función de un análisis histórico, como si la economía mexicana fuera cerrada, sin especulación y no tuviera que ver con la economía internacional.

Pero le pregunto: ¿Que pasa con la banca privada y la crisis de los países Europeos? donde encontramos inversiones españolas en un sector tan importante como la banca privada que opera en México.

Gracias

Ecola

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