Reivindicación de la política
Sergio Mota
Ante la competencia electoral que ya empezó es necesario asumir madurez por parte de los partidos políticos y de los ciudadanos.
Los primeros para buscar la moderación, la sensatez y las propuestas que permitan enfrentar los problemas tanto de corto como de largo plazos, así como las oleadas negativas que llegan del entorno internacional.
Los segundos para tener responsabilidad. Una sociedad sin músculo democrático produce rendimientos institucionales muy pobres.
La confianza en la política está dañada, pero ésta a su vez es también una consecuencia de no tener un ejercicio autocrítico de ciudadanos y partidos.
También porque se imponen sobre los Estado nación poderes invisibles, básicamente los mercados y las instituciones que gobiernan la globalización y que, por lo tanto, condicionan las políticas de los países con una normatividad limitativa.
El capitalismo no sólo tiene que ver con la creación de la riqueza, sino también con el poder. La economía, dice el filósofo Fernando Savater, no puede ni debe ser como una vaca local que camina sola y estropea todo. Hay que dirigirla políticamente con prudencia. En esto los políticos tienen que asumir su responsabilidad en vez de eludirla.
Es tan grave dejar a la economía sin controles, pues por eso suceden las aberraciones como las que comentan dos distinguidas figuras italianas: Ivanhoe Lo Bello, presidente del Banco de Sicilia, quien dijo: “Los nuevos jefes de la mafia pondrán parte de su dinero en los mercados financieros” y Roberto Scarpinato, fiscal de Italia, quien ha reconocido: “Cuando la recesión termine, la mafia habrá entrado a nuevos mercados y negocios”.
Para nuestro país, el último año de gobierno siempre ha sido difícil. El 2012 no será la excepción sobre todo porque se registra una crisis económica en una buena parte del mundo y nuestro país arrastra graves problemas.
Los fundamentos de la economía en el balance financiero están bien, como lo reconoció aquí en México Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional. No obstante, también advirtió que no debemos descuidarnos ante la crisis por el fenómeno de la interdependencia que conduce a contagios peligrosos.
En donde hay problemas es en la sociedad: muchos pobres, desempleo, inseguridad. Con ello sólo se construye una sociedad de riesgo.
La alternancia política en el gobierno que estamos viviendo es sin duda alguna la expresión de un gran avance en nuestra democracia. Ésta permite competir electoralmente, amplía la libertad de expresión, también surge más información alternativa, hay mayores libertad y autonomía de asociación.
Todo esto es un avance que debemos preservar para darle mayor legitimidad a la alternancia, misma que sólo se entiende si se relaciona con la eficacia.
Por ello hay que tener cuidado con las tribus políticas y también con el narcisismo que produce el poder y que es producto de nuestra patética obsesión con las personalidades políticas.
Por todo ello, es importante reconocer que la credibilidad y confianza en la política y en los políticos es fundamental, pues fortalecen la democracia. Ésta no se explica sin mediadores.











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