Los mismos de siempre
Una semana con Trump
El magnate está mostrando que está decidido a llevar a cabo todas sus promesas de campaña y llevar al límite sus proyectos.
Eliseo Rosales Avalos
Ene 30, 2017 |
0:46
compartir
Widgets Magazine

Donald Trump, fiel a su estilo áspero y directo, en tan sólo una semana logró agitar a un mundo expectante, con su forma de hacer política y sus locuaces decisiones.

En muy poco tiempo generó más manifestaciones de rechazo que ningún otro presidente en la historia de Estados Unidos. Consiguió el rechazo de grupos ambientalistas, mujeres, migrantes, y por supuesto de los mexicanos y sus aliados. Si lo suyo es jugar en varias pistas, lo está logrando.

En este periodo, si bien sorprendió con sus acciones ejecutivas, ganó enemigos e invirtió mucho de su capital político, que a este paso parece no le durará ni un año.

El señor Trump tendrá muchos tropiezos para aprender que el tiempo en política es muy diferente al del sector privado de donde proviene —hay que pedir permisos, negociar recursos y cabildear con los interesados—.

Sus proyectos de negociar el TLC y construir el muro financiado por nuestro país, como pieza clave de su política migratoria y seguridad fronteriza, cada vez genera mayor rechazo en los Estados Unidos, México y en la Comunidad Internacional. La fragilidad de este proyecto y la novatez del gabinete se manifestó en el ruido excesivo que le hizo la cancelación obligada de la visita del presidente Peña.

La decisión de enviar al canciller Videgaray y al secretario Guajardo resultó apresurada y contraproducente, como también lo era exponer al presidente a llevar a cabo una reunión sin una agenda previa, con un Trump hambriento de reflectores y con sed de Twitter. Dejemos que acumule enemigos, dilapide capital político, que genere espacio para la negociación, ya dejó en claro que las reuniones de oropel no le interesan.

Por supuesto, la espera incluye una estrategia para darle solidez a la economía mexicana, socavada a punta de tuitazos e insultos.

El gobierno deberá administrar la bocanada de aire que significó la escaramuza con el equipo de Trump. Hago mías las palabras de Luis Rubio: que no sabemos si sacar al buey de la barranca o tapar la barranca.

En una semana, Donald Trump mostró que está decidido en llevar a cabo todas sus promesas de campaña y llevar al límite sus proyectos, habrá que esperar la respuesta del gobierno mexicano al mediano plazo, más allá de la cancelación de la reunión y de enviarle a cuanto narcotraficante requieran de las prisiones mexicanas.

Twitter: @ErosalesA

0 Comentarios
Comentarios
Periódico El Economista es una empresa de