Los mismos de siempre
La Guerra de las Marchas
Hay que cambiar y fortalecer a México lo suficiente como para resistir las amenazas de muros y de políticos rijosos.
Eliseo Rosales Avalos
Feb 13, 2017 |
0:48
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La mejor respuesta para la política del señor Trump no es una o muchas marchas; hay que cambiar y fortalecer a México lo suficiente como para resistir las amenazas de muros y de políticos rijosos.

Hay que promover la productividad y competitividad, la inversión mexicana es rehén de la excesiva normatividad, la ambición de los políticos que la aplican y en algunos casos del confort ciudadano.

La medicina en contra de las deportaciones es avecindar a los mexicanos con empleos seguros y bien remunerados.

Por supuesto que esta gran verdad resulta invisible para la clase política mexicana que aparece oscilante en la cooperación medrosa, dicen que hasta reescriben discursos para el huésped de la Casa Blanca y el nacionalismo irracional cuya mejor respuesta para el aislacionismo americano es aislar a México.

Las tan cacareadas y polémicas marchas #vibraméxico de Isabel Miranda de Wallace y la otra marcha #méxicounido de María Elena Morera resultaron mucho ruido y poca asistencia. La convocatoria fue llamarada de petate. Algunos hablan de que 1,500 personas, otros de que 10,000 ciudadanos asistieron al Ángel de la Independencia este domingo.

Las marchas organizadas el día de ayer en la Ciudad de México en contra de Donald Trump ni siquiera le movieron su llamativo copete.

Y es que la sola insinuación de que una de las marchas podría convertirse en un evento de apoyo a Peña y la posibilidad de que el otro bando se organizara a partir de la propuesta de un partido de color azul le puso el copete de punta a más de uno.

Aunque el respeto a la marcha ajena es la paz, en este caso las redes sociales y algunos medios de comunicación registraron un pleito de lavadero en ambos bandos. Sospechosamente sus convocantes nunca se pusieron de acuerdo, a pesar de que tenían el mismo objetivo: rechazo a la política migratoria del sr. Trump y señalar la inconformidad de los mexicanos ante la estigmatización como criminales y violadores. ¿Así o más claro?

En la guerra de los egos de las convocantes, se perdió la oportunidad para demostrar desde la sociedad civil el rechazo al sr. Trump y sus políticas antiinmigrantes; sin embargo, no hay que ceder en la exigencia de que el gobierno articule una respuesta firme, inteligente e inmediata. Reconocimiento al rector de la UIA, padre David Fernández S.J., que anunció que becará a los estudiantes deportados.

Twitter: @ErosalesA

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