Los mismos de siempre
El 2018, ¿el fin del mito de Andrés Manuel López Obrador?
Amenazas externas y debilidades internas han colocado la elección presidencial del 2018 a la vuelta de la esquina.
Eliseo Rosales Avalos
Feb 27, 2017 |
1:00
compartir

Amenazas externas y debilidades internas han colocado la elección presidencial del 2018 a la vuelta de la esquina.

La combinación tóxica Trump-Peña define la coyuntura electoral mexicana; mientras Trump arremete con gran activismo contra México y el mundo, la pasividad y crisis de popularidad de Peña abre espacios a los aspirantes presidenciales.

Ante la novel coyuntura, un cúmulo de viejos buitres de la política revolotean a la presa moribunda que significa la Presidencia de la República.

Viejos políticos tienen en campaña años, lustros y hasta décadas, Andrés Manuel, Margarita Zavala, Moreno Valle, Osorio Chong, todos con más de una década de mamar de la teta de la madre República.

Erráticas e inconsistentes, las encuestas propias y ajenas favorecen a AMLO, quien funge como el catalizador de la crisis de los partidos, aunque ha sido candidato de media docena de esos mismos partidos.

Dieciocho años de campaña rinden frutos para el virrey de Macuspana, argumentos y contrargumentos dan viabilidad o inhabilitan su triunfo en el 2018, el chiste es que está en el ojo del huracán, cuyos aires ni siquiera le despeinan su emblemático gallito.

Sin lugar a dudas, AMLO es el líder opositor más importante de la historia de nuestro país, es un candidato que sabe leer la política mexicana, generar agenda pública, hasta se da el lujo de escoger a sus adversarios. Aunque perdiera en el 2018 ese lugar lo tiene asegurado en los libros de la historia mexicana.

El verdadero problema de AMLO consiste en ganar la elección del 2018, resultar un petardo como presidente de la República terminará con el mito del líder opositor para convertirse en uno más de los pésimos presidentes que hemos padecido en la historia de México.

El espejo de Trump es una lección, aunque incipiente su gestión, no le es fácil luchar contra el establishment —aclaro que rechazo totalmente su forma de hacer política—, le bastó un mes para ser protagonista de innumerables memes y sentir el rechazo de los ciudadanos americanos.

Ni Trump es AMLO, ni México es Estados Unidos, ambos sistemas están atrofiados y requieren de outsiders para tener un poco de aire.

El 2018 podría ser el fin del líder opositor mexicano, el inicio de una pésima gestión o de la refundación de la República. Por ahora todas son meras suposiciones, usted ciudadano tiene y tendrá la palabra.

Twitter: @ErosalesA

1 Comentarios
Comentarios
AnónimoDON PACO (no verificado)
Agregado:
27 Feb 2017 |
10:11 AM

Pocos son felices y entenderlo es primordial, acaso no es evidente como el estado de cosas son derivado de una crisis, y quienes no gobiernan quieren que el vecino de junto resuelva la problemática nacional, porque no quiere ni puede ver más allá de que México no es la clases ociosas, pecuniarias y vicarias, no se puede entender a alguien que dice que la desnutrición de nuestro pueblo mexicano haya que investigar a que se debe esa falta de apetito, y a quien se ve insurgentes lo tache sin saber que es populismo de populista, en México no existe la izquierda en el mejor de los caso son centro derecha los partidos políticos, es falso la problemática nacional como la plantea de manera catastrófica si AMLO asciende al poder, desde el Presidente Díaz es la CORRUPCIÓN de los poderes reales y fácticos, lo que hunden y entristecen a la gente de este país, esto es cuando cambiemos el sentido de obtener beneficios propios a espensas del poder, es decir la forma es fondo será realidad la mejora continua de todos los proceso de un país, pero hoy parece con sus comentarios quien "piense" es un fumador de opio y nada se puede cambiar con el enfoque social.

Para todos sale el sol.

Periódico El Economista es una empresa de