Establezca planes de ahorro para obtener rendimientos
En nuestra colaboración anterior, mencionamos que una buena parte del logro de nuestros objetivos financieros tiene que ver con la actitud que tomamos con respecto a cuatro grandes rubros de las Finanzas Personales.
En particular hablamos de nuestra actitud hacia el establecimiento de metas y hacia el riesgo que estamos dispuestos a tomar para alcanzarlas.
En esta entrega complementaremos nuestra exposición, al hablar de otros dos factores cruciales, que inciden de manera directa en nuestras posibilidades de alcanzar esas metas que nos hemos planteado y hablaremos del crédito, y de la manera en cómo debemos proteger nuestro patrimonio.
Actitud con respecto al crédito
De manera muy sencilla, el crédito se puede definir como el privilegio de gastar dinero que aún no tenemos. Esto, desde luego, implica un costo muy elevado.
A pesar de ello, gran parte de los ciudadanos asumen un nivel de endeudamiento tal, que pone en peligro su viabilidad financiera.
Algunos de los puntos que debemos tomar en cuenta para definir nuestra actitud respecto del crédito, son los siguientes:
a) Pagarnos primero. ¿Por qué no pagarnos a nosotros mismos, en lugar de a nuestros acreedores? Es infinitamente mejor establecer planes de ahorro e inversión para el logro de nuestros objetivos que pedir prestado, sobre todo en el caso de bienes que se deprecian rápidamente.
b) Ahorro negativo. En lugar de ahorrar dinero e invertirlo para obtener un interés a favor y luego utilizarlo en nuestra meta, lo hacemos al revés.
Primero gastamos, a través de un crédito, se genera un interés en contra nuestra y pagamos largo tiempo por algo que ya no representa un objetivo.
c) Nivel de endeudamiento. Los expertos explican que el individuo debe tener un nivel de endeudamiento no mayor a 5% de sus activos, excluyendo préstamos automotrices o hipotecarios.
d) Evitar deudas. Idealmente, no debemos incurrir en deudas con tarjeta de crédito; por el contrario, éstas deben ser utilizadas como un medio de pago y de financiamiento gratuito, al cubrir el saldo total en cada corte para no generar intereses.
Lamentablemente, mucha gente utiliza las tarjetas de crédito como una extensión de su ingreso; como no les alcanza, resulta muy fácil sacarlas para hacer una compra. Piensan que el pago mínimo será muy pequeño en relación al monto utilizado.
Sin embargo, esto puede llevar a un círculo en el cual, más tarde que temprano, la suma de todas las compras realizadas genera un pago mínimo bastante oneroso que se convierte en una carga importante.
Adicionalmente, la deuda disminuye poco a poco, gracias a las tasas de interés tan elevadas que cargan las instituciones que las emiten.
e) No excederse. Si tenemos un crédito automotriz, el pago mensual de todas nuestras deudas, incluidas tarjetas, no debe exceder de 15% de nuestros ingresos mensuales.
Si tenemos un crédito hipotecario, entonces el pago de todas nuestras deudas no debe ser mayor a 25% de nuestros ingresos mensuales.
Protección del patrimonio
Todos estamos sujetos a diversos riesgos que pueden afectar seriamente nuestro patrimonio y el de nuestra familia.
Aunque no los podemos controlar, sí podemos protegernos al comprar protección en una compañía de seguros; antes de hacerlo, es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones:
f). Vida y trabajo. Nuestro activo más importante es nuestra vida y nuestra capacidad de trabajar. En países desarrollados, el seguro de vida e invalidez se considera fundamental.
Sin embargo, la suma asegurada que generalmente se puede contratar no alcanza para vivir toda la vida, únicamente para buscar una fuente alternativa de ingresos, que nuestra cónyuge o hijos se preparen bien y encuentren un trabajo, por ejemplo.
g) La salud es primero. Las personas cuyo nivel de ingresos les permite tener acceso a médicos y hospitales privados, deben adquirir un seguro de gastos médicos mayores.
Esto se debe a que, en caso de un problema delicado que requiera de cirugía y/o hospitalización prolongada, los costos suelen elevarse demasiado y acabar con todo el patrimonio que con tanto esfuerzo hemos logrado construir.
h) Considerar activos. Es indispensable proteger el resto de nuestros activos. En México, casi nadie asegura su hogar, que es un activo sumamente valioso.
Además, el costo del seguro es relativamente bajo, en muchos casos menor a lo que cuesta asegurar un automóvil. De hecho, mucha gente tampoco asegura sus coches, sobre todo cuando se adquieren de segunda mano.
En ambos casos, es indispensable contratar, por lo menos, la cobertura de daños a terceros, conocido como de Responsabilidad Civil.
Con mucho gusto recibiré todas sus dudas, inquietudes y comentarios en mi página en Internet:
www.planeatusfinanzas.com
Fresqui
Yahoo
Technorati
Del.icio.us
Meneame