Celac muestra fracaso de bloqueos de EU a Cuba

Credito:

AFP

Foto: AFP

El presidente de Cuba Raúl Castro, de 81 años, asume este lunes la presidencia del principal ámbito regional, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en lo que constituye el espaldarazo más importante de sus vecinos al régimen comunista de la isla.

Cuba es objeto de un embargo económico y blanco de una política de aislamiento por parte de Washington desde hace 50 años, y la Celac es el primer ámbito de concertación y cooperación que reúne a todos los países de América Latina y el Caribe sin la participación de Estados Unidos y Canadá.

El presidente Hugo Chávez, en un mensaje enviado a la cumbre firmado de su puño y letra con tinta roja, afirmó que con la presidencia de Cuba "América Latina y el Caribe le están diciendo a Estados Unidos con una sola voz que todos los intentos para aislar a Cuba han fracasado y fracasarán".

"Nos hemos comprometido a darle todo nuestro apoyo a Cuba que ocupa a partir de esta cumbre de Santiago la presidencia pro tempore de la comunidad, es un acto de justicia luego de más de 50 años de resistencia al criminal bloqueo imperial", escribió Chávez, que se encuentra hospitalizado en La Habana desde hace un mes y medio, en el mensaje leído por el vicepresidente Nicolás Maduro.

Los líderes regionales que se suceden en la tribuna de la cumbre han saludado la presidencia que Cuba debe asumir este lunes.

Este respaldo de la región a Cuba ocurre después de que el presidente Barack Obama, que ha flexibilizado el embargo contra ese país, asumiera su segundo mandato y nombrara como secretario de Estado a John Kerry, quien siempre se ha declarado escéptico con respecto al embargo estadounidense, vigente desde 1962.

La presidenta argentina, Cristina Kirchner, interpretó este acontecimiento al aparecer el domingo ante la prensa acompañada del veterano líder comunista, hermano menor de Fidel Castro y constructor de las Fuerzas Armadas cubanas.

Celac UE

"Que Cuba asuma la presidencia de la Celac marca todo un cambio de época", dijo Kirchner tras saludar afectuosamente a Castro frente a la prensa y pedir un aplauso para él.

"Que Sebastián Piñera, presidente de Chile, le transmita la presidencia pro tempore a Raúl Castro, presidente de Cuba, refleja los tiempos que corren", abundó la mandataria, aludiendo a la unión y tolerancia que se ha alcanzado en América Latina después de los años de plomo de la Guerra Fría, cuando las dictaduras militares reprimían las protestas a sangre y fuego y los grupos guerrilleros recibían ayuda de La Habana.

Sin embargo, ese pasado se coló en la cumbre de la Celac.

Uno de los partidos de gobierno de Chile, la derechista Unión Democrática Independiente, heredera de la dictadura de Augusto Pinochet, exigió a Cuba cooperar en el esclarecimiento del asesinato de uno de sus líderes en 1991 en Santiago, el senador Jaime Guzmán, por un comando del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR-comunista), cuyos perpetradores habrían encontrado refugio en Cuba.

Piñera se reunió el sábado con Castro para pedirle esa colaboración.

Pero el pasado ha quedado atrás para los gobiernos de la región, sobre todo después de la llegada al poder en la última década de gobiernos de izquierda, presididos en algunos casos por exguerrilleros inspirados por el castrismo, como Dilma Rousseff en Brasil, José Mujica en Uruguay, Daniel Ortega en Nicaragua o como en el caso de la guerrilla salvadoreña, que constituye el partido en el poder.

Cuba está desempeñando un papel de primer orden en las negociaciones de paz entre el gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, con la última gran guerrilla de América Latina, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-comunista).

Cuando en diciembre de 2011 se decidió la fundación de la Celac en una cumbre en Caracas presidida por Chávez, ya enfermo, se acordó que Chile presidiría el primer año y organizaría la actual cumbre fundacional, y que por un prurito de equilibrio, la presidencia en los próximos dos años se dividiría entre Cuba y Costa Rica.

La presidencia cubana de la Celac ha desatado una polémica en la región entre políticos y analistas.

José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que el regimen castrista fue excluido a instancias de Washington en 1962, afirmó que "si esto era conveniente o no conveniente en una comunidad naciente, que todavía necesita afirmarse en la parte internacional, donde se provocan un montón de críticas y discusiones, eso lo evaluarían los jefe de Estados y de gobierno cuando lo decidieron en su momento" en Caracas.

"En cuanto a Cuba, siempre he pensado que la inclusión y la cooperación con Cuba es mejor para promover la democracia que la exclusión y el aislamiento", añadió Insulza.

La OEA levantó la suspensión del gobierno de Cuba en 2009, pero La Habana ha manifestado que no le interesa regresar a la OEA, la organización hemisférica creada después de la segunda guerra mundial a instancias de Washington.

RDS