Piden ubicar municipios de en zona A de salarios mínimos

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Jesús Vázquez / Corresponsal de El Economista

El día de ayer fue turnada al Congreso del estado una iniciativa que solicita a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos que ubique a los municipios de Quintana Roo en la zona A de salarios mínimos en correspondencia con su desarrollo económico, y que se autorice un aumento generalizado a los salarios en 4% para contrarrestar los efectos inflacionarios y el encarecimiento de la canasta básica.

Se trata de un punto de acuerdo presentado por el diputado local Manuel Aguilar Ortega, presidente de la Comisión de Puntos Legislativos y Técnica Parlamentaria, quien expone en su iniciativa que Quintana Roo tiene una tasa de ocupación laboral de 68.7% de su población económicamente activa (PEA). Además, expone que el estado se ubica en el cuarto lugar nacional por ingresos por habitante del orden de los 147 mil pesos anuales, según cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

A decir del diputado, estos indicadores reflejan la necesidad de una reubicación en la zona salarial, puesto que el crecimiento y desarrollo económico demuestran que son insuficientes los 56.70 pesos de salario mínimo asignados a la zona C en que se tiene ubicado al estado de Quintana Roo en comparación con los 59.82 de la zona A y los $58.13 de la zona B.

“Quintana Roo se encuentra equivocadamente en la zona C, puesto que no corresponde a su desarrollo económico, ni al encarecimiento de sus productos… la canasta básica ya no se cubre con este salario; tan sólo en el segundo trimestre de 2010, el 24 por ciento de los trabajadores del estado recibieron entre 3 y 5 salarios mínimos, mientras que el 12 por ciento de la fuerza laboral percibió un ingreso insuficiente”, expuso Aguilar Ortega.

De acuerdo con información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el salario mínimo promedio en México en 2000 fue de 35.23 pesos diarios, y para 2010 ascendió a 57.46 pesos. Sin embargo, al descontar los efectos inflacionarios, es decir, restando al salario los incrementos registrados en precios que merman el poder adquisitivo de la población, el salario mínimo real de 2010 resultó ser de 39.81 pesos, contra 39.96 pesos observados en 2001, continuó el diputado.

Ejemplo de la galopante inflación, dijo Aguilar Ortega, está lo relacionado al precio de la gasolina y a productos básicos como la tortilla y la leche, lo cual, comparado con los aumentos al salario mínimo general en los últimos diez años, da cuenta de que los últimos aumentos han oscilado entre 3 y 4 por ciento, cuando en años anteriores el aumento al salario era de más de 10 por ciento.

El diputado dijo que es por ello urgente incrementar de manera generalizada los salarios mínimos de todas las zonas, para que pueda coincidir tanto el nivel de crecimiento económico como el inflacionario, pues con ello se mejorará el poder adquisitivo de la población y su calidad de vida.

jvazquez@eleconomista.com.mx

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