La importación de autos usados no tiene freno
Lilia González / El Economista
La importación de autos usados en los primeros nueve meses del año ya superó al ingreso de unidades chatarra de todo el 2010 (470,483 vehículos), al sumar 472,931 unidades; además de que la cifra es 52% mayor a la reportada en septiembre del año previo, denunció la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
Dicha cifra equivale a 75% de las ventas de vehículos nuevos (que es por 631,336 unidades a septiembre), aseveró Guillermo Rosales, director del organismo.
En septiembre pasado se importaron un total de 43,754 vehículos usados al país, cifra 36% superior a la reportada en el mismo mes del año pasado (32,168 unidades).
En tanto, de enero a septiembre han ingresado 162,626 autos usados más procedentes de Estados Unidos y Canadá con respecto al acumulado del 2010, cuando entraron 310,305 autos.
La importación desmedida se sustenta en dos amparos interpuestos ante el Poder Judicial y que fueron avalados por jueces para vulnerar el decreto presidencial federal del ordenamiento de las importaciones, lo que deja la puerta abierta al ingreso de unidades chatarra, dijo Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
Uno de los amparos lo tiene la empresa Estructuras Automotrices, en Mexicali, mientras que el otro lo posee una persona física, para introducir autos que no cuentan con normas físico-mecánicas ni de medio ambiente para circular en México, especificó el directivo.
El pasado 1 de julio entraron las nuevas reglas para la importación de vehículos usados, decreto en el cual se permite importar vehículos ensamblados o fabricados en Estados Unidos de ocho y nueve años de antigüedad mediante el pago de un arancel de 10% más (16%) IVA. Los vehículos de 10 años o más pagarán 50% de arancel más el IVA.
La problemática de los usados creció en el año 2005, cuando el gobierno de Vicente Fox abrió de manera indiscriminada la frontera a la importación de usados con antigüedad mayor a 10 años.
lgonzalez@eleconomista.com.mx









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